¿ESPAÑA: SIMPLE CRISIS O JUICIO DIVINO?



NO TE LO PIERDAS



Así que cuando el sol se intensificó,
Dios proveyó un viento abrasador
del oriente para que soplara sobre Jonás.
El sol pegó sobre su cabeza
hasta que se sintió tan débil
que deseaba morirse y exclamó:
«¡Es mejor morir que vivir así!».


Jonás 4:8 NTV


El primer ángel tocó su trompeta,
y granizo y fuego mezclados con sangre
fueron lanzados sobre la tierra.
Se incendió la tercera parte de la tierra,
y se quemó la tercera parte de los árboles
y toda la hierba verde.


Apocalipsis 8:7 NTV


Miren, el Señor viene con fuego,
y sus veloces carros de guerra
retumban como un torbellino.
Él traerá castigo con la furia de su ira
y con el ardiente fuego
de su dura reprensión.
El Señor castigará al mundo
con fuego y con su espada.
Juzgará a la tierra
y muchos morirán a manos de él.


Isaías 66:15-16 NTV


¡Señor, ayúdanos!
El fuego ha devorado
los pastos del desierto
y las llamas han consumido
todos los árboles.
Hasta los animales salvajes
claman a ti porque los arroyos se secaron
y el fuego ha devorado
los pastos del desierto.


Joel 1:19-20 NTV


Hará llover carbones encendidos
y azufre ardiente sobre los malvados,
y los castigará con vientos abrasadores.
Pues el Señor es justo y ama la justicia;
los íntegros verán su rostro.


Salmos 11:6-7 NTV




Nadie puede escapar de tu mano.
Los malvados,
que no quisieron reconocerte,
fueron golpeados por tu brazo poderoso.
Fueron perseguidos por terribles tormentas
y por un granizo destructor;
el fuego los carbonizó a todos.
El agua debió apagar el fuego,
pero más bien le dio fuerza.
¡La naturaleza peleó a favor de los buenos!
A veces el fuego disminuía,
para no destruir a los animales
que enviaste contra los malos.
Eso les sirvió de lección a los malvados
para que se dieran cuenta
que la justicia de Dios los perseguía.
Otras veces,
aun en medio del agua
las llamas ardían con fuerza,
para destruir las cosechas
de aquella nación malvada.
[...]
Los elementos de la creación se someten a ti,
pues tú eres su creador.
Estos mismos elementos
se enfurecen contra los malvados,
pero se calman para favorecer
a los que confían en ti.
Por eso la naturaleza
se transformó por completo
y se puso al servicio de tu bondad.
Así ayudó en todo a tu pueblo.


Sabiduría 16:15-19, 24-25 TLAI