EL CORAZÓN DE KINTE
1. ¿En mi iglesia?
Así es el corazón del hombre irredento.
Aún no conoce a Cristo.
Piensa que cualquiera es dueño de una iglesia y tiene razón...pero en este tema se está hablando del silencio de la mujer en la Iglesia de Cristo, no de la iglesia de los hombres, donde la Doctrina respecto al lugar de la mujer, es reemplazada por la óptica de la lucha de clases donde la represión a la mujer ocupa un lugar prominente, es decir, en palabras más sencillas, contaminan la asamblea con la levadura de Herodes que es la política.
2. "considerando a la mujer como un ser inferior, sometiéndola y denigrándola a placer"
BASE BÍBLICA
1Ti 5:9 Sea puesta en la lista sólo la viuda no menor de sesenta años, que haya sido esposa de un solo marido,
1Ti 5:10 que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra.
1Ti 5:11 Pero viudas más jóvenes no admitas; porque cuando, impulsadas por sus deseos, se rebelan contra Cristo, quieren casarse,
1Ti 5:12 incurriendo así en condenación,
por haber quebrantado su primera fe.
Las sagradas Escrituras enseñan que para recibir la generosidad de la Iglesia, las viudas deben poseer un testimonio tal como aparece escrito aquí:
a) Esposa de un solo marido...ante los ojos de Cristo.
b) Que tenga testimonio de buena obras
c) Si ha criado hijos en el temor del Señor como fue criado Timoteo que desde la niñez conoció las sagradas escrituras.
d) Si ha hospedado a los siervos de Cristo cuando la asamblea es visitada
e) Si ha lavado los pies de los santos, costumbre oriental que equivale a la buena atención brindada a un huésped de Cristo (Lc. 7:44)
f) Si ha socorrido a los afligidos
1Ti 5:13 Y también aprenden a ser ociosas, andando de casa en casa; y no solamente ociosas, sino también chismosas y entremetidas, hablando lo que no debieran.
Las hermanas jóvenes que lamentablemente han quedado viudas, tienen todo el derecho de rehacer sus vidas con tal que sea en el Señor:
Romanos 7:2 Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda
LIBRE DE LA LEY DEL MARIDO.
Romanos 7:3 Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley, de tal manera que
SI SE UNIERE A OTRO MARIDO, no será adúltera.
¿Qué significa haber quebrantado su primera fe?
1Ti 5:14 Quiero, pues, que las viudas jóvenes se casen, críen hijos, gobiernen su casa; que no den al adversario ninguna ocasión de maledicencia.
1Ti 5:15 Porque ya algunas se han apartado en pos de Satanás.
El apartarse «en pos de Satanás» a que aquí se refiere es con respecto a «haber quebrantado su primera
fe».
Y el cristiano no dudará en comprender aquí la «fe» como la fe de Cristo.
¿Están las mujeres quebrantando su primera fe al usurpar el lugar que le corresponde a Cristo?
Claro que sí, se han apartado en pos de Satanás.
En su primera fe, Cristo ocupaba el primer lugar en su corazón.
¿Y ahora?
Cristo ha sido reemplazado por sus propios intereses.
¿Cómo cuales?
La levadura de Herodes, la política.
Ha leído a Marx, Engels, Lenin...
Ha escuchado hablar del movimiento de liberación femenina, y así como le abrió el oído a la serpiente antigua, lo ha abierto para verse a través de la política como una víctima mas del Patriarcalismo ancestral.
Ya no es la hermana fiel cuyo corazón suspiraba por Cristo.
Ya no es la diaconisa de la Iglesia en su servicio a Cristo, ahora es la Emperatriz.
La soberbia de su corazón, fruto de haber cambiado a Cristo por Satanás, le hace considerar que su lugar en la Iglesia no es el de servicio a los santos...ella quiere ser escuchada, ella quiere púlpito...ella quiere ser líder.
NOSOTROS NO HEMOS APRENDIDO ASÍ DE CRISTO.
El Señor no usó de su legítimo derecho de ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse. (Fil 2:6)
Siendo el Creador de todo cuanto existe, le contemplamos lavando los pies de sus criaturas.
Siempre sujeto a la voluntad del Padre.
Filipenses 2:8 y estando en la condición de hombre,
SE HUMILLÓ a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
Nosotros no queremos seguir el ejemplo de Cristo.
Tanto el hombre como la mujer cae en la trampa de Satanás, el liderazgo humano.
Y en tales condiciones no es a Cristo a quién amamos en absoluto.
Él vino a nosotros los pecadores en nuestros pecados porque lo necesitábamos, pero ahora que nos consideramos salvos, queremos ser líderes.
Cristo viene y nos muestra lo que somos, reos al infierno, y nos liberta, y el pago que le damos es quitarlo a él y ponernos nosotros como los que mandamos y controlamos todo.
Se nos olvidó su enseñanza:
Mateo 20:26 Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros
SERÁ VUESTRO SERVIDOR,
Entonces aparecen estos creyentes posando de sabios, haciendo a un lado la humildad del Señor y llenos de soberbia pontifican a favor del movimiento de liberación femenina, atacando a las asambleas de sana doctrina por cuanto no comulgamos con la levadura de Herodes, diciendo:
Cuando esté ante el tribunal de Cristo, ¿a quién veré allí?
Al hombre que quitó todos mis pecados en el Altar de la Cruz.
La gloria de Dios está en la Persona que cargó con la sentencia que mis pecados merecían, lo enseña la Escritura:
2 Corintios 4:6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios
EN LA FAZ DE JESUCRISTO.
Y dónde está la gloria del hombre?
En la mujer.
1 Corintios 11:7 Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es
GLORIA DEL VARÓN.
Todas las mujeres que aparecen inmortalizadas en la Biblia respecto a la Iglesia de Cristo, lo fueron porque entendieron que en una reunión como Iglesia no debían reemplazar la gloria de Dios por la gloria del varón.
Y se dedicaron a servir al Señor en santa sujeción a El, así como El se sujetó al Padre en todo.
Ellas, en el Tribunal de Cristo, estarán recibiendo su merecido galardón, por cuanto el trabajo en el Señor no es vano.
¿Y qué pasará con las mujeres que se han ido en pos de Satanás?
Al final, el movimiento de liberación femenina, no les dará salvación sino una eterna angustia, y tormento eterno.
¿Pueden reconocer su equivocación y volver a los brazos de Cristo?
No creo.
La soberbia que ha invadido sus corazones ha hecho metástasis.
Estarán, al igual que los hombres de su misma condición espiritual, reclamando salvación, diciendo:
Mateo 7:22 MUCHOS ME DIRÁN EN AQUEL DÍA: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
Mateo 7:23 Y entonces les declararé:
NUNCA OS CONOCÍ; apartaos de mí, hacedores de maldad.
En Cristo
Edison