Re: Han notado que solo los Catolicos poseen una Historia que contar.
Bueno pues nuestra iglesia corresponde a la reforma protestante hecha sobre la iglesia cismática de Enrique VIII de Inglaterra. Este rey que se había separado de la Iglesia Católica-Romana había mantenido rigurosamente el credo católico-romano y simplemente había sustituido al papa por un nuevo gobierno en el que él era la nueva cabeza de la Iglesia. Con esto y sin quererlo la eclesiología anglicana derivó a la ortodoxa aunque manteniendo mucho elementos de la tradición latina (somos la única iglesia de gobierno exclusivamente episcopal de tradición latina).
El acta de supremacía de 1534 era un acto de cesaropapismo donde el gobernante se declaraba "cabeza" pero reconociendo al mismo tiempo la autoridad canónica en el gobierno del arzobispo primado de la Iglesia. La reina Isabel (ya en el contexto de la reforma protestante) aclarará en la Segunda Acta de Supremacía de 1559 que el ser "cabeza" de la Iglesia no significa "ser un papa" de la Iglesia, sino un gobernador (de hecho ella va usar el término "gobernadora" y no "cabeza" durante su reinado.
El ser cabeza de la Iglesia no significa ejercer ninguna autoridad eclesiástica (que se reserva en exclusividad al sínodo de obispos) ni tampoco ningún nuevo sacramento sacerdotal o dignidad eclesiástica de cargo o ministerio (que está limitada exclusivamente a los obispos). Su gobierno se equipara al que tuvieron los emperadores romanos en tiempos de la Iglesia Antigua, tienen potestad para convocar concilios y para hacer oficiales los credos y leyes de la Iglesia, así como para proteger la fe en todo momento de sus enemigos externos e internos, al mismo tiempo los creyentes obedecen al emperador en todo lo que respecta a su gobierno temporal y respetan su ejercicio de autoridad en la Iglesia en este mundo.
¿Pero que pasa con la Iglesia Anglicana cuando se extiende más allá del gobierno del rey de Inglaterra?
También es parte de nuestra historia. Todo comenzó con la revolución norteamericana y la independencia de los EE.UU de américa. Como era de esperar la situación de los anglicanos allí se complicó y se produjo una nueva situación en la que había que reinterpretar la "supremacía" del rey.
No hubo problema alguno, en esos casos los obispos no tienen la necesidad ni deben obedecer al jefe de la Iglesia de Inglaterra, sino a las autoridades de su país. Se forma entonces una nueva Iglesia Nacional, autónoma. Los obispos son cabeza de esa Iglesia y el sínodo su máxima autoridad. Así es como se fundaron todas las iglesias episcopales o anglicanas que no son de Inglaterra.
¿Pero que pasaba con el arzobispo de Canterbury? En este sentido, se estableció la Comunión Anglicana, todas las iglesias anglicanas consideraron acertado el hecho de que al proceder de una misma sucesión apostólica concreta, que pasaba por la Iglesia de Inglaterra, como esta pasó por la Iglesia Latina o Romana (Católica-romana) deberían reconocer en el arzobispo de Canterbury un primado de honor y considerarlo jefe de la Comunión. Con lo que la situación actual del anglicanismo en el mundo ha dejado el papel de los reyes de Inglaterra en un segundo lugar y a reafirmado el del arzobispo. Los reyes son jefes en Inglaterra, pero la autoridad espiritual y eclesial la tiene y ostenta por derecho divino el arzobispo de Canterbury.
¿En qué lugar queda el papa?
El papa es Primado de la Iglesia Occidental o latina, jefe de la Iglesia Católica-Romana. Hay que reconocer en él el primado de honor, y teóricamente por razones de derecho canónico es superior en dignidad y autoridad al arzobispo de Canterbury. No obstante, el cisma sigue siendo una realidad y aunque no hay razones de política que puedan hoy en día justificar la desunión, si hay graves y serias razones de doctrina que no nos permiten la comunión y obediencia. En este caso nuestras conciencias y la verdadera doctrina de Dios están por encima de las estructuras de derecho que legitimizarían su potestad.