
Muchos viven en este mundo como si el tiempo fuera infinito, pero la realidad es que cada paso te acerca a la muerte, y “está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27).
La Biblia es clara: no existen caminos neutrales; solo hay dos entradas:
- La puerta ancha: “ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella” (Mateo 7:13). Este camino termina en tormento, para “los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo” (2 Tesalonicenses 1:8).
- La puerta estrecha: “estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan” (Mateo 7:14). Ese camino conduce al paraíso y finalmente al cielo, la herencia preparada para los que son de Cristo.
La pregunta difícil:
Si hoy mismo tuvieras que enfrentarte a esa gran sima, ¿tienes la certeza de que tu vida muestra la obediencia de alguien que ha entrado por la puerta estrecha, o sigues caminando cómodamente por la puerta ancha solo porque es el camino que todos los demás están siguiendo?