Llevo un tiempo estudiando la devoción cristiana desde el punto de vista histórico, porque lejos de ser una cosa quieta y homogénea, ha sido muy cambiante y ha tenido una gran riqueza de formas, intesidades, intereses, etc... es un tema realmente apasionante. En concreto últimamente estuve estudiando sobre el ayuno y lo encuentro muy peculiar.
La tesis que sostengo es que el ayuno es una parte que fue muy importante en la piedad de la iglesia primitiva, y aún antes en pueblo judío, y que con el correr de los siglos (especialmente en los últimos mil años) evolucionó desdibujándose, apartándose de la vida religiosa o quedando como una costumbre religiosa que no comparte con el ayuno natural e histórico más que unos escuálidos mínimos. Esta es su historia. Aprovecho ya para agradecer al lector que le interese este tema su atención y disculparme por este prólogo.
1. La esencia moral o doctrinal del ayuno.
Primer que nada voy a este asunto que me parece muy importante para saber luego de lo que hablamos, pero no voy a dedicarle demasiada hondura, así que hago un esquema muy resumido de algunas cualidades morales y teológicas que tiene el ayuno.
a. El ayuno tiene un fin, no es un fin en sí mismo: En primer lugar hay que decir que el ayuno en sí mismo se ordena para (es decir tiene como fin) la consecución de un fin moral o espiritual. El ayuno por sí sólo no es el objetivo en el cristianismo ni en el judaísmo. Por lo tanto el ayuno no es para pasar hambre, dejar de comer durante un tiempo, o escuchar el rugir de las tripas.
Este fin es espiritual o moral (es decir o bien por un bien claramente espiritual o bien por buscar una mayor fortaleza en la virtud que en el cristiano debe estar toda ella ordenada a agradar a Dios). Por lo tanto, ayunar para estar guapos y hacer dieta no es ayuno cristiano. Ayunar para realizar pruebas médicas o pro prescripción médica con el sólo fin de curarnos o mejorar la salud tampoco. Ayunar para dárnolas de santos tampoco. Ayunar para obedecer a la Iglesia, podría ser ayuno cristiano en la medida de que la obediencia es virtud, pero cuando el fin no es agradar en última instancia a Dios sino a los hombres o por reparos y miedos propios tampoco es ayuno cristiano. Y en todos estos casos no es ayuno cristiano porque no está bien encaminado.
b. El ayuno se ha entendido en las Sagradas Escrituras y por la Iglesia Cristiana como:
Os habréis dado cuenta de que no doy citas bíblicas. Mi intención no es entrar en el debate del ayuno correcto o su conveniencia sino explicar como se ha entendido el ayuno cristiano en general por las iglesias y sus teólogos. Pero bueno esta no es la parte interesante de este topic que he abierto sino lo que seguiré luego: La historia del ayuno entre los cristianos.
La tesis que sostengo es que el ayuno es una parte que fue muy importante en la piedad de la iglesia primitiva, y aún antes en pueblo judío, y que con el correr de los siglos (especialmente en los últimos mil años) evolucionó desdibujándose, apartándose de la vida religiosa o quedando como una costumbre religiosa que no comparte con el ayuno natural e histórico más que unos escuálidos mínimos. Esta es su historia. Aprovecho ya para agradecer al lector que le interese este tema su atención y disculparme por este prólogo.
1. La esencia moral o doctrinal del ayuno.
Primer que nada voy a este asunto que me parece muy importante para saber luego de lo que hablamos, pero no voy a dedicarle demasiada hondura, así que hago un esquema muy resumido de algunas cualidades morales y teológicas que tiene el ayuno.
a. El ayuno tiene un fin, no es un fin en sí mismo: En primer lugar hay que decir que el ayuno en sí mismo se ordena para (es decir tiene como fin) la consecución de un fin moral o espiritual. El ayuno por sí sólo no es el objetivo en el cristianismo ni en el judaísmo. Por lo tanto el ayuno no es para pasar hambre, dejar de comer durante un tiempo, o escuchar el rugir de las tripas.
