¿Es posible que la doctrina de Jesús favorezca la esclavitud y la tiranía ejercida por humanos ricos y poderosos?

DRB

Leyenda del foro
18 Diciembre 2018
1.986
497
Creo que se dice que Jesús dijo que obedecieramos a quien nos gobierna y sus leyes.

¿Está realmente esto en la Biblia? ¿Puede haberse interpretado mal?

¿Si esto fuera así podrían ser pecado todas las luchas de liberación y emancipación; y todas las revueltas y revoluciones?

¿Es posible que la doctrina de Jesús favorezca la esclavitud y la tiranía ejercida por humanos ricos y poderosos?
 
Creo que se dice que Jesús dijo que obedecieramos a quien nos gobierna y sus leyes.

¿Está realmente esto en la Biblia? ¿Puede haberse interpretado mal?

¿Si esto fuera así podrían ser pecado todas las luchas de liberación y emancipación; y todas las revueltas y revoluciones?

¿Es posible que la doctrina de Jesús favorezca la esclavitud y la tiranía ejercida por humanos ricos y poderosos?
-Los mandamientos del Señor Jesús son los mejores que la humanidad haya escuchado, pero no se han de imponer por la fuerza de las armas, sino por la razón y el ejemplo.
 
Proverbios 24:21
«Teme a Jehová, hijo mío, y al rey; No te entremetas con los veleidosos».

Eclesiastés 8:2-5
«Yo te aconsejo que guardes el mandamiento del rey y la palabra del juramento de Dios. […] El que guarda el mandamiento no experimentará mal; y el corazón del sabio discierne el tiempo y el juicio».

Eclesiastés 10:20
«Ni aun en tu pensamiento digas mal del rey, ni en lo secreto de tu cámara digas mal del rico; porque las aves del cielo llevarán la voz, y las que tienen alas harán saber la palabra».
 
FORISTA DRB:

Has planteado un tema muy instructivo, y enriquecedor.

Pero la respuesta que se dé debe estar alineada con la instrucción apostólica que redirige nuestro pensamiento a considerar que jamás el Señor enseña la esclavitud, aquí está la instrucción:

1Co7:23 Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres.

Una sola advertencia, directa, bíblica y liberadora: imposible de refutar sin contradecir la Escritura misma.

Y Pablo tenía la mente de Cristo al igual que sus redimidos:

1Co_2:16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.
 
  • Like
Reacciones: DRB
Creo que se dice que Jesús dijo que obedecieramos a quien nos gobierna y sus leyes.

¿Está realmente esto en la Biblia? ¿Puede haberse interpretado mal?

¿Si esto fuera así podrían ser pecado todas las luchas de liberación y emancipación; y todas las revueltas y revoluciones?

¿Es posible que la doctrina de Jesús favorezca la esclavitud y la tiranía ejercida por humanos ricos y poderosos?
Creo que son 2 cosas que no se deben de mezclar! A Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar!

Por lo general la fe no se debe de mezclar con la política, pero si hay luchas que es moralmente y cristianamente que se deben de luchar. Libertad de culto, no al aborto, no a la esclavitud, violencia, homicidios, eutanasia, drogas, etc...

saludos
 
  • Like
Reacciones: JuandelaCruz
Cuando Jesús úsa la moneda y pregunta: de quién es la imagen?

No puedo evitar en pensar en Juan el bautista que vivía en el desierto, lejos de la influencia romana, el
Mensaje que yo leo es: si quieres vivir en esta comunidad bajo este gobierno tienes que sujetarte a sus leyes y si no te gusta pues vete para otro lado

Que hizo Moisés? Trató de cambiar a Egipto?
Simplemente se fue
 
Última edición:
  • Like
Reacciones: Mightor
"¿De quién es este rostro?" - Del César, le respondieron. "Pues dad al César lo que es del César, pero a Dios lo que es de Dios".
Lo que en nosotros es del mundo, a las leyes del mundo debe plegarse. Pero aquello de nosotros que no es de este mundo, sólo a las leyes de Dios.
Podemos estar en este mundo y navega por él SIN PERTENECER a él.
No olvidemos que no somos cuerpos 'con' un alma, sino almas con un cuerpo, y por poco tiempo.
 
