Biblia femenina ???????????????????

Re: Biblia femenina ???????????????????

No te impresiones por tales cosas, hasta una versión gay vas a encontrar pronto en las librerías!!!

"Cuando a los hombres no les gusta el verdadero Dios, se inventan uno a su imagen y semejanza" Yo.

Lo único sano en esa biblia posiblemente, sea que el discípulo amado no es María Magdalena, sino un joven, como debe ser, supongo!!!.

Dios te bendice!

Greivin.
 
Re: Biblia femenina ???????????????????

No te impresiones por tales cosas, hasta una versión gay vas a encontrar pronto en las librerías!!!

"Cuando a los hombres no les gusta el verdadero Dios, se inventan uno a su imagen y semejanza" Yo.

Lo único sano en esa biblia posiblemente, sea que el discípulo amado no es María Magdalena, sino un joven, como debe ser, supongo!!!.

Dios te bendice!

Greivin.


Bendiciones Greivin , la mera verdad que ya no me extraña nada ., en éste caso puntual, algunas mujeres estimaron que la Biblia era "injusta", ya que no tomaba (según ellas) en cuenta a la mujer como ellas lo querían. De ésta manera empezaron a modificar las Escrituras, cambiando los textos que les incomodaban por otros de su propio agrado. Así consiguieron una Biblia "más justa" ya que antes siempre fue injusta, según ellas.

Al modificar las Escrituras, existe una gran advertencia:
"Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro."
(Apocalipsis 22:18-19)


Por lo tanto, si las palabras de Dios nos pueden parecer incómodas o duras, tenemos que aceptarlas tal cual son, y no apartarnos del camino angosto de Cristo... solo debemos decir al igual que Pedro:

"Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna"
(Juan 6:68)


Bendiciones hermano Greivin , y gracias por su opinion . Dios lo Bendiga .
 
Re: Biblia femenina ???????????????????

Yo pienso que lo que se escribio debe quedar tal cual , nada debe ser modificado y menos con ideas o terminos feministas, para DIOS no existe machismo ni feminismo por lo tanto deberia quedar tal cual fue escrito....
 
Re: Biblia femenina ???????????????????

La lucha por el dominio de los seres humanos, ha llevado a filosofos de la religion, llamados teologos, y a politicos religiosos a trastocar documentos de gran valor historico como la Biblia y gran valor espiritual para los cristianos. La Biblia, como cualquier material antiguo debe mantenerse sin alteracion, pues generaria gran confusion a las generaciones futuras. Lamentablemente, la supuesta version de la Biblia en lenguaje mas justo en lugar de promover equidad entre hombres y mujeres lo que hace es promover una brecha mayor en una sociedad dividida. Mujeres alegadamente critica del machismo, lo que hacen es comportarse como mujeristas, polo opuesto del machismo y ahora lo queren vertir en el libro sabrado. Lo que me pregunto, que hacen los concilios, denominaciones y las asociaciones biblicas al respecto. Donde estan los biblista que muy bien podrian dar una opinion sobre dicha version. Su silencio puede ser anticipo de conplicidad?, si es indiferencia, porque la asumen?, o es miedo a la critica en caso de diferir del trabajo presentado en la nueva version. Aclaren o el cristianismo seguira el camino de la desintegracion convitiendose en una religion sincretista, acefala y anarquica.
 
Re: Biblia femenina ???????????????????

Yo pienso que lo que se escribio debe quedar tal cual , nada debe ser modificado y menos con ideas o terminos feministas, para DIOS no existe machismo ni feminismo por lo tanto deberia quedar tal cual fue escrito....


Exacto ; “Sola scriptura” son del latín: “únicamente”, “principio”, “base”, y la palabra “scriptura” significa “escritos” – refiriéndose a las Escrituras. Sola scriptura significa que solamente la Escritura tiene autoridad para la fe y la práctica del cristiano. La Biblia es completa, autoritativa y verdadera. “Toda la Escritura es ‘inspirada por Dios’ (dada por la inspiración de Dios) y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia....” (2 Timoteo 3:16).

Sola scriptura fue el “grito de guerra” de la Reforma Protestante. Por siglos la Iglesia Católica Romana ha considerado sus tradiciones superiores en autoridad a la Biblia. Esto dio como resultado muchas prácticas que eran, de hecho, contradictorias a la Biblia. Algunos ejemplos son: la oración a los santos y/o a María, la inmaculada concepción, la transubstanciación, el bautismo de infantes, las indulgencias, y la autoridad papal. Martín Lutero, el fundador de la iglesia Luterana y padre de la reforma Protestante, estuvo reprendiendo públicamente a la iglesia Católica por sus enseñanzas anti-bíblicas.
 
