En muchos temas, tanto adentro como afuera del foro, me he topado con personas que a cada rato mencionan las bienaventuranzas para justificar los privilegios que SUPUESTAMENTE tendran algunos grupos de personas como los "pobres" y los "misericordiosos". No ha pasado mucho tiempo para que los enemigos de Dios utilicen el tema de las bienaventuranzas para afirmar, equivocadamente, que algunas personas podrán salvarse sin Jesús. Hay varios problemas con eso. Primero tenemos el mensaje de versículos pétreos como Juan 14:6, Juan 3:18, Romanos 3:10-12, Romanos 3:23 y Juan 3:5.
Veamos varias analogías:
Si usted quiere disfrutar de un servicio de TV por cable, usted paga el servicio y ya puede disfrutar de ese servicio.
Si usted quiere ver una película en el cine, usted paga su entrada y ya puede entrar a la sala de cine a ver la película.
Si usted quiere ver un espectáculo circense, usted paga su entrada y listo
Y así sucesivamente con muchas cosas.
Bueno, pues con Dios sucede algo muy parecido. Si usted quiere pertenecer al Reino de Dios, al Rebaño de Dios, uste tiene que "pagar su entrada" naciendo de nuevo al arrepentirse de sus pecados y al aceptar a Jesús como su Señor y Salvador. Cuando usted ya haya hecho eso, entonces usted podrá empezar a disfrutar de tdas las bendiciones y las promesas de Dios, incluidas las bienaventuranzas.
En la Biblia encontramos ejemplos de algunos "vivos" que quisieron disfrutar de las bendiciones de Dios "sin pagar su entrada" y a quienes les salió el tiro por la culata. La Biblia nos habla de los infelices que intentaron expulsar un demonio utilizando el nombre de Jesús (sin haber nacido de nuevo) en Hechos 19: 13-17.
Volviendo a las bienaventuranzas, si las leemos detenidamente en realidad nos damos cuenta de que la Biblia simplemente está describiendo las características de los cristianos o Hijos de Dios. Las virtudes que se mencionan en esos textos, de ninguna forma podrían atribuírsele a un pagano. Un pagano podría imitar la bondad y los atributos de un Hijo de Dios pero nunca será salvo porque no tiene a Cristo como el único camino hacia Dios y, la motivación de su “bondad”, por lo tanto, no es el auténtico amor a Dios. Los paganos pueden imitar la bondad por beneficio a sus propios intereses. Hay muchos ateos que donan millones de dólares para ayudar a los pobres, pero lo hacen para que toda la gente los admire y los alabe. Lo hacen para su propia gloria (no para la gloria de Dios) y la misma Biblia habla acerca de esa falsa misericordia:
"Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa." (Mateo 6:2).
Ahí tienen entonces a los "misericordiosos" quienes, según los enemigos del Evangelio y la Cruz de Cristo, se van a salvar.
Con los pobres de las bienaventuranzas ocurre lo mismo. No son cualquier grupo de pobres, sino aquellos que han puesto su fe en Jesucristo y se comportan como Pablo en Filipenses 4. En esa carta Pablo llama a todos a mantenerse firmes en el Señor tanto en la escasez como en la abundancia.
Entonces, queda claro que las bienaventuranzas no son para cualquiera, puesto que todo texto debemos leerlo y analizarlo en contexto y en armonía con lo que dicen otros textos bíblicos.
Cuando estudiamos la Biblia, es críticamente importante estudiar siempre el contexto de una Biblia particular, verso o pasaje. Algo que no podemos hacer es aislar, sacar de contexto y tergiversar un fragmento de la Escritura para construir una doctrina. Eso es precisamente lo que agunos han hecho con varias de sus doctrinas erróneas.
Si sacamos de contexto un fragmento de la Escritura, tarde o temprano encontraremos otro texto que lo contradice y esa será la prueba de que hicimos una mala interpretación. Cuando esto sucede se hace eiségesis en vez de exégesis.
