La Autopsia de un Ídolo

laralonso1985

Miembro senior
20 Julio 2025
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La Autopsia de un Ídolo​


Abran la sala de autopsias. Coloquen el cadáver sobre la mesa de acero inoxidable.


Hoy vamos a diseccionar algo que murió hace tiempo, pero que muchos siguen vistiendo, peinando y presentando como si estuviera vivo: el éxito ministerial sin la gloria de Dios.


Primera incisión: El exterior​


A simple vista, el espécimen luce impresionante. La piel brilla con el barniz de las luces del escenario. Los músculos están inflados con estadísticas: "500 nuevos miembros este año". Las extremidades se extienden con campañas, eventos, conferencias. El rostro está maquillado con testimonios selectivos y citas bíblicas estratégicamente ubicadas.


Pero presionen con el bisturí. ¿Sienten esa resistencia? No es tejido vivo. Es silicona. Relleno. Apariencia manufacturada.


"Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí" Mateo 15:8.


Exactamente eso. Un cadáver con buenos labios. Una fachada hermosa sostenida por alambres de estrategias humanas.


Segunda incisión: La cavidad torácica​


Abramos el pecho. Aquí debería estar el corazón palpitando con amor genuino por las almas. Busquen bien. Remuevan el tejido conectivo de los programas, los órganos auxiliares de la infraestructura, los vasos sanguíneos de las redes de contacto.


¿Lo encontraron?


Sí, ahí está. Pero miren su color. No es rojo. Es gris. Calcificado. Y si acercan el estetoscopio... silencio. Este corazón lleva años sin latir por otra cosa que no sea el aplauso. Su última transfusión de sangre no fue el quebrantamiento ante Dios en secreto, sino la adrenalina de las métricas en redes sociales.


"Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón" Mateo 6:21.


Y el tesoro de este cadáver nunca estuvo en el cielo. Estuvo en las estadísticas, en los trending topics, en ser mencionado, recordado, aplaudido. Por eso el corazón se petrificó exactamente en ese lugar: persiguiendo vapor.


Tercera incisión: El sistema nervioso​


Tracen las terminaciones nerviosas. ¿A dónde se dirigen los impulsos? En un ministerio vivo, deberían conectarse directamente con el cerebro de Cristo, con Su voluntad, con Sus prioridades.


Pero este sistema está re-cableado. Todos los nervios terminan en el hipotálamo del ego. Cada decisión, cada proyecto, cada mensaje está diseñado para generar una respuesta:


"¿Cómo me hace ver esto?"
"¿Cuántos likes tendrá?"
"¿Me invitarán a eventos más grandes después de esto?"



Es un circuito cerrado. Un organismo que se alimenta de sí mismo hasta consumirse.


"¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?" Juan 5:44.


Ahí está el diagnóstico en palabras del Médico Supremo. Un sistema nervioso que solo responde a la dopamina del reconocimiento humano es un sistema que ya no puede recibir señales del cielo.


Cuarta incisión: El análisis forense​


Y ahora viene lo peor. El olor.


Cuando cortas un ministerio que alguna vez tuvo la presencia de Dios pero que ahora solo funciona con maquinaria humana, el hedor es inconfundible. Huele a:

  • Ambición disfrazada de visión
  • Manipulación emocional llamada "unción"
  • Control presentado como cobertura espiritual
  • Competencia entre hermanos nombrada "celo por la casa de Dios"

Es el olor de la carne putrefacta que se niega a ser sepultada. De un cadáver que insiste en caminar, hablar, predicar, aunque la vida ya se fue hace tres inviernos.


"Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor" Apocalipsis 2:4.


Efeso. Doctrina correcta. Ortodoxia impecable. Programas funcionando. Pero el primer amor ya no estaba. Y cuando el primer amor se va, lo que queda no es un ministerio. Es un museo. Un mausoleo bien iluminado donde exhibes reliquias de lo que alguna vez fue real.


El dictamen final​


Causa de muerte: Asfixia espiritual por exceso de métricas y deficiencia de oración.


"Mi casa será llamada casa de oración; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones" Mateo 21:13.


Robamos la gloria que solo le pertenece a Él. Convertimos el altar en una plataforma de autopromoción. Y cuando la oración murió, todo lo demás comenzó a descomponerse desde adentro.