Re: Biblia femenina ???????????????????

Exacto ; “Sola scriptura” son del latín: “únicamente”, “principio”, “base”, y la palabra “scriptura” significa “escritos” – refiriéndose a las Escrituras. Sola scriptura significa que solamente la Escritura tiene autoridad para la fe y la práctica del cristiano. La Biblia es completa, autoritativa y verdadera. “Toda la Escritura es ‘inspirada por Dios’ (dada por la inspiración de Dios) y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia....” (2 Timoteo 3:16).

Sola scriptura fue el “grito de guerra” de la Reforma Protestante. Por siglos la Iglesia Católica Romana ha considerado sus tradiciones superiores en autoridad a la Biblia. Esto dio como resultado muchas prácticas que eran, de hecho, contradictorias a la Biblia. Algunos ejemplos son: la oración a los santos y/o a María, la inmaculada concepción, la transubstanciación, el bautismo de infantes, las indulgencias, y la autoridad papal. Martín Lutero, el fundador de la iglesia Luterana y padre de la reforma Protestante, estuvo reprendiendo públicamente a la iglesia Católica por sus enseñanzas anti-bíblicas.
!Touché!

Dios te bendice!

Greivin.
 
Re: Biblia femenina ???????????????????

En lo personal creo que esta biblia no persigue fines Espirituales.


Conclusion que es Falsa , gracias mi amigo juanito por su opinion ....



¿ opiniones ? ¿ alguien mas opina ? ¿ oh es que estais de acuerdo con esta Biblia femenina?



No es falsa, porque es mi opinión personal.

Sigo creyendo que no persigue fines Espirituales, sino que sera usada para justificar el movimiento feminista dentro del cristianismo, casi puedo afirmar que de esta versión de biblia surgirán nuevas denominaciones, por tener una interpretación distinta.
 
Re: Biblia femenina ???????????????????

En lo personal creo que esta biblia no persigue fines Espirituales.


Conclusion que es Falsa , gracias mi amigo juanito por su opinion ....



¿ opiniones ? ¿ alguien mas opina ? ¿ oh es que estais de acuerdo con esta Biblia femenina?



No soy tu amigo.

Tal vez seamos hermanos, quizá por Cristo ó tal vez por Noe.

:D
 
Re: Biblia femenina ???????????????????

Bendiciones Greivin , la mera verdad que ya no me extraña nada ., en éste caso puntual, algunas mujeres estimaron que la Biblia era "injusta", ya que no tomaba (según ellas) en cuenta a la mujer como ellas lo querían. De ésta manera empezaron a modificar las Escrituras, cambiando los textos que les incomodaban por otros de su propio agrado. Así consiguieron una Biblia "más justa" ya que antes siempre fue injusta, según ellas.

Al modificar las Escrituras, existe una gran advertencia:
"Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro."
(Apocalipsis 22:18-19)


Por lo tanto, si las palabras de Dios nos pueden parecer incómodas o duras, tenemos que aceptarlas tal cual son, y no apartarnos del camino angosto de Cristo... solo debemos decir al igual que Pedro:

"Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna"
(Juan 6:68)


Bendiciones hermano Greivin , y gracias por su opinion . Dios lo Bendiga .


La misión de Jerónimo

En el año 367 el padre de la Iglesia Atanasio, en su carta de Pascua de Resurrección, mencionó por primera vez un compendio de los libros reconocidos por la Iglesia, que es idéntico con el cánon neo-testamentario. Así ya existió una amplia selección de escrituras eclesiales comprometedoras, cuando el padre de la Iglesia Jerónimo, poco después en el año 383, publicó la llamada Vulgata – una traducción inherente al latín de los textos originales bíblicos redactados en griego y hebreo. Hasta entonces había muchos textos traducidos al latín en uso, de los cuales todos se diferenciaban en mayor o menor grado.
Por esto, Jerónimo explicó en una carta a su mandante, el papa Dámaso I: Existen casi tantas traducciones al latín, como maneras de escribir el latín existen.