-Los mandamientos del Señor Jesús son los mejores que la humanidad haya escuchado, pero no se han de imponer por la fuerza de las armas, sino por la razón y el ejemplo.

Ojalá hubiera personas que aceptaran la razón y siguieran el ejemplo; y que no fuera necesario revueltas violentas, revoluciones violentas y guerras para cambiar el mundo. Todo sería mejor si se pudiera cambiar el mundo con una revolución interior pacífica.

Pero desgraciadamente; la realidad es la que es. Muchas personas no atienden a razones, ni siguen ejemplos virtuosos.
 
Creo que son 2 cosas que no se deben de mezclar! A Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar!

Por lo general la fe no se debe de mezclar con la política, pero si hay luchas que es moralmente y cristianamente que se deben de luchar. Libertad de culto, no al aborto, no a la esclavitud, violencia, homicidios, eutanasia, drogas, etc...

saludos

La fe debería ser un referente para la política. En caso contrario; el mal dominaría el mundo. Si la política, la economía, la cultura y la ciencia no tienen la guía de la religión; el mal, el pecado, el vicio, la depravación, la degeneración y la perversión se apoderarían del mundo. El mundo está como está por falta de referentes y guías de tipo espiritual y moral. Y sin que haya personas que luchen por la fe, y otras virtudes, estaría aún peor.

La libertad de culto, la oposición al aborto, la oposición a la esclavitud, la oposición al abuso de la violencia, la oposición a los homicidios, la oposición a la eutanasia, la oposición a las drogas y a otros males solo pueden combatirse si la política actuara según los ideales, las virtudes y los valores de la religión.
 
Cuando Jesús úsa la moneda y pregunta: de quién es la imagen?

No puedo evitar en pensar en Juan el bautista que vivía en el desierto, lejos de la influencia romana, el
Mensaje que yo leo es: si quieres vivir en esta comunidad bajo este gobierno tienes que sujetarte a sus leyes y si no te gusta pues vete para otro lado

Que hizo Moisés? Trató de cambiar a Egipto?
Simplemente se fue

¿Debemos sujetarnos a leyes humanas contrarias a la Ley de Dios? ¿Debemos aceptar que el pecado sea un estilo de vida y una norma social? ¿Debemos aceptar injusticias de todo tipo?

¿A dónde podemos irnos? ¿Debemos exiliarnos fuera de la sociedad moderna occidental?
 
"¿De quién es este rostro?" - Del César, le respondieron. "Pues dad al César lo que es del César, pero a Dios lo que es de Dios".
Lo que en nosotros es del mundo, a las leyes del mundo debe plegarse. Pero aquello de nosotros que no es de este mundo, sólo a las leyes de Dios.
Podemos estar en este mundo y navega por él SIN PERTENECER a él.
No olvidemos que no somos cuerpos 'con' un alma, sino almas con un cuerpo, y por poco tiempo.

¿Cómo podemos estar en este mundo sin pertenecer a él?
¿Plegarse a las leyes humanas y normas sociales humanas de este mundo no es aceptar el pecado?
¿Significa esto que debemos cumplir con leyes y normas sociales injustas contrarias a Dios; sin creer en estas leyes y normas?
¿Significa que no debemos interiorizar y hacer nuestro lo que se nos imponga; pero sin dejar de cumplir lo que se nos impone?
¿Significa que debemos aceptar y tolerar las injusticias sin dejar de creer en la justicia?

Nunca he entendido del todo que puede significar. Es un tema que siempre me ha resultado interesante y curioso. Pero, por ahora, parece muy utópico. Quizás solo sea posible durante el Reinado de Cristo en el mundo.
 
Creo que se dice que Jesús dijo que obedecieramos a quien nos gobierna y sus leyes.

¿Está realmente esto en la Biblia? ¿Puede haberse interpretado mal?

¿Si esto fuera así podrían ser pecado todas las luchas de liberación y emancipación; y todas las revueltas y revoluciones?