Hora estimada del deceso: Probablemente el día en que dejaste de cerrar la puerta de tu cuarto para encontrarte con Dios a solas, y empezaste a medir tu valor por cuántos te seguían en público.


"Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público" Mateo 6:6.


¿Cuándo fue la última vez que cerraste esa puerta? ¿Cuándo fue la última vez que tu ministerio nació de rodillas y no de una junta de planeación estratégica?


Hallazgos secundarios: Evidencia de exposición prolongada a la validación humana. Signos de desnutrición por falta de Palabra digerida en secreto. Múltiples fracturas en la integridad, mal soldadas con excusas piadosas.


"No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" Mateo 4:4.


Pero este cuerpo lleva meses alimentándose de comentarios positivos, de halagos superficiales, de frases motivacionales recicladas. La Palabra verdadera, esa que corta hasta partir el alma y el espíritu, esa quedó archivada en el disco duro de sermones viejos.




La pregunta que arde​


Y ahora que hemos terminado la autopsia, que hemos visto las entrañas de este ídolo descompuesto...


¿Cuántos de nosotros seguimos cargando nuestro propio cadáver?


¿Cuántos llevamos años empujando un ministerio, un servicio, una reputación espiritual que Dios ya declaró muerta, pero que nosotros seguimos resucitando artificialmente con nuestra propia fuerza?



Porque aquí está la verdad que nadie quiere oír en el foro, en la iglesia, en la reunión de líderes:


Puedes tener un templo lleno y un altar vacío.
Puedes tener un micrófono en la mano y silencio en el cielo.
Puedes ser famoso en la tierra e invisible en la eternidad.



"Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad" Mateo 7:22-23.


Lee eso otra vez. Despacio.


Profetizaron. Echaron fuera demonios. Hicieron milagros. Todo en Su nombre. Todo con resultados verificables. Todo con testimonios impresionantes.


Y la respuesta fue: "Nunca os conocí".


No dijo "los conocí pero se desviaron". Dijo NUNCA.


Porque es posible construir un imperio ministerial entero sin conocer realmente al Rey.


El veredicto del Juez​


La gloria de Dios no es un efecto de sonido que puedes agregar en post-producción. Cuando se va, TODO lo que queda huele a muerte. Y no importa cuánto perfume de adoración superficial le rocíes, no importa cuántos eventos organices para tapar el olor...


Los que han olido la presencia real de Dios saben distinguir entre lo vivo y lo embalsamado.


"Tienes nombre de que vives, y estás muerto" Apocalipsis 3:1.


Sardis. La iglesia zombi. Reputación intacta. Nombre reconocido. Actividades regulares.


Muerta.


"Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca" Apocalipsis 3:15-16.


Laodicea. Rica. Próspera. Sin necesidad de nada, según su balance financiero.


Pero en el balance celestial: "No sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo".


¿Ves el patrón? Dios tiene un bisturí más afilado que el nuestro. Y Su autopsia revela lo que ninguna auditoría humana puede detectar.




Última advertencia del forense​


Si estás leyendo esto y algo dentro de ti se está retorciendo incómodo, si algo en tu pecho está gritando "esto no es sobre mí"...


"Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno" Salmo 139:23-24.


Tal vez sea momento de dejar que Dios haga Su propia autopsia en tu vida. Antes de que pases toda tu existencia cargando un cadáver llamado "éxito" que nunca tuvo vida eterna.


Porque el día del Juicio Final no será un concurso de talentos.


Será una inspección forense.


"Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo" 2 Corintios 5:10.

Y lo único que importará es si lo que construiste tenía el ADN del cielo... o solo era un Frankenstein muy bien maquillado que aprendió a citar versículos.


"Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará" 1 Corintios 3:11-13.


Oro, plata, piedras preciosas: lo que nació de Su presencia, de obediencia en secreto, de sacrificio genuino.


Madera, heno, hojarasca: lo que construiste para tu nombre, tu plataforma, tu legado.


El fuego separará todo. Y ese día no habrá filtros de Instagram. No habrá edición de video. No habrá narrativa controlada.


Solo la verdad desnuda de qué fue real y qué fue teatro.




Cierren la sala. Esterilicen los instrumentos. Y que cada uno examine su propio laboratorio antes de señalar los cadáveres ajenos.


"Así que, cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí mismo"
Romanos 14:12.


Fin del informe. 📄