A continuación un extracto de esta carta, que escribió Jerónimo, después de haber terminado la revisión de los cuatro evangelios del Nuevo Testamento:
“Tú me obligas a crear una obra nueva, de una vieja, y al mismo tiempo obrar como un árbitro sobre ejemplares bíblicos, después que estos estan ampliamente distribuidos [desde tiempo] en todo el mundo, y donde estas difieren, decidir cuales concuerdan con los auténticos textos griegos. Es una tarea que exige igualmente tanta entrega amorosa, como es peligrosa y temeraria, de juzgar a otros y estar, al mismo tiempo, bajo el juzgamiento de todos; intervenir alterando en el lenguaje de un anciano y regresar a los días de su primera infancia, a un mundo ya envejecido. ¿Aunque se encontrase a uno sólo, sea instruido o no, que no me llame a viva voz un falsificador y un sacrílego, porque tuve la osadía de agregar, cambiar o corregir en los antiguos libros [latinos], apenas tome en su mano este tomo [la revisión de los evangelios], y descubra, lo que aquí lee, que no esté en el gusto de aquel, que alguna vez haya asimilado? Dos consideraciones empero, que me consuelan y me hacen cargar este odio: por un lado, que tú, en rango superior a todos los demás obispos, me has ordenado hacer esto; y por otro lado que, como también tienen que confirmar mis difamadores, que en tipos de lecturas, que difieren entre sí, es difícil encontrar la verdad. Si habría que tener confianza en los textos latinos, entonces deberían decir: ¿en cuales? Habiendo casi tantas formas de textos como copias. Si se quiere determinar el texto valedero, a partir de la comparación de varias, ¿por qué no volver a los textos originales griegos y corregir, según estos, todos los errores?, ¿si se remontan a traductores irresponsables o si se trata de ellos como enmendadores para lo peor ú osados pero críticos de textos incompetentes o simplemente de adiciones o cambios de copiadores desatentos? ... Yo hablo ahora del Nuevo Testamento: … Mateo, Marcos, Lucas, Juan, ellos fueron retocados por nosotros después de la comparación con textos griegos manuscritos – de cierto antiguos. Pero, para evitar desviaciones demasiado grandes del enunciado latino como se está acostumbrado en las lecturas, hemos mantenido nuestras plumas refrenadas y sólo corregimos allí, donde pareciera que aparecieran variaciones en el sentido, mientras que todo lo demás lo dejamos pasar, tal como estaba”
(Preámbulo al Nuevo Testamento; citado según A. M. Ritter, Kirchen- und Theologiegeschichte in Quellen, tomo 1 - Alte Kirche, pág. 181, en el original donde J. P. Migne, Patrologiae cursus completus, series Graeca (MPG) 29, Sp. 525 ff.).

Jerónimo, según su autocalificación, no habría sido un fanático, sino más bien un hombre ponderado quien, a partir de todo el material existente elabor
ó una obra en la cual se consideraron todos los intereses predominantes. Ya que evidentemente –como escribe Jerónimo – los textos latinos estaban ampliamente distribuidos “por todo el mundo”, es difícil pensar en omisiones o adiciones notorias y graves, en este estado aún entonces, cuando esto fuese un mandamiento de la probidad de un científico, frente a falsificaciones anteriores. Y cuando se trataba de decidir sobre textos, en marco menor, entonces Jerónimo seguramente en caso de un conflicto, habría decidido por las opiniones del papado de entonces, su comitente. Él mismo ha escrito en referencia a esto, que “todo el resto lo dejamos pasar, como estaba” – lo que naturalmente no aumenta la fiabilidad de estos textos.

