– "Estaban oyendo todas estas cosas los fariseos, que son amantes del dinero, y se burlaban de Él. Y les dijo: «Ustedes son los que se las dan de justos delante de los hombres, pero Dios conoce sus corazones; porque lo que es estimable para los hombres, es abominable ante Dios"
(S. Lucas 16:14–15).
La religión judaica es la que vincula el favor de Dios con la riqueza material. Buscan a Dios no por Quién es Él, sino por lo que Él pueda darles ahora. No buscan a Dios, sino sus propios intereses. Su dios es su vientre.
Veamos la evidencia bíblica:
A. Tito 1:10-12: "Porque hay muchos rebeldes, habladores vanos y engañadores, especialmente los de la circuncisión (es decir, judaísmo), a quienes es preciso tapar la boca, porque están trastornando familias enteras, enseñando, por ganancias deshonestas, cosas que no deben".
B. Filipenses 3:2-3, 18-19: "Cuidaos de los perros, cuidaos de los malos obreros, cuidaos de la falsa circuncisión (es decir, judaísmo); porque nosotros somos la verdadera circuncisión, que adoramos en el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no poniendo la confianza en la carne ... Porque muchos andan como os he dicho muchas veces, y ahora os lo digo aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo, cuyo fin es perdición, cuyo dios es su apetito y cuya gloria está en su vergüenza, los cuales piensan solo en las cosas terrenales".
Lamentablemente, esta se ha convertido en la "religión oficial" de los Estados Unidos y de gran parte del Occidente liberal: no es el Cristianismo apostólico, bíblico, verdadero (valga la redundancia), sino una forma judaizada de cristianismo, que mide el favor de Dios con la riqueza, la salud y el poder en este mundo.
¡No se dejen engañar! ¡No se dejen embrujar (como le pasó a los gálatas)! Esta es una prosperidad falsa e ilusoria, y ciertamente, un falso evangelio.
El favor de Dios ya no se mide por las riquezas materiales (como antaño), sino por la justicia, la sabiduría, la caridad, la humildad, los frutos del Espíritu.
Jesús, el verdadero Mesías, dijo:
– "Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios. Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis. Bienaventurados sois cuando los hombres os aborrecen, cuando os apartan de sí, os colman de insultos y desechan vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. Alegraos en ese día y saltad de gozo, porque he aquí, vuestra recompensa es grande en el cielo, pues sus padres trataban de la misma manera a los profetas" (S. Lucas 6:20-23).
¡Cuidado con los judaizantes mis queridos fieles cristianos! ¡Cuidado con la levadura farisaica rabínica que leuda toda la masa! En las palabras de los santos Apóstoles:
– "¡No presten atención a mitos judaicos y a mandamientos de hombres que se apartan de la Verdad" (Tito 1:14).
Entienda quien pueda …
– "Estaban oyendo todas estas cosas los fariseos, que son amantes del dinero, y se burlaban de Él. Y les dijo: «Ustedes son los que se las dan de justos delante de los hombres, pero Dios conoce sus...
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