Hasta hace pocas semanas, pensábamos que los seres más desdichados del mundo eran los del Cuerno de África, devastados por la langosta; también los nigerianos atacados por el fanático Boko Haram; los del Magreb en su intento de cruzar el mar en malas y atestadas embarcaciones que zozobraban antes de llegar a destino; y todos los migrantes del Cercano Oriente pugnando por entrar en Europa.
Ahora, Italia y España lloran como hace mucho no lo hacían, pues la pandemia tanto toma a miles de víctimas desconocidas, como se ceba en un personaje de primera línea como pudiera serlo el príncipe Carlos del Reino Unido.
Hoy día, todos estamos expuesto a la enfermedad y la muerte a breve plazo.
¿No será hora de arrepentirnos de todo el mal que hemos hecho y de todo el bien que pudiendo hacerlo no hicimos?
-La senda del arrepentimiento es la misma de la fe en las buenas nuevas de salvación por el Señor Jesucristo.
Vivamos y compartamos esta realidad.
Cordiales saludos
Ahora, Italia y España lloran como hace mucho no lo hacían, pues la pandemia tanto toma a miles de víctimas desconocidas, como se ceba en un personaje de primera línea como pudiera serlo el príncipe Carlos del Reino Unido.
Hoy día, todos estamos expuesto a la enfermedad y la muerte a breve plazo.
¿No será hora de arrepentirnos de todo el mal que hemos hecho y de todo el bien que pudiendo hacerlo no hicimos?
-La senda del arrepentimiento es la misma de la fe en las buenas nuevas de salvación por el Señor Jesucristo.
Vivamos y compartamos esta realidad.
Cordiales saludos