Brilla, Sol de Justicia

7 Julio 2015
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1:5 Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis.
1:6 Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan,
1:7 y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder,
1:8 en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo;
1:9 los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder,
1:10 cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros).
1:11 Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder,
1:12 para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.
2 Tes.


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Si esto ocurriese hoy día, la venida del Señor en llama de fuego entonces... sería pronto o,
es que brilla el Sol de Justicia.
 
2 Tes. 1:7 y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder,
1:8 en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo;
1:9 los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder,
1:10 cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros)

Así hubo de venir el Señor... en como un fuego en el calor de éste verano en el hemisferio occidental al norte del Ecuador.

Lo dejaron escrito Pablo y Pedro apóstoles de Jesucristo.

2 Pet. 3:7 pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra,
guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.


• Jesús baja -y ha bajado siempre- como pan del cielo... de entre los cuales yo podría ser el último.
• El Rey regresa para llevar a su pueblo en el Rapto de la Iglesia.

Y... El Señor se manifiesta, vuelve, aparece para Juicio... igual que sale el sol y brilla para justos e injustos.
 
Día del Señor

En un intento por clarificar este vaticinado regreso, vamos dejando algunas pistas viables a corroborar, pues, aparte de nuestra memoria sensorial queda la memoria electrónica medible en capacidad de almacenamiento de datos de las redes y los gadgets.

El gran mandamiento
(Mr. 12. 28-34)

Mat. 22:34 Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una.
22:35 Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo:
22:36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?
22:37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.
22:38 Este es el primero y grande mandamiento.
22:39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
22:40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.


Aquí se tiene un principio dual o múltiplo de dos; primero los seduceos, luego los fariseos se le juntan y le tientan al Maestro.
Este principio doble, se encuentra como instrucción para que Babilonia cayera; Apo. 18:6 Dadle a ella como ella os ha dado, y pagadle doble según sus obras; en el cáliz en que ella preparó bebida, preparadle a ella el doble. Ahora, un cáliz, es nada más un vaso; un receptáculo hecho con algún material determinado. Un Cuerpo humano que gracias al metabolismo y por nuestra conducta moral, formación y educación nos llega a disponer. Un recipiente para honra o deshonra de los padres que son los causantes tanto de la existencia como del desarrollo.

Jer. 16:18 Pero primero pagaré al doble su iniquidad y su pecado; porque contaminaron mi tierra con los cadáveres de sus ídolos, y de sus abominaciones llenaron mi heredad.

Dios Padre les da el pago, sí y sólo sí, le es presentado un par primeramente. Volvemos, a fariseos y seduceos, o como hoy se equipararía, a católicos y protestantes. La ley nos da una orden para cumplir y no incurrir en desacato, pues es esto punible por obra u omisión. La S. Biblia la contiene, o la expresa mas la letra misma pareciera la hace ilegible, pues la revelación no son un cúmulo subjetivo de mensajes cuyas respuestas nos las puedan íntegras devolver contando siempre y haciendo uso del sentido volitivo mismo con que fueron enviadas, puestas a la vista tanto después de hacer las debidas oraciones.

¿Qué me puede revelar lo que Dios quiere de mi? ¿El canón? No siempre sucede, pues una subjetividad o falsa apreciación nos lleva a otra hasta sufrir de un espejismo.

Jer. 8:8 ¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Jehová está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas.
8:9 Los sabios se avergonzaron, se espantaron y fueron consternados; he aquí que aborrecieron la palabra de Jehová; ¿y qué sabiduría tienen?

Un saber terrenal, hará todo lo posible para no perder su condición y continuidad junto a otras aplicaciones intelectuales para asentarse por el tiempo prolongado que sea necesario durante la vida útil que se pueda demandar sin limitarse. Mas, para la lógica de Dios tal sabiduría entraña un daño perenne en las personas, como algo que por fuerza querría sin cambios perpertuarse al infinito siendo su ser mortal y finito por naturaleza.
 