¿Es posible que la doctrina de Jesús favorezca la esclavitud y la tiranía ejercida por humanos ricos y poderosos?
Aquí está el contexto del mandato de Jesús de «dar al César lo que es del César»: en Mateo 22, Jesús acababa de regresar a Jerusalén por última vez y recientemente había terminado de compartir varias parábolas con la multitud. Los enemigos de Jesús vieron una oportunidad para ponerlo en aprietos delante de sus seguidores. En el versículo 17, le dicen a Jesús: «Dinos, pues, ¿qué te parece? ¿Es lícito pagar tributo al César, o no?» (NVI). Era una pregunta capciosa, y ellos lo sabían. Si Jesús respondía «No», los herodianos lo acusarían de traición contra Roma. Si decía «Sí», los fariseos lo acusarían de deslealtad a la nación judía, y perdería el apoyo de la multitud. ¿Pagar impuestos o no pagar impuestos? La pregunta estaba diseñada como una trampa sin salida.

La respuesta de Jesús es sencillamente brillante: «Pero Jesús, conociendo su malicia, les dijo: “¿Por qué me tentáis, hipócritas? Mostradme la moneda del tributo”. Y le trajeron un denario» (Mateo 22:18-19, NVI).

El denario era una moneda que se usaba para pagar impuestos en ese tiempo. Estaba hecha de plata y tenía la imagen del emperador con una inscripción que lo llamaba «divino». Los judíos consideraban tales imágenes idolatría, prohibida por el segundo mandamiento. Esta era otra razón por la que, si Jesús respondía «Sí», estaría en problemas. Su aceptación del impuesto como «lícito» podría haberse interpretado como un rechazo del segundo mandamiento, lo que pondría en duda su afirmación de ser el Hijo de Dios.

Con la moneda a la vista, Jesús dijo: «¿De quién es esta imagen y esta inscripción?». Los herodianos y los fariseos, diciendo lo obvio, respondieron: «Del César». Entonces Jesús puso fin a sus artimañas: «Dad, pues, al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios» (Mateo 22:21, NVI). Al oír esto, los enemigos de Jesús se maravillaron y se fueron (versículo 22).

Cuando Jesús dijo: «Dad al César lo que es del César», estaba estableciendo una clara distinción entre dos reinos. Existe un reino en este mundo, y César ejerce poder sobre él. Pero hay otro reino, que no es de este mundo, y Jesús es el Rey de ese reino (Juan 18:36). Los cristianos formamos parte de ambos reinos, al menos temporalmente. Bajo el dominio de César, tenemos ciertas obligaciones que conciernen a las cosas materiales. Bajo el dominio de Cristo, tenemos otras obligaciones que conciernen a las cosas eternas. Si César exige dinero, dáselo; al fin y al cabo, es solo dinero. Pero asegúrate de darle también a Dios lo que Él exige.

César acuñaba monedas, como tenía derecho a hacerlo, y exigía algunas monedas a cambio, como era su derecho. Después de todo, su imagen estaba grabada en lo que él mismo había creado. Dios ha «acuñado» el alma humana y ha impreso su imagen en cada una de ellas (Génesis 1:27). Así que dad a César lo que le corresponde: las cosas temporales de este mundo; pero aseguraos de darle a Dios lo que le corresponde: «Ofreceos a Dios como quienes han resucitado de entre los muertos; y ofrecedle cada parte de vuestro ser como instrumento de justicia» (Romanos 6:13).

Saludos
 
¿Debemos sujetarnos a leyes humanas contrarias a la Ley de Dios? ¿Debemos aceptar que el pecado sea un estilo de vida y una norma social? ¿Debemos aceptar injusticias de todo tipo?

¿A dónde podemos irnos? ¿Debemos exiliarnos fuera de la sociedad moderna occidental?

Pues yo opino que si, no vas a poder cambiar al mundo, pero puedes alejarte de el.
 
Creo que se dice que Jesús dijo que obedecieramos a quien nos gobierna y sus leyes.

¿Está realmente esto en la Biblia? ¿Puede haberse interpretado mal?

¿Si esto fuera así podrían ser pecado todas las luchas de liberación y emancipación; y todas las revueltas y revoluciones?