Este fin es espiritual o moral (es decir o bien por un bien claramente espiritual o bien por buscar una mayor fortaleza en la virtud que en el cristiano debe estar toda ella ordenada a agradar a Dios). Por lo tanto, ayunar para estar guapos y hacer dieta no es ayuno cristiano. Ayunar para realizar pruebas médicas o pro prescripción médica con el sólo fin de curarnos o mejorar la salud tampoco. Ayunar para dárnolas de santos tampoco. Ayunar para obedecer a la Iglesia, podría ser ayuno cristiano en la medida de que la obediencia es virtud, pero cuando el fin no es agradar en última instancia a Dios sino a los hombres o por reparos y miedos propios tampoco es ayuno cristiano. Y en todos estos casos no es ayuno cristiano porque no está bien encaminado.
b. El ayuno se ha entendido en las Sagradas Escrituras y por la Iglesia Cristiana como:
- Preparación espiritual y fomento de las virtudes que nos habitúan al control de las pasiones (es decir, que ayuda a la templanza). Se entiende que el ayuno al mortificar los instintos que intemperan el ánimo y que están más sujetos al control de la concupiscencia, ayuda a tener una vida más ordenada, siempre que el ayuno se practique de forma racional (es decir, que no se caiga en un exceso que desvirtúe este fin).
- Por otro lado el ayuno es visto en la Biblia como una especie de oración o santificación en la carne, es decir, no sólo ayuda al espíritu cuando este se aparta del mundo para hacer oración, sino que colabora mediante el ayuno con el espíritu en esta labor. Se podría decir que el que se aparta para la oración y la piedad más estricta durante un tiempo, entiende que debe hacer lo mismo con el cuerpo (que no sigue por sí solo al intelecto volituvo en esta empresa) con lo cual tomando control del mismo el hombre sujeta mediante esta práctica a su carne a una ascesis semejante a la que sujeta su ánimo y su espíritu. Podríamos incluso hablar de que el ayuno da coherencia a este tiempo de preparación y no hace que una parte de nosotros esté a una cosa y la otra a la otra, y esto es porque alma, espíritu y carne están unidas y se influyen.
- Penitencia y oración. Estas dos cosas están muy relacionadas y es difícil separarlas.
- Por un lado es una mortificación que ayuda al hombre a corregir su vicio y su pecado, o incluso como una pena y luto por un mal hecho o padecido (esto último sobre todo en el A.T)
- Y por otro lado se contempla a veces como una especie de oración que busca el favor de Dios ante un mal que se ha hecho o que se ha recibido (para aplacar la ira de Dios).
- O ante una necesidad muy grande, es pedir no sólo de boca, sino pedir con el alma, el corazón y la carne. Por ejemplo aquí entraría lo que dice el evangelio de que hay demonios que sólo salen con oración y ayuno; es decir, hay cosas que requieren del hombre una oración penitencial que implique la mortificación del carne.
- Obligación religiosa que ayuda al hombre a entender y vivir en oración ciertos tiempos dedicados: Es por ejemplo el ayuno ritual de los judíos en ciertas fiestas y en las vigilias (preparación) de ciertas fiestas. Seguido por algunas iglesias cristianas mediante disposiciones positivas como la cuaresma, los ayunos de témporas, adviento o en las vigilias de ciertas solemnidades, etc... Es un ayuno de todos pero no por ello público ya que se vive en lo privado, y se hace bien cuando se hace conforme a los puntos que antes comenté. Ya que Jesús dio algunas instrucciones sobre este tipo de ayuno:
[*=2] Este ayuno debe ser con convencimiento de lo que se hace, y no por cumplir con los demás, agradar a los demás o dárselas de muy santo.
[*=2] Implica al hombre a ayunar de forma personal aunque sea un ayuno colectivo. El ayuno tiene como esencial ser siempre un acto libre de la voluntad, particular y tan real en lo interior como en lo exterior. Aunque uno esté adoptándolo conforme a la costumbre de su Iglesia, que no es malo en sí mismo (incluso es muy bueno)
Os habréis dado cuenta de que no doy citas bíblicas. Mi intención no es entrar en el debate del ayuno correcto o su conveniencia sino explicar como se ha entendido el ayuno cristiano en general por las iglesias y sus teólogos. Pero bueno esta no es la parte interesante de este topic que he abierto sino lo que seguiré luego: La historia del ayuno entre los cristianos.