Las resoluciones de las enseñanzas de la
Iglesia católica romana

Y a pesar de que Jerónimo, expuso sus casi insolubles problemas, en la confección de la Vulgata [Desde ahora la imperativa Biblia latina oficial de la iglesia], y de que no se trataba de una escritura en el idioma original, sino de una traducción – como criticó el mismo Jerónimo –, la
Iglesia católica-romana declaró posteriormente el texto como “sin falta”.
Esto sucedió dogmáticamente activo en el concilio de Trento (1545-1563, también llamado Tridentino) en el año 1546 por el decreto De usu et editione sacrorum librorum,en el cual el cánon [o sea el conjunto de escrituras] de la Vulgata latina fue declarada eclesiásticamente como obligatoria. El siguiente paso ocurrió en 1590. Después de varias correcciones, el papa Sixto V, publicó la Vulgata “auténtica” como nueva edición Editio Sixtina, y la declaró oficialmente “sin faltas”. Pero en realidad estaba llena de errores y por esto fue suprimida por la iglesia ya en 1592, bajo el papa Clemente VIII, reemplazada por la “sin faltas” Editio Clementina, pero también esta, estaba nuevamente llena de errores (Karl Heussi, Kompendium der Kirchengeschichte, Tübingen 1991, edición 18, pág. 337). A lo cual en el año 1598 la nueva edición corregida quedó como Biblia imperativa, “sin faltas”, por mucho tiempo …
Recordando: El redactor Jerónimo escribe sobre esto, “que en versiones, que difieren entre sí, es difícil encontrar la verdad” (Literalmente: “que no es cierto, lo que discrepa”), él habla de “correcciones para peor; de irresponsabilidades, y errores de copias” y que es osadía juzgar sobre esto como un arbitro. El dogma católico-romano le otorga al resultado, la etiqueta de “sin faltas”.

Pero también el hecho de que los textos originales no hayan obtenido esta calificación, sino una traducción en otro idioma, es – dicho suavemente – curioso. Pero si ésta es declarada oficialmente por la Iglesia como “sin faltas” ¿Entonces cómo se pueden medir las muchas rectificaciones posteriores? Quizás sólo porque la fe piadosa es olvidadiza.
La corregida Editio Clementina estuvo al menos en uso hasta 1907. Hasta que bajo el papa Pio X, la Vulgata fue reemplazada por la Nuova Vulgata. Pero en realidad su antecesor Pio IX, había declarado anteriormente esta posibilidad, como imposible. Porque en el primer concilio del Vaticano 1869/70 el papa Pio IX anunció, por encima de la actual Vulgata mientras tanto reconocida como sin faltas, una nueva enseñanza dogmática obligatoria. La Editio Clementina de 1598 “no contiene errores”, Dios es su “creador” y el Espíritu Santo la había dictado. Así, la decisión del concilio de 1870:

Esta revelación sobrenatural, conforme a la fe de la iglesia universal declarada por el sagrado concilio de Trento, «está contenida en libros escritos y en tradiciones no escritas, que fueron recibidos por los apóstoles de la boca del mismo Cristo o que, transmitidos como de mano en mano desde los apóstoles, bajo el dictado del Espíritu Santo, han llegado hasta nosotros»
Los libros íntegros del Antiguo y Nuevo Testamento con todas sus partes, según están enumerados en el decreto del mencionado concilio y como se encuentran en la edición de la antigua Vulgata Latina, deben ser recibidos como sagrados y canónicos. La
Iglesia tiene estos libros por sagrados y canónicos, no porque ella los haya aprobado por su autoridad tras haber sido compuestos por obra meramente humana; simplemente tampoco porque contengan sin error la revelación; sino porque habiendo sido escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo, tienen a Dios por autor y han sido confiadas como tales a la misma Iglesia.” [Canon 4] © Copyright 2001. BIBLIOTECA ELECTRÓNICA CRISTIANA - BEC - VE MULTIMEDIOS™

Este cánon no es el único con el cual la Iglesia se ha metido parcialmente en situaciones absurdas. Porque el concilio también dogmatizó en el año 1870 la infalibilidad del magisterio papal, con lo cual a la Biblia “sin faltas”, se agregaba la “infalibilidad” del magisterio eclesiástico. Y si un magisterio “infalible” dogmatiza algo como “sin faltas”, entonces deberían estar excluídas doblemente, futuras correcciones.
Pero como ya se dijo: "En el año 1907 hubo de corregirse nuevamente algo en él por el papado “infalible”, declarado libro como “inspiración infalible”. Y como siempre se manifiestan en Roma, de tal modo como si fuese justamente la versión actual de esta inspiración, finalmente ha quedado afirmada como “inspirada por Dios”. Así lo determinó el papa Juan Pablo II en el año 2001.

“Si una edición que ya está editada, tiene una opción contraria a la Nuova Vulgata que afecta a las bases de las tradiciones, la secuencia de los versos y similares, esto debe ser ... corregido” (V Instrucción “Para la recta aplicación de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia del Concilio Vaticano II”, artículo 36 de la constitución).

