Hola a tod@s...
Habiendo llegado en medio de una profunda crisis de conciencia, inicié mi participación en este bendecido foro.
Ha sido un buen aprendizaje, consolidando el conocimiento que lleva a la vida eterna: Cristo como Verbo y no como sustantivo.
Aprendí sobre múltiples sectas y denominaciones religiosas, como fronteras entre las naciones puede haber.
Hubo debates que se convirtieron en pasarelas; cada uno ha querido ser protagonista en su propio entendimiento.
Pequeñas voces pasaron inadvertidas en medio de toda esta masturbación de ego que he presenciado, y de la que también llegué a ser parte.
Y claro, también he cometido errores que hablaron mal de mí muchas veces. Por todos y cada uno pido perdón.
He visto cómo unos llegaron y cómo otros se fueron. Las personas de calidad son muy pocas.
Círculos se abren y se cierran todo el tiempo. Lineas pintadas sobre la línea del tiempo inicial y terminan. Creo que ahora toca mi turno.
No, esto no es una despedida. Más bien, es un cambio de expresión.
Si en algo les puedo ser útil, me sentiré satisfecho. De entre todos los discípulos de Cristo que pueda haber, he sido el más pequeño, insignificante y pendejo. ¡Ni mecenas aspiro ser!... porque cuando mi memoria caiga en el olvido, no quedará ni el Déjà vu de mí. Con saber que Dios aún me toma en cuenta, todo estará bien al final.

Habiendo llegado en medio de una profunda crisis de conciencia, inicié mi participación en este bendecido foro.
Ha sido un buen aprendizaje, consolidando el conocimiento que lleva a la vida eterna: Cristo como Verbo y no como sustantivo.
Aprendí sobre múltiples sectas y denominaciones religiosas, como fronteras entre las naciones puede haber.
Hubo debates que se convirtieron en pasarelas; cada uno ha querido ser protagonista en su propio entendimiento.
Pequeñas voces pasaron inadvertidas en medio de toda esta masturbación de ego que he presenciado, y de la que también llegué a ser parte.
Y claro, también he cometido errores que hablaron mal de mí muchas veces. Por todos y cada uno pido perdón.
He visto cómo unos llegaron y cómo otros se fueron. Las personas de calidad son muy pocas.
Círculos se abren y se cierran todo el tiempo. Lineas pintadas sobre la línea del tiempo inicial y terminan. Creo que ahora toca mi turno.
No, esto no es una despedida. Más bien, es un cambio de expresión.
Si en algo les puedo ser útil, me sentiré satisfecho. De entre todos los discípulos de Cristo que pueda haber, he sido el más pequeño, insignificante y pendejo. ¡Ni mecenas aspiro ser!... porque cuando mi memoria caiga en el olvido, no quedará ni el Déjà vu de mí. Con saber que Dios aún me toma en cuenta, todo estará bien al final.