Juan
12:47 Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.
12:48 El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.
Nosotros somos nuestro propio juez interior, nuestra fe. Cuando hacemos algo que no está bien, que es error o pecado, nosotros mismos nos condenamos por la Palabra escrita de inspiración divina, sentimos carga de culpa y nuestra fe se torna (en ese momento) estéril, es por ello importante hallarse conectado con Dios mediante la oración y común unión por el Espíritu Santo en el Nombre de Jesucristo. Nosotros podemos ser nuestro mayor inspirador (E.S.), como nuestro más duro detractor, acusador y juez condenatorio (Satanás).
La responsabilidad que de nosotros emana nos obliga a estar en continua vigilia y alerta (velando):
Mateo
25:1
3:18 Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;
3:19 en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados,
3:20 los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua.
ANEXO: Podríamos decir que el conocimiento del pecado es la muerte (la paga del pecado es muerte).
Hay cosas que no son pecado (aunque todo lo que no viene de fe es pecado), pero si nosotros creemos que es pecado, para nosotros lo es, debido a causa de una débil conciencia y espiritualidad.
Saludos y Abrazos a tod@s.
12:47 Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.
12:48 El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.
Nosotros somos nuestro propio juez interior, nuestra fe. Cuando hacemos algo que no está bien, que es error o pecado, nosotros mismos nos condenamos por la Palabra escrita de inspiración divina, sentimos carga de culpa y nuestra fe se torna (en ese momento) estéril, es por ello importante hallarse conectado con Dios mediante la oración y común unión por el Espíritu Santo en el Nombre de Jesucristo. Nosotros podemos ser nuestro mayor inspirador (E.S.), como nuestro más duro detractor, acusador y juez condenatorio (Satanás).
La responsabilidad que de nosotros emana nos obliga a estar en continua vigilia y alerta (velando):
Mateo
25:1
Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.
25:2Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas.
25.3Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite;
25:4mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.
25:5Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron.
"Tener un gran don implica tener una gran responsabilidad".
No durmáis sino velad; esto dice el Señor.
Tenemos en nuestro interior un sistema o maquinaria propia, que nos condena cuando hacemos el mal, así como nos bendice y crecemos en fe ( La fe viene cuando percibimos Palabra que emana de Dios, Palabra de confirmación) esto si es que no tenemos la conciencia cauterizada. Pero si nuestra conciencia no nos acusa, tenemos confianza en Dios (E.S.) que nos redargüirá de pecado.
Es una propia condena cuando creemos que no estamos actualizados en Cristo. Este sistema inmunológico interior de defensa ante el pecado, nos beneficia si hacemos lo correcto, o por lo contrario, nos condena si hacemos lo malo, siendo este un gran "handicap" o auténtica tortura mental.
Así como por el conocimiento del pecado (sentimiento de culpa) nos condena y es por La Ley el conocimiento del mismo:
Romanos
7:6"Tener un gran don implica tener una gran responsabilidad".
No durmáis sino velad; esto dice el Señor.
Tenemos en nuestro interior un sistema o maquinaria propia, que nos condena cuando hacemos el mal, así como nos bendice y crecemos en fe ( La fe viene cuando percibimos Palabra que emana de Dios, Palabra de confirmación) esto si es que no tenemos la conciencia cauterizada. Pero si nuestra conciencia no nos acusa, tenemos confianza en Dios (E.S.) que nos redargüirá de pecado.
Es una propia condena cuando creemos que no estamos actualizados en Cristo. Este sistema inmunológico interior de defensa ante el pecado, nos beneficia si hacemos lo correcto, o por lo contrario, nos condena si hacemos lo malo, siendo este un gran "handicap" o auténtica tortura mental.
Así como por el conocimiento del pecado (sentimiento de culpa) nos condena y es por La Ley el conocimiento del mismo:
Romanos
Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.
7:7¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.
Si Adán y Eva no hubiesen sentido el mal (el pecado) no se hubiesen escondido de Dios por estar desnudos. El conocimiento de lo bueno y lo malo, les hundió espiritualmente en el abismo de su interior (por la fe), hasta aquí estaban atenuados por no conocer ("no desobedecerás a tu Señor tu Dios") y/o el bien y el mal, pero cuando saborearon el pecado les endulzó como la miel, y luego les amargó como la hiel hasta la muerte.
La predicación del Señor en los tres días que estuvo desde su muerte hasta su resurrección los pasó visitando; desde Adán y Eva hasta Noë excluyéndolo a él por ser justo, y hallar gracia delante de Dios:
1ªPedroSi Adán y Eva no hubiesen sentido el mal (el pecado) no se hubiesen escondido de Dios por estar desnudos. El conocimiento de lo bueno y lo malo, les hundió espiritualmente en el abismo de su interior (por la fe), hasta aquí estaban atenuados por no conocer ("no desobedecerás a tu Señor tu Dios") y/o el bien y el mal, pero cuando saborearon el pecado les endulzó como la miel, y luego les amargó como la hiel hasta la muerte.
La predicación del Señor en los tres días que estuvo desde su muerte hasta su resurrección los pasó visitando; desde Adán y Eva hasta Noë excluyéndolo a él por ser justo, y hallar gracia delante de Dios:
3:18 Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;
3:19 en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados,
3:20 los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua.
ANEXO: Podríamos decir que el conocimiento del pecado es la muerte (la paga del pecado es muerte).
Hay cosas que no son pecado (aunque todo lo que no viene de fe es pecado), pero si nosotros creemos que es pecado, para nosotros lo es, debido a causa de una débil conciencia y espiritualidad.
Saludos y Abrazos a tod@s.