¿Es posible que la doctrina de Jesús favorezca la esclavitud y la tiranía ejercida por humanos ricos y poderosos?

Una reflexión de esa índole es solo de una persona que desconoce a Dios Padre y a Jesucristo y que se podría decir y nada ,sí piensa de esa manera y todos los gobiernos occidentales son seculares y hasta el gobierno de Israel lo es y por qué acusan de la maldad del hombre a Dios y a su Hijo, cuando el autor de la maldad es el diablo y es el que gobierna este mundo.​

 
Creo que se dice que Jesús dijo
No, Jesús no dijo eso
que obedecieramos a quien nos gobierna y sus leyes.

¿Está realmente esto en la Biblia? ¿Puede haberse interpretado mal?

¿Si esto fuera así podrían ser pecado todas las luchas de liberación y emancipación; y todas las revueltas y revoluciones?

¿Es posible que la doctrina de Jesús favorezca la esclavitud y la tiranía ejercida por humanos ricos y poderosos?
1- Si está en la biblia y lo dijo Pablo
2- Sujetarse a las leyes no es un pecado, y no se ha mal interpretado por ninguna doctrina cristiana.
3- Las luchas políticas se dan en las elecciones democráticas, ningún cristiano debe participar en acciones subversivas.
4- En los más de 2 mil años de cristianismo no se ha demostrado que dicha doctrina favorezca la esclavitud y la tiranía, de hecho, la doctrina católica es un ejemplo claro de libertinaje para actuar de forma política.
 
Aquí está el contexto del mandato de Jesús de «dar al César lo que es del César»: en Mateo 22, Jesús acababa de regresar a Jerusalén por última vez y recientemente había terminado de compartir varias parábolas con la multitud. Los enemigos de Jesús vieron una oportunidad para ponerlo en aprietos delante de sus seguidores. En el versículo 17, le dicen a Jesús: «Dinos, pues, ¿qué te parece? ¿Es lícito pagar tributo al César, o no?» (NVI). Era una pregunta capciosa, y ellos lo sabían. Si Jesús respondía «No», los herodianos lo acusarían de traición contra Roma. Si decía «Sí», los fariseos lo acusarían de deslealtad a la nación judía, y perdería el apoyo de la multitud. ¿Pagar impuestos o no pagar impuestos? La pregunta estaba diseñada como una trampa sin salida.

La respuesta de Jesús es sencillamente brillante: «Pero Jesús, conociendo su malicia, les dijo: “¿Por qué me tentáis, hipócritas? Mostradme la moneda del tributo”. Y le trajeron un denario» (Mateo 22:18-19, NVI).

El denario era una moneda que se usaba para pagar impuestos en ese tiempo. Estaba hecha de plata y tenía la imagen del emperador con una inscripción que lo llamaba «divino». Los judíos consideraban tales imágenes idolatría, prohibida por el segundo mandamiento. Esta era otra razón por la que, si Jesús respondía «Sí», estaría en problemas. Su aceptación del impuesto como «lícito» podría haberse interpretado como un rechazo del segundo mandamiento, lo que pondría en duda su afirmación de ser el Hijo de Dios.

Con la moneda a la vista, Jesús dijo: «¿De quién es esta imagen y esta inscripción?». Los herodianos y los fariseos, diciendo lo obvio, respondieron: «Del César». Entonces Jesús puso fin a sus artimañas: «Dad, pues, al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios» (Mateo 22:21, NVI). Al oír esto, los enemigos de Jesús se maravillaron y se fueron (versículo 22).

Cuando Jesús dijo: «Dad al César lo que es del César», estaba estableciendo una clara distinción entre dos reinos. Existe un reino en este mundo, y César ejerce poder sobre él. Pero hay otro reino, que no es de este mundo, y Jesús es el Rey de ese reino (Juan 18:36). Los cristianos formamos parte de ambos reinos, al menos temporalmente. Bajo el dominio de César, tenemos ciertas obligaciones que conciernen a las cosas materiales. Bajo el dominio de Cristo, tenemos otras obligaciones que conciernen a las cosas eternas. Si César exige dinero, dáselo; al fin y al cabo, es solo dinero. Pero asegúrate de darle también a Dios lo que Él exige.