Esta instrucción iba a tener muy pronto consecuencias para la revisión de la traducción unitaria evangélica/luterna-católica de 1980. Los traductores católicos tienen que sujetarse, desde entonces [2001] a las instrucciones del papa y simular, que mediante la traducción de 1907 lograron definitivamente aquello que ya se había afirmado desde el siglo IV. De disponer de una Biblia “sin errores”. El conflicto en este caso concreto, ya está en marcha y es sólo una cuestión de tiempo. Por esto la Iglesia católica romana ya ha determinado previamente que los protestantes deben ceder a favor de los católicos. Porque se desea evitar nuevos bochornos, es decir, ahorrarse nuevas correcciones de la Vulgata, finalmente “verdadera” y “sin faltas”. Y a pesar de que la iglesia evangélica luterana se va degradando cada vez más como un apéndice de la Iglesia católica, aquí se activó el freno de emergencia y en el 2005 se separó del proyecto ecuménico. Mientras tanto aún está en uso la traducción de 1980, donde el consejo de las Iglesias protestante evangélicas en Alemania (EKD por su sigla en alemán), es nombrado como coeditor en el Nuevo Testamento y en los salmos.

¿Qué calló Jerónimo?

Todas las rarezas de la de decisión de la enseñanza católica romana a la Biblia, son sin embargo –comparadas con las preguntas al contenido real del cristianismo original– más bien un escenario secundario. Ya que en la Biblia no aparecen muchas cosas que Jerónimo conocía del cristianismo originario, como por ejemplo sobre la relación de Jesús hacia los animales (ver "El Teólogo Nº 7” - Jesús y los primeros cristianos fueron vegetarianos). Así Jerónimo escribió:

“El consumo de carne animal era desconocido hasta el diluvio, pero a partir del diluvio nos han metido en la boca las fibras y los jugos pestilentes de la carne animal; como en el desierto, cuando al pueblo murmurador y epicúreo les fueron dadas codornices. Jesucristo, que apareció cuando el tiempo se cumplió, ha atado el final con el comienzo, de manera que ya no nos es permitido comer carne animal (Adversus Jovinianum I, 18).

A esto se le añaden algunas cosas que el sabio bíblico Orígenes aún enseñaba en el siglo III, lo que Jerónimo evidentemente no encontró en los manuscritos bíblicos contemporáneos, por ejemplo, el conocimiento de la preexistencia (= la vida anterior) del alma antes del nacimiento de la persona y la creencia en el retorno de todos los seres caídos, hacia Dios (ver "El Teólogo Nº 2" - Reencarnación).

Aquí cabe preguntarse: ¿Por qué Jerónimo prefiere seguir callando esto?¿Por qué se empeña tanto en transmitir de forma minuciosa los textos bíblicos reconocidos hasta entonces por la Iglesia, en vez de conservar el conocimiento cristiano prístino de otras escrituras y volverlos a hacer públicos, lo que de otro modo estaría amenazado de perderse? ¿Al final fue Jerónimo quien hizo destruir estas escrituras “apócrifas”? ¿Y eventualmente existieron en manuscritos bíblicos otras huellas de este conocimiento en riesgo? ¿Jerónimo ha sacrificado estas citas, porque ya habían sido eliminadas de las traducciones al latin en uso? ¿O porque quería ser leal al papa? Siguiendo: ¿Jerónimo habrá estudiado a fondo todos los textos griegos aún disponibles? ¿O se fió de los manuscritos Sinaiticus familiares para él? ¿Porque no era tan oneroso como incluir mayoritariamente otros manuscritos? Aquí hay más preguntas que respuestas.

Una respuesta muy sencilla es que Jerónimo comprobadamente quiso hacer carrera y le estaba echando el ojo al trono del papado. Y cómo se llega a ser papa, lo muestra claramente una biografía del Cardenal Josef Ratzinger, alias Benedicto XVI. Con valientes desviaciones de la tradición eclesiástica no se llega muy lejos. Hay que decidirse por lo contrario, por la completa absorción de la propia personalidad y conciencia, en la corriente mayoritaria de la Iglesia y su historia.

Aquí también ayuda una mirada al entorno social y eclesial de finales del siglo IV: La tarea de Jerónimo entonces fue armonizar la Iglesia católica romana que poco antes (380) fue elevada a religión estatal, con las tradiciones bíblicas. Esto desde un comienzo fue un ámbito todo menos que serio para una posible transmisión de la Biblia sin falsificaciones. Aquí también hay que hacerse presente lo siguiente: Desviaciones de la enseñanza católica romana en estos tiempos (380) eran castigados con la muerte. La época de la libre investigación y enseñanza había terminado definitivamente. Y toda persona que trabajaba en este entorno, se encontraba con un pié en la hoguera. Por esto no se puede comparar el trabajo de Jerónimo con el trabajo de un científico libre, sino que fue un encargo de un Estado totalitario en crecimiento. Esto es un hecho que causa sospechas, el que Jerónimo haya realizado cambios gravitatorios en las escrituras bíblicas a favor de la nueva religión estatal, o sea que escribió graves falsificaciones. Pero para esto hasta ahora no hay pruebas. De momento sólo se puede avanzar a tientas.