El gran mandamiento
(Mr. 12. 28-34)

Mat. 22:34 Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una.
22:35 Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo:
22:36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?
22:37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.
22:38 Este es el primero y grande mandamiento.
22:39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
22:40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
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Jer. 8:8 ¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Jehová está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas.
8:9 Los sabios se avergonzaron, se espantaron y fueron consternados; he aquí que aborrecieron la palabra de Jehová; ¿y qué sabiduría tienen?




Sin duda que el cumplimiento profético y escritural es el amor, siempre y cuando lo respalde una tradición basada en un texto.
Quererse como se quiere a los demás requiere práctica porque exige renunciar a los actos egoístas. La vida de Jesús enseña cómo el hombre es capaz de lograrlo. Pablo reafirma esta conducta o moral cristiana a las iglesias de Cristo una y otra vez.
¿Y qué somos? católicos y protestantes a quienes viene el juicio. Eso éramos antes. No somos escribas o interpretes, y si lo somos lo seremos en tanto que foristas que escriben debatiendo acerca de mandamientos, ordenanzas y estatutos presentes aquí y allá dentro del compendio al que se llama universalmente Palabra de Dios: La Santa Biblia que no deja de ser un libro de religión y de imprenta. De promesa de vida eterna como el mismo amor que a pesar de todo problema y escollo siempre es.


...
La caridad es plenitud de la ley

"En 1847 en su compendio de discursos edificantes titulado Las obras del amor[6], Kierkegaard –de manera similar a Ricœur- establecía un puente entre el amor y la justicia en su capítulo “La caridad es plenitud de la ley”[7]. En él, Kierkegaard expone que la expresión máxima del amor es el cumplimiento de la ley, en tanto que la ley –que es la que procura la justicia- solo encuentra su finalidad última en el amor. Es decir, Kierkegaard asume que la ley encuentra su sentido [de ser cumplida] en tanto que su cumplimiento sea la expresión activa del amor.

“La ley te condena” menciona Kierkegaard, aludiendo a Pablo de Tarso en su Carta a los romanos, dado que te muestra –o revela- aquello de lo que se está alejado: el amor [el amor hacia Dios, el amor hacia el prójimo]. De ahí que el Estado de Derecho, más que ayuda para los individuos se convierta en una “piedra de tropiezo”. La ley debe estar supeditada al amor en tanto que, por sí misma, solo se convierte en una exigencia incapaz de cumplirse si es que ésta solo se realiza bajo la lógica de la reciprocidad y no de la entrega, porque ¿quién quiere hacer [o dejar de hacer] gratuitamente?

La ley está supeditada al amor, en tanto que su cumplimiento no depende de la fuerza de su argumentación y su validez, sino en función de la fuerza que el amor conlleva cuando llama a actuar, pero para que esto suceda es necesario que se ejerza –como menciona Ricœur – desde la economía del don.
El don, como donación-entrega (es que el don es dado y para darse), y que a su vez se asume desde la lógica de la sobreabundancia (doy porque me ha sido dado), es el que permite que la ley adquiera el sentido de justicia. Ya no es la justicia aristotélica que “da esperando algo a cambio”,

sino la que “da porque es capaz de dar”
y sobre todo “porque le surge el deseo de dar [y dar-se]”. El amor, pues, hace un retorno hacia sí mismo a través de la justicia.



La Biblia, como en el contemporáneo Israel la Torá y con los Mitzvá, es un libro editado (en tanto que puede abrirse en cualquier momento al lector) ¿y un libro de poesía? Igual.
Si la Escritura contempla ser un libro de poemas -Cantares- entonces, ¡Aleluya!... ya tenemos Ley propia porque tenemos Poema.
 
Entonces, ¿ya se sabe? que nosotros tenemos para amarnos Ley en tanto que Poema: El Libro Blanco de Jesucristo; Apo. 22:16 "Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David,

la estrella resplandeciente de la mañana."
 
Este hecho, cuando ocurra será el Rapto y El Fin del Mundo. Y se lee de abajo para arriba:

Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.

Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.

(Y hoy, nos encontramos en este punto, si es que Pablo y los demás en realidad ya han resucitado)





...
1 Tes. 4:13 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.
4:14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.
4:15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.
4:16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.
4:17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
4:18 Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.