César acuñaba monedas, como tenía derecho a hacerlo, y exigía algunas monedas a cambio, como era su derecho. Después de todo, su imagen estaba grabada en lo que él mismo había creado. Dios ha «acuñado» el alma humana y ha impreso su imagen en cada una de ellas (Génesis 1:27). Así que dad a César lo que le corresponde: las cosas temporales de este mundo; pero aseguraos de darle a Dios lo que le corresponde: «Ofreceos a Dios como quienes han resucitado de entre los muertos; y ofrecedle cada parte de vuestro ser como instrumento de justicia» (Romanos 6:13).

Saludos

¿Pero; y si el "reino" o dominio de este mundo impide que los cristianos actúen según la Ley de Dios? ¿Qué debemos hacer entonces?

¿No es más importante el Reino de Dios que los reinos y dominios humanos?

¿Debemos adaptarnos a una sociedad moderna opresiva y represiva contra los que quieren actuar según la Ley de Dios? ¿Se debe permitir que se nos haga pecar y vivir en un mundo injusto?

¿Cómo podemos ofrecernos a Dios como quienes han resucitado de entre los muertos; y ofrecerle cada parte de nuestro ser como instrumento de justicia?

Hay que poner a Dios sobre todas las cosas y amarlo sobre todas las cosas. Pero hay cosas en este mundo que claman al Cielo. Hay cosas que no se deberían permitir. Hacerlo nos hace cómplices del mal y del pecado.

Jesús devolvió la moneda para salir de la trampa en que los fariseos le querían meter; y para mostrar que hay cosas más importantes que el poder, el dinero y las riquezas de este mundo.
 
Pues yo opino que si, no vas a poder cambiar al mundo, pero puedes alejarte de el.

¿No es el objetivo de la predicación cristiana cambiar al mundo hacia un mundo mejor y más próximo al Reino de Dios?

El mundo no sería lo que es si no fuera por la difusión del cristianismo. Sería aún peor. El Evangelio tiene un mensaje profundamente revolucionario. Tiene como objetivo cambiar las mentes, los corazones y las almas. Si se aplicara de verdad el Evangelio el mundo cambiaría.

Si una cantidad de personas suficiente se uniera, se organizara y actuara adecuadamente se podría cambiar el mundo. Hay cosas en este mundo que no pueden permitirse. Hay que tener pensamiento crítico y consciencia moral despierta. Hay que difundir mensajes de cambio.

No es tan fácil alejarse del mundo. Puede ser bueno que haya ascetas y místicos. Pero esto no es suficiente para hacer del mundo un lugar mejor. Alejarnos del mundo nos hace en parte egoístas, pasivos, tibios y cómplices de los males del mundo. Se necesita oración y acción transformadora. Se necesita usar métodos educativos, culturales, económicos y políticos para transformar la sociedad y mejorar el mundo.
 

Una reflexión de esa índole es solo de una persona que desconoce a Dios Padre y a Jesucristo y que se podría decir y nada ,sí piensa de esa manera y todos los gobiernos occidentales son seculares y hasta el gobierno de Israel lo es y por qué acusan de la maldad del hombre a Dios y a su Hijo, cuando el autor de la maldad es el diablo y es el que gobierna este mundo.​


El secularismo es uno de los peores males de este mundo. La modernidad secularista es pecado.

El secularismo destruye la fe, la moral y la espiritualidad. El secularismo favorece el mal y el pecado. El secularismo pone al mundo en manos de la maldad del diablo que gobierna al mundo.

Nunca confiemos en un gobierno secularista occidental o que imite el secularismo occidental. Hay que sacar el mundo de la oscuridad y el terror secularista occidental.
 
No, Jesús no dijo eso

¿Qué dijo entonces? ¿No se dice en la Biblia que debemos someternos a las leyes humanos?

Hay que aclarar que los contenidos de los Evangelios Canónicos no siempre coinciden entre ellos. Quizás esté en un Evangelio y no en otros.