Las escrituras más antiguas conservadas

Así, el próximo paso sería adentrarse en la época de Jerónimo. Por esto, en los siguientes párrafos habrá una detallada mirada a los documentos de tiempos antiguos hoy existentes en relación a la creación de la Biblia:


Hoy, la traducción latina más antigua comprobable aparece alrededor del año 250, de la cual sólo existen algunas citas. A esto se le agregan las citas bíblicas en latín, que el padre de la Iglesia Tertuliano usaba en el año 200. Estos son los documentos más antiguos conservados hasta hoy día. Junto a esto existen manuscritos en latín, especialmente con textos de los evangelios del siglo IV, que se pueden usar para comparar si se quieren examinar los textos de la Vulgata creada por Jerónimo. Jerónimo que hablaba el latín, el hebreo y también el griego, seguramente disponía de las fuentes más importantes de esa época, tanto las traducciones latinas como los textos originales griegos. De estos hoy en día las más antiguas son las llamadas Sinaiticus y Vaticanus, relativamente nuevas en tiempos de Jerónimo. Fueron redactados en el siglo IV, en el cual también vivía Jerónimo. ¿Pero cómo fueron transmitidos estos textos hasta el siglo IV? ¿Qué sucedió con ellos en el siglo IV, cuando ya en el año 326 bajo el régimen del emperador Constantino comenzaron las persecuciones de disidentes, y se confiscaban su lugares de reuniones y fueron transferidos a la Iglesia?. Ya en la primera mitad del siglo IV, la Iglesia exigía del emperador la eliminación de la religión de disidentes (Más sobre esto en Cristianos libres Nº 1). La barbarie que en Europa iba a durar varios siglos, ya estaba en marcha.

Jerónimo trabajó por lo general con el Sinaiticus. Pero sin embargo existen también más de 100 papiros griegos, que mayoritariamente contienen pequeñas partes de escrituras neo testamentarias de las cuales por lo menos más de la mitad provienen de antes del año 300. Pero también ellos se produjeron en un tiempo muy posterior a la vida de Jesús y sus apóstoles. Lo que escribe Jerónimo sobre la historia de las transmisiones de los textos traducidos al latín (“Traductores irresponsables”, “correctores para lo peor, de críticos de textos” “Adiciones o cambios de copiadores poco atentos”) esto plantea la siguiente pregunta, ¿las transmisiones de los textos originales en griego habrían sido redactados en forma poco fiable?

Suposiciones en este sentido hasta ahora no son demostrables y en esto hay que diferenciar algo fundamental: En relación a los textos griegos se trataba de que se transmitía el documento original en forma literal. Con los textos latinos, naturalmente cada traductor traduce de una manera diferente y ya por esto ningún texto puede parecerse a otro. Más allá cada redactor puede afirmar con mayor o menor derecho que su modificación es una traducción mejorada. Esto de por sí ya son dos acotaciones esenciales. A esto se agrega como tercer punto: En las diferentes versiones del texto griego habría que distinguir por un lado entre diferencias leves y por otro lado en cambios dirigidos o involuntarios pero sustanciales, donde sólo interesan aquellos errores o cambios que falsean el sentido original de las palabras. Esta diferenciación muchas veces es ocultada cuando críticos bíblicos fanáticos se burlan de “miles” de variantes de textos. Aquí no se considera que en la mayoría de los casos el sentido no es cambiado, o sólo muy levemente. Y también en correcciones individuales dentro de los manuscritos más antiguos del siglo IV, se trata evidentemente de revisiones triviales, por ejemplo, en la forma de ajustes a otras caligrafías. Si fuesen cambios notorios en gran estilo, hubiera sido necesario cambiar todos los otros manuscritos ya existentes en ese sentido. Esto es pensable. Pero para esto, hoy no existen pruebas ni indicios claros. Pero del mismo modo tampoco se puede comprobar lo contrario, a saber, que estos manuscritos a lo mejor en ninguna fase de su historia hayan sido alterados en forma seria. De hecho se puede creer que no fueron alterados, pero no más. Pues los textos manuscritos más antiguos en realidad no son antiguos. Ellos provienen de una época de casi 300 años después de su primera redacción y en un período en el cual los cristianos ya no eran perseguidos, sino que los hombres eclesiásticos de aquella época, que se hacían llamar cristianos, perseguían a otras personas.

