Luc 10:7 Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa.
Luc 10:8 En cualquier ciudad donde entréis, y os reciban, comed lo que os pongan delante;
1Co 10:25 De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia;
1Co 10:26 porque del Señor es la tierra y su plenitud;
1Co 10:27 Si algún incrédulo os invita, y queréis ir, de todo lo que se os ponga delante comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia.
1Co 10:28 Mas si alguien os dijere: Esto fue sacrificado a los ídolos; no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud.
1Co 10:29 La conciencia, digo, no la tuya, sino la del otro. Pues ¿por qué se ha de juzgar mi libertad por la conciencia de otro?
Tenemos libertad de comer de todo... los reparos hechos por Pablo acerca de lo que se come es por la conciencia de los otros, no la nuestra... si alguien declara que algo fue sacrificado a los ídolos, no se debe comer, por causa de la otra persona, la que lo declaró, no por nosotros.
Tan igual como se les indicó a los nuevos creyentes, los cuales eran gentiles acostumbrados a los ídolos y a comer lo sacrificado a ellos... siendo conversos de debil fe aun, se sentían transgresores aun y caían de su fe si comían algo que les decían era sacrificado a los ídolos, por lo cual se determinó que no comieran lo que normalmente era sacrificado de los ídolos, sangre y ahogado... también se les recordaba que se apartaran de la fornicación,
Hch 21:25 Pero en cuanto a los gentiles que han creído, nosotros les hemos escrito determinando que no guarden nada de esto; solamente que se abstengan de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación.
Estas indicaciones no fueron dadas por Pablo, sino por los ancianos judíos que estaban en Jerusalén, cuando Pablo llegó a esa ciudad.
Estos ancianos celosos procuraban mantener la ley para todos... aun para los gentiles.
Luc 10:8 En cualquier ciudad donde entréis, y os reciban, comed lo que os pongan delante;
1Co 10:25 De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia;
1Co 10:26 porque del Señor es la tierra y su plenitud;
1Co 10:27 Si algún incrédulo os invita, y queréis ir, de todo lo que se os ponga delante comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia.
1Co 10:28 Mas si alguien os dijere: Esto fue sacrificado a los ídolos; no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud.
1Co 10:29 La conciencia, digo, no la tuya, sino la del otro. Pues ¿por qué se ha de juzgar mi libertad por la conciencia de otro?
Tenemos libertad de comer de todo... los reparos hechos por Pablo acerca de lo que se come es por la conciencia de los otros, no la nuestra... si alguien declara que algo fue sacrificado a los ídolos, no se debe comer, por causa de la otra persona, la que lo declaró, no por nosotros.
Tan igual como se les indicó a los nuevos creyentes, los cuales eran gentiles acostumbrados a los ídolos y a comer lo sacrificado a ellos... siendo conversos de debil fe aun, se sentían transgresores aun y caían de su fe si comían algo que les decían era sacrificado a los ídolos, por lo cual se determinó que no comieran lo que normalmente era sacrificado de los ídolos, sangre y ahogado... también se les recordaba que se apartaran de la fornicación,
Hch 21:25 Pero en cuanto a los gentiles que han creído, nosotros les hemos escrito determinando que no guarden nada de esto; solamente que se abstengan de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación.
Estas indicaciones no fueron dadas por Pablo, sino por los ancianos judíos que estaban en Jerusalén, cuando Pablo llegó a esa ciudad.
Estos ancianos celosos procuraban mantener la ley para todos... aun para los gentiles.