La avaricia es Idolatría (colosenses 3, 5) y a la vez es un sentimiento que nos empuja a adorar el dinero y las cosas materiales en general.
No se necesita que el avaro realize el acto físico de arrodillarse ante un fajo de billetes, para decir que está idolatrando al dinero; para adorarlo basta conque en sus sentimientos considere que los billetes son algo de mucho valor a los cuales hay que guardarles celosa estima y apego muy por encima de lo normal. El arrodillamiento es a nivel sentimental, en la conciencia; no se necesita incamiento físico ante una sua de dinero para decir que la avaricia es idolatría.
En principio toda idolatría empieza por un sentimiento o impulso emocional de querer darle adoración a lo que no es Dios. Mientras no exista esa tendencia en las emociones, no hay idolatría así tengamos el cuerpo físico en la posición que lo tengamos.
Puedo estar arrodillado frente a una barrigona estatua de Buda y no estar adorando esa estatua si en ese momento mentalmente estoy haciendo cuentas de las butifarras que me toca comprar para el almuerzo de mañana. Y tampoco si en ese momento alguien tumba la estatua por el piso rompiendola y mi reacción es con la tranquilidad de que no hay que armar una revolución ni un funeral por cosas que no lo merecen.
No se necesita que el avaro realize el acto físico de arrodillarse ante un fajo de billetes, para decir que está idolatrando al dinero; para adorarlo basta conque en sus sentimientos considere que los billetes son algo de mucho valor a los cuales hay que guardarles celosa estima y apego muy por encima de lo normal. El arrodillamiento es a nivel sentimental, en la conciencia; no se necesita incamiento físico ante una sua de dinero para decir que la avaricia es idolatría.
En principio toda idolatría empieza por un sentimiento o impulso emocional de querer darle adoración a lo que no es Dios. Mientras no exista esa tendencia en las emociones, no hay idolatría así tengamos el cuerpo físico en la posición que lo tengamos.
Puedo estar arrodillado frente a una barrigona estatua de Buda y no estar adorando esa estatua si en ese momento mentalmente estoy haciendo cuentas de las butifarras que me toca comprar para el almuerzo de mañana. Y tampoco si en ese momento alguien tumba la estatua por el piso rompiendola y mi reacción es con la tranquilidad de que no hay que armar una revolución ni un funeral por cosas que no lo merecen.