El estado actual de conocimientos en forma resumida, es el siguiente:
Por cierto, las ediciones griegas mas antiguas del Nuevo Testamento conservadas completas, provienen del siglo IV y V. Pero los innumerables papiros con fragmentos de textos, provenientes del siglo III y algunos del siglo II, concuerdan en lo esencial con el contenido de los manuscritos posteriores conocidos aún hoy, lo que es un indicio de una reducida revisión. Este diagnóstico es corroborado a partir de 1930, cuando se encontraron otros papiros más, lo que – para recordar – no dice nada sobre la fiabilidad de su contenido.

Un hito esencial de la investigación de textos en el ámbito de habla alemana como en la anglosajona es la nueva revisión del “texto original” de 1980 del Nuevo Testamento. Esta, en base a todo el material presente, estaría representando el mejor acercamiento a los textos originales del año 100 que ya no existen. En extensas notas se refiere a las aún existentes diferencias de los textos usados como base, las cuales como ya se dijo, se diferencian entre sí en unas pocas excepciones, más bien son pequeñeces en relación al sentido del contexto correspondiente y no en alteraciones fundamentales. Los científicos del ámbito de habla alemana (Nestle-Aland, edición 27) y anglosajona (Greek New Testament, 3ra edición),se han puesto de acuerdo en un texto uniforme griego, que sólo se diferencian en las notas al pie de las páginas. Pero las conclusiones de esto a pesar de todo son bastante sobrias. Puesto que este resultado –valedero como un gran éxito para los editores del texto– sin embargo no dice nada sobre lo que sucedió con los textos desde su primera elaboración. Siempre hay que advertir que el resultado podría ser una indicación de una tradición relativamente fiable, como también como una certificación para una minuciosa falsificación de revisores que no dejaron ningún indicio de textos originales.

La Biblia fue constantemente alterada

Lo que si está asegurado es que los evangelistas allí por el año 100 elaboraron el material que tenían presente de forma totalmente individual, poniendo en ellos sus acentos personales, que ya a la sazón evidentemente se desviaban de los hechos reales. Esto también es visto así por las grandes Iglesias. Otros cambios agravantes son pensables especialmente en el siglo II, pero –como ya fue dicho– no son comprobables.


Así podría ser que el producto final del evangelio de Marco hoy presente proviene del evangelista Marco. Quizás fue Marco el autor y redactor es decir, el revisor de la penúltima o antepenúltima versión, que luego fueron complementados por otro, o quizás otros dos “redactores” después de un lapso de tiempo breve (con Marco se parte de la base de que el final del libro no proviene del evangelista Marco).

También es seguro que la Iglesia oficial en formación influyó desde un principio sobre los textos –en un tiempo en la cual ella se alejaba cada vez más del cristianismo original. Básicamente vale: Cambios de textos, mientras más tardíos más improbables, ya que el material se distribuye cada vez más, y falsificaciones mientras más tardías tanto más fácil pueden se comprobadas –a no ser que en tiempos posteriores se hayan logrado destruir las copias que estaban en circulación y sólo se divulgaran las falsificaciones realizadas.

Fuentes ocultas y destruidas
Al menos se pudo comprobar que la Iglesia, cuando fue elevada a religión estatal bajo el emperador Teodosio I en el año 380, quemó sistemáticamente todas las escrituras del cristianismo primitivo. Con esto trataba de destruir documentos que podrían estar en antagonismo a los dogmas, como por ejemplo muchos escritos del conocido maestro de la Iglesia Orígenes (aprox. 185-254). Así uno se puede preguntar naturalmente si en relación con esto no habrían sido destruidos manuscritos de los evangelios bíblicos, que en parte tendrían otro contenido a los que hoy conocemos. ¿Y no habría participado en esto Jerónimo? Esto de inmediato es especulativo y no sería raro si de pronto apareciera un papiro que difiere considerablemente de los contenidos textuales conocidos, si es que ya no existen desde hace tiempo y se encuentran bajo llave en el Vaticano, como creen algunos teólogos conspiradores. Así siempre habrá suficiente combustible para este tema.