1- Si está en la biblia y lo dijo Pablo
2- Sujetarse a las leyes no es un pecado, y no se ha mal interpretado por ninguna doctrina cristiana.
3- Las luchas políticas se dan en las elecciones democráticas, ningún cristiano debe participar en acciones subversivas.
4- En los más de 2 mil años de cristianismo no se ha demostrado que dicha doctrina favorezca la esclavitud y la tiranía, de hecho, la doctrina católica es un ejemplo claro de libertinaje para actuar de forma política.

1) ¿Lo dijo Pablo en lugar de Jesús?

2) Si las leyes y normas sociales humanas contradicen la Ley de Dios; llevan al pecado. Puede haberse malinterpretado algunos contenidos de la Biblia.

3) Las supuestas elecciones democráticas solo se hacen para desviar la atención de la población y hacerle creer que cuenta para algo. La falsa democracia de Occidente solo sirve para poco más que ocultar dictaduras esclavistas y tiránicas de la élite del poder económico y político.

¿Dices que los cristianos no deben participar en acciones subversivas? ¿No es subversivo y transformador predicar y difundir la Palabra de Dios? Una acción subversiva no tiene porqué ser violenta. Se puede usar la educación y la cultura para difundir el Evangelio; y para transformar las conciencias, las mentalidades, las cosmovisiones y los comportamientos.

El Papa Juan Pablo II apoyó al sindicado cristiano Solidarnosc (o Solidaridad) en Polonia. Este sindicato era subversivo contra el gobierno socialista-comunista de Polonia.

En muchos países hay cristianos que se organizan para participar en la política a través de partidos fascistas, liberales, cristianodemócratas o socialdemócratas. También hay sindicatos, ONG's y fundaciones privadas sin ánimo de lucro con inspiración cristiana.

¿No deberíamos luchar por un mundo mejor? ¿Es todo esto malo?

Jesús dijo que todo lo que pidamos a Dios con fe nos será concedido. Si pedimos que nos dé fuerzas y capacidad para luchar pacíficamente por un mundo mejor nos sería concedido. Hay que unir la oración y la acción; la fe y las obras.

4) En los más de 2000 años de cristianismo; muchos cristianos casi siempre se han puesto de parte del poder injusto establecido. Hubo un tiempo que el Imperio Romano se convirtió al cristianismo; y fue apoyado por cristianos. Durante la Edad Media las instituciones cristianas apoyaron al feudalismo. Durante la Edad Moderna (o primera modernidad) las instituciones cristianas apoyaron a las monarquías absolutas. Y finalmente; durante la Edad Contemporánea (la segunda modernidad) algunos cristianos han apoyado las monarquías constitucionales y parlamentarias o las repúblicas liberal-burguesas y al capitalismo. Siempre se han puesto del lado del mal. ¿Hasta cuando va a durar esto?
 
¿Pero; y si el "reino" o dominio de este mundo impide que los cristianos actúen según la Ley de Dios? ¿Qué debemos hacer entonces?

¿No es más importante el Reino de Dios que los reinos y dominios humanos?

¿Debemos adaptarnos a una sociedad moderna opresiva y represiva contra los que quieren actuar según la Ley de Dios? ¿Se debe permitir que se nos haga pecar y vivir en un mundo injusto?

¿Cómo podemos ofrecernos a Dios como quienes han resucitado de entre los muertos; y ofrecerle cada parte de nuestro ser como instrumento de justicia?

Hay que poner a Dios sobre todas las cosas y amarlo sobre todas las cosas. Pero hay cosas en este mundo que claman al Cielo. Hay cosas que no se deberían permitir. Hacerlo nos hace cómplices del mal y del pecado.

Jesús devolvió la moneda para salir de la trampa en que los fariseos le querían meter; y para mostrar que hay cosas más importantes que el poder, el dinero y las riquezas de este mundo.
En Éxodo 1, el faraón egipcio dio la clara orden a dos parteras hebreas de que mataran a todos los bebés varones judíos. Un patriota extremista habría cumplido la orden del gobierno, sin embargo, la Biblia dice que las parteras desobedecieron al faraón y “temieron a Dios, y no hicieron lo que el rey de Egipto les había mandado, sino que dejaron vivir a los niños” (Éxodo 1:17). La Biblia continúa diciendo que las parteras mintieron al faraón sobre por qué dejaban vivir a los niños; sin embargo, a pesar de que mintieron y desobedecieron a su gobierno, “Dios fue bueno con las parteras, y el pueblo se multiplicó y se hizo muy poderoso. Porque las parteras temieron a Dios, Él les dio descendencia” (Éxodo 1:20-21).

