El enigma del discipulado moderno
La ilusión de la fe sin factura
Vivimos en la era de lo inmediato, lo personalizable y lo desechable. Nada debe costar demasiado; nada debe incomodar. En ese contexto cultural, el cristianismo no ha salido ileso. Hemos presenciado el surgimiento de un “Evangelio Low Cost”: una versión simplificada del mensaje de Cristo, sin aristas, sin cruz y sin demanda real.Es un evangelio que promete paz sin arrepentimiento, bendición sin obediencia y salvación sin transformación. Llena auditorios, pero rara vez forma carácter. Produce consumidores religiosos, no discípulos. Ofrece consuelo, pero evita la confrontación interna que precede a la verdadera sanidad.
Jesús, sin embargo, nunca predicó un mensaje optimizado para la comodidad del oyente. Al contrario, sus palabras tendían a reducir multitudes, no a inflarlas:
La pregunta es inevitable:“Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él”
Juan 6:66
¿En qué momento convertimos el llamado del León de Judá en una membresía de club social, con beneficios pero sin responsabilidades?
El contrato de letra pequeña: una cláusula no negociable
Si observamos el llamado de Jesús con una lente jurídica, no estamos ante una suscripción espiritual, sino ante un contrato de vida o muerte. No hay letra pequeña engañosa; la cláusula central está claramente expuesta desde el inicio: morir a uno mismo.Jesús no oculta el costo del discipulado, lo anuncia sin rodeos:
En el cristianismo contemporáneo conviven —y chocan— dos posturas principales:“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”
Lucas 9:23
1. La visión radical del señorío
Sostiene que Cristo no admite compartimentos. No es Señor del domingo, ni del culto, ni solo de la moral privada. O gobierna todo, o no gobierna nada.Aquí la fe no se mide por declaraciones públicas, sino por rendiciones privadas.“Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo”
Lucas 14:33
2. La visión de la gracia barata
Interpreta la gracia como una cobertura que exime de compromiso. Confunde libertad con ausencia de obediencia y olvida una verdad central del Evangelio:La gracia es gratuita para el receptor, pero fue infinitamente costosa para el Dador:“Porque por gracia sois salvos… no por obras” Efesios 2:8–9
pero
“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras” Efesios 2:10
El conflicto permanece abierto:“Sabiendo que fuisteis rescatados… no con cosas corruptibles… sino con la sangre preciosa de Cristo”
1 Pedro 1:18–19
¿Seguimos a Jesús por quién Él es, o por lo que puede añadir a nuestra lista de comodidades personales?
Soldados de escritorio y el maná con moho
Otro síntoma del discipulado debilitado es la proliferación de los llamados “soldados de escritorio”: creyentes altamente entrenados en el debate teológico digital, expertos en refutar herejías ajenas, pero sin una sola cicatriz que provenga del servicio, del perdón costoso o del quebrantamiento personal.Conocen términos, pero no conocen procesos. Defienden doctrinas, pero evitan el discipulado práctico.
Pablo ya advertía sobre esta disociación entre conocimiento y vida:
A esto se suma la dieta del maná caducado. Israel intentó almacenar lo que Dios había dado para el día, y el resultado fue corrupción:“El conocimiento envanece, pero el amor edifica”
1 Corintios 8:1
Muchos hoy pretenden vivir de una experiencia espiritual pasada: un retiro, un avivamiento, una respuesta antigua. Pero el discipulado no se hereda del ayer; se renueva cada día en la obediencia presente.“Y se llenó de gusanos, y hedió”
Éxodo 16:20
“Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios”
Lucas 9:62
Una interrogante incómoda (y necesaria)
Este no es un mensaje diseñado para acumular aprobación automática. Es una invitación —incómoda pero honesta— a examinar el tipo de fe que practicamos.Jesús no suavizó su llamado para hacerlo aceptable; lo proclamó para hacerlo verdadero:
“El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará”
Mateo 10:39
Pregunta:
- ¿Es posible seguir a un Cristo crucificado sin cargar nosotros también con una cruz?
El discipulado no es “low cost”.
Nunca lo fue.
Nunca lo será.