Esto se confirmó también hace poco cuando la revista alemana Focus publicó como una historia titular (N° 13/2005) el “descubrimiento del siglo”, el Evangelio de Judas que habría sido elaborado a finales del siglo II. En éste, aparentemente Jesús le habría pedido a Judas la traición para poder “liberarse”de su envoltorio corporal. Esta visión negativa “espiritualizada” de los hechos de entonces, fue una de las muchas opiniones que sólo aumentaba el enredo de las interpretaciones. De todos modos, las discusiones sobre este evangelio en nuestros tiempos, permiten sospechar que en tiempos anteriores no fue muy diferente y que no existían transmisiones fiables.

Sin embargo, existen pruebas totalmente distintas en las que se concluye que en la pregunta de Jesús no nos podemos fiar de los evangelios bíblicos. Una cosa es segura, que otros textos u otros evangelios fueron destruídos por la Iglesia que se diferencian en puntos esenciales de los relatos de los textos bíblicos que conocemos actualmente. Esto se ve en los diferentes fragmentos existentes hasta hoy, en los cuales por ejemplo se encuentran indicios sobre la reencarnación (Evangelio de Tomás) o sobre el amor hacia los animales de Jesús (Evangelio de los Ebionitas). Según el cual Juan el Bautista se alimentaba de forma vegetariana y Jesús explica que había venido para abolir los sacrificios de animales y pregunta: ¿Acaso deseo comer carne en esta pascua?”.
Y es más que seguro y ni tampoco fue una casualidad, que poco después de que Jerónimo consolidara por primera vez la forma latina, se quemara intencionadamente la biblioteca más grande de la antigüedad, en Alejandría. Esto sucedió en el año 389. Así –como recordatorio– por ejemplo, el gran padre de la Iglesia Orígenes, quién en el siglo III disponía de muchas mas fuentes cristianas primitivas que nosotros hoy en día, que se creía en la preexistencia del alma y seguramente se creía también en la reencarnación (comprobado en El Teólogo Nº 2“ - Reencarnación). Y posiblemente muchas cosas se transformaron en humo en Alejandría, lo que Jerónimo ocultó conscientemente.

Existieron otras fuentes innumerables del cristianismo originario sobre Jesús, de diferente procedencia, que no fueron incluidas en la Biblia, como por ejemplo el Evangelio Nazareo,el Evangelio Hebreo, el Evangelio de los Doce o palabras individuales de Jesús. De importancia determinante es un Evangelio original de Mateo,con otro contenido que el evangelio bíblico de Mateo. El mismo Jerónimo habla de un texto “original” secreto del evangelio de Mateo que no concuerda con el evangelio de Mateo actual (éste es posiblemente idéntico con el Evangelio Hebreo). ¿Pero qué estaba escrito en el? La respuesta es desalentadora. No se sabe. Pero ya sólo en esto se puede ver que la ciencia bíblica, tal vez en su investigación meticulosa y en su reconstrucción del texto, ha construido sobre arena; si se quiere en arenas de Jerónimo, ya que actualmente faltan materiales decisivos para la reconstrucción del cristianismo originario y de la vida de Jesús.

Los textos considerados sospechosos por la Iglesia de entonces, llegó un momento que ya no fueron más copiados y por esto sólo se encuentran de forma parcial en escritos de eclesiásticos antiguos, “encargados de sectas” (por ejemplo Irineos, Epifanio). Estos han combatido a sus enemigos extra eclesiales, y para este fin han citado las tradiciones de aquellos y bastantes veces reproducidas en forma falseada. Sólo el hecho de que inquisidores eclesiásticos citaban notoriedades de estas escrituras y que estos documentos aparentemente hoy ya no existen, hace evidente las luchas que hubieron para la transmisión de la verdad. Desde esta base, la tesis de una Biblia falsificada es en todo caso más probable que las afirmaciones de la Iglesia referente a lo contrario.

Para profundizar la temática, al final se recapitulan las posibilidades de las falsificaciones que se pueden clasificar en cuatro categorías, de lo cual mucho –como se expuso– ya esta demostrado (PS: En este artículo no se entró en todas las categorías). Para todas las siguientes posibilidades existen numerosos ejemplos.


Cuatro tipos de falsificaciones

1) Escritores bíblicos falsