Hoy estuve recordando una anécdota que me pasó cuando era niña:
A los seis años, me encontraba de visita en casa de mis abuelos. Mi tía acababa de recibir un perro, al que adoraba. Cuando se fue a trabajar, otra de mis tías decidió sacarlo. Yo era muy pequeña y no entendía que los perros debían de estar afuera un rato, así que decidí salir para meterlo, pero dejé la puerta abierta para que no me dejaran afuera. Como tomé un atajo, no me di cuenta de que cuando yo salí, el perro entró... un rato después me preguntaron que donde estaba el perro y no me quedó de otra que decir lo que había hecho.
Todos en mi familia se pusieron como locos a buscar al perro por la calle, y me decían que si no lo recuperaban me iba a ir como en feria... yo estaba asustada por lo que sucedería si no lo encontraban, pensé que mi tía jamás me perdonaría... (cosas que uno piensa de niño!) así me quedé como en un shock por un rato, cuando de repente escuché como una voz en mi interior que me decía "busca debajo de el sillón". Inmediatamente lo hice, y el perro ahí estaba...
Hoy lo recordé, y me puse a pensar... ¿será que Dios me hechó la mano de esta manera? ¿O habrá sido un ángel de Dios? Yo sé que él nos ayuda en momentos de nuestra vida cotidiana... yo todavía no era cristiana porque era una niña, pero he estado pensando que muchas veces él nos habla y no nos damos cuenta...
Como este caso hay muchas historias que cuenta la gente, de cómo de repente sienten que algo va a pasar y no lo hacen, y después se enteran de que iba a haber un accidente o algo así... ¿qué opinan?
A los seis años, me encontraba de visita en casa de mis abuelos. Mi tía acababa de recibir un perro, al que adoraba. Cuando se fue a trabajar, otra de mis tías decidió sacarlo. Yo era muy pequeña y no entendía que los perros debían de estar afuera un rato, así que decidí salir para meterlo, pero dejé la puerta abierta para que no me dejaran afuera. Como tomé un atajo, no me di cuenta de que cuando yo salí, el perro entró... un rato después me preguntaron que donde estaba el perro y no me quedó de otra que decir lo que había hecho.
Todos en mi familia se pusieron como locos a buscar al perro por la calle, y me decían que si no lo recuperaban me iba a ir como en feria... yo estaba asustada por lo que sucedería si no lo encontraban, pensé que mi tía jamás me perdonaría... (cosas que uno piensa de niño!) así me quedé como en un shock por un rato, cuando de repente escuché como una voz en mi interior que me decía "busca debajo de el sillón". Inmediatamente lo hice, y el perro ahí estaba...
Hoy lo recordé, y me puse a pensar... ¿será que Dios me hechó la mano de esta manera? ¿O habrá sido un ángel de Dios? Yo sé que él nos ayuda en momentos de nuestra vida cotidiana... yo todavía no era cristiana porque era una niña, pero he estado pensando que muchas veces él nos habla y no nos damos cuenta...
Como este caso hay muchas historias que cuenta la gente, de cómo de repente sienten que algo va a pasar y no lo hacen, y después se enteran de que iba a haber un accidente o algo así... ¿qué opinan?