En Josué 2, Rahab desobedeció directamente una orden del rey de Jericó de entregar a los espías israelitas que habían entrado en la ciudad para obtener información para la batalla. En cambio, los descolgó con una cuerda para que pudieran escapar. Aunque Rahab había recibido una orden clara del máximo funcionario del gobierno, resistió la orden y fue salvada de la destrucción de la ciudad cuando Josué y el ejército israelita la destruyeron.

El libro de 1 Samuel registra una orden dada por el rey Saúl durante una campaña militar: nadie podía comer hasta que Saúl hubiera ganado su batalla contra los filisteos. Sin embargo, el hijo de Saúl, Jonatán, que no había oído la orden, comió miel para reponerse de la dura batalla que el ejército había librado. Cuando Saúl se enteró, ordenó que su hijo muriera. Sin embargo, el pueblo se resistió a Saúl y a su orden y salvó a Jonatán de ser ejecutado (1 Samuel 14:45).

Otro ejemplo de desobediencia civil en consonancia con la sumisión bíblica se encuentra en 1 Reyes 18. Ese capítulo presenta brevemente a un hombre llamado Abdías que “temía mucho al Señor”. Cuando la reina Jezabel estaba matando a los profetas de Dios, Abdías tomó a cien de ellos y los escondió para que pudieran vivir. Tal acto fue un claro desafío a los deseos de la autoridad gobernante.

En 2 Reyes, se registra la única revuelta aparentemente aprobada contra un funcionario del gobierno reinante. Atalía, la madre de Ocozías, comenzó a destruir la descendencia real de la casa de Judá. Sin embargo, Joás, hijo de Ocozías, fue rescatado por la hija del rey y escondido de Atalía para preservar el linaje real. Seis años después, Joiada reunió a sus hombres, proclamó a Joás rey y dio muerte a Atalía.

Daniel registra varios ejemplos de desobediencia civil. El primero se encuentra en el capítulo 3, donde Sadrac, Mesac y Abednego se negaron a postrarse ante el ídolo de oro, desobedeciendo la orden del rey Nabucodonosor. El segundo está en el capítulo 6, donde Daniel desafía el decreto del rey Darío de no orar a nadie más que al rey. En ambos casos, Dios rescató a su pueblo de la pena de muerte impuesta, lo que indica su aprobación de sus acciones.

En el Nuevo Testamento, el libro de los Hechos registra la desobediencia civil de Pedro y Juan hacia las autoridades de la época. Después de que Pedro sanara a un hombre cojo de nacimiento, Pedro y Juan fueron arrestados por predicar sobre Jesús y encarcelados. Las autoridades religiosas estaban decididas a impedirles que enseñaran sobre Jesús; sin embargo, Pedro dijo: «Juzguen ustedes mismos si es justo delante de Dios obedecerlos a ustedes antes que a Dios; porque nosotros no podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído» (Hechos 4:19-20). Más tarde, los gobernantes se enfrentaron de nuevo a los apóstoles y les recordaron su mandato de no enseñar sobre Jesús, pero Pedro respondió: «Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres» (Hechos 5:29).

Un último ejemplo de desobediencia civil se encuentra en el libro de Apocalipsis, donde el Anticristo ordena a todos los que viven durante los últimos tiempos que adoren una imagen suya. Pero el apóstol Juan, autor del Apocalipsis, afirma que quienes se conviertan al cristianismo en ese tiempo desobedecerán al Anticristo y a su gobierno y se negarán a adorar la imagen (Apocalipsis 13:15), tal como los compañeros de Daniel desobedecieron el decreto de Nabucodonosor de adorar su ídolo.

Saludos