Entonces que quede claro que NADIE puede entrar a ver el espectáculo si antes no ha pagado su entrada.
Las bienaventuranzas son sólo para los cristianos. Los que rechazan a Cristo recibirán condenación aunque pongan en práctica una y mil veces lo que dicen las bienaventuranzas.
El que tenga oídos que oiga.
Veamos varias analogías:
Si usted quiere disfrutar de un servicio de TV por cable, usted paga el servicio y ya puede disfrutar de ese servicio.
Si usted quiere ver una película en el cine, usted paga su entrada y ya puede entrar a la sala de cine a ver la película.
Si usted quiere ver un espectáculo circense, usted paga su entrada y listo
Y así sucesivamente con muchas cosas.
Bueno, pues con Dios sucede algo muy parecido. Si usted quiere pertenecer al Reino de Dios, al Rebaño de Dios, uste tiene que "pagar su entrada" naciendo de nuevo al arrepentirse de sus pecados y al aceptar a Jesús como su Señor y Salvador. Cuando usted ya haya hecho eso, entonces usted podrá empezar a disfrutar de tdas las bendiciones y las promesas de Dios, incluidas las bienaventuranzas.
En la Biblia encontramos ejemplos de algunos "vivos" que quisieron disfrutar de las bendiciones de Dios "sin pagar su entrada" y a quienes les salió el tiro por la culata. La Biblia nos habla de los infelices que intentaron expulsar un demonio utilizando el nombre de Jesús (sin haber nacido de nuevo) en Hechos 19: 13-17.
Volviendo a las bienaventuranzas, si las leemos detenidamente en realidad nos damos cuenta de que la Biblia simplemente está describiendo las características de los cristianos o Hijos de Dios. Las virtudes que se mencionan en esos textos, de ninguna forma podrían atribuírsele a un pagano. Un pagano podría imitar la bondad y los atributos de un Hijo de Dios pero nunca será salvo porque no tiene a Cristo como el único camino hacia Dios y, la motivación de su “bondad”, por lo tanto, no es el auténtico amor a Dios. Los paganos pueden imitar la bondad por beneficio a sus propios intereses. Hay muchos ateos que donan millones de dólares para ayudar a los pobres, pero lo hacen para que toda la gente los admire y los alabe. Lo hacen para su propia gloria (no para la gloria de Dios) y la misma Biblia habla acerca de esa falsa misericordia:
"Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa." (Mateo 6:2).
Ahí tienen entonces a los "misericordiosos" quienes, según los enemigos del Evangelio y la Cruz de Cristo, se van a salvar.
Con los pobres de las bienaventuranzas ocurre lo mismo. No son cualquier grupo de pobres, sino aquellos que han puesto su fe en Jesucristo y se comportan como Pablo en Filipenses 4. En esa carta Pablo llama a todos a mantenerse firmes en el Señor tanto en la escasez como en la abundancia.
Entonces, queda claro que las bienaventuranzas no son para cualquiera, puesto que todo texto debemos leerlo y analizarlo en contexto y en armonía con lo que dicen otros textos bíblicos.
Cuando estudiamos la Biblia, es críticamente importante estudiar siempre el contexto de una Biblia particular, verso o pasaje. Algo que no podemos hacer es aislar, sacar de contexto y tergiversar un fragmento de la Escritura para construir una doctrina. Eso es precisamente lo que agunos han hecho con varias de sus doctrinas erróneas.
Si sacamos de contexto un fragmento de la Escritura, tarde o temprano encontraremos otro texto que lo contradice y esa será la prueba de que hicimos una mala interpretación. Cuando esto sucede se hace eiségesis en vez de exégesis.
Entonces que quede claro que NADIE puede entrar a ver el espectáculo si antes no ha pagado su entrada.
Las bienaventuranzas son sólo para los cristianos. Los que rechazan a Cristo recibirán condenación aunque pongan en práctica una y mil veces lo que dicen las bienaventuranzas.
El que tenga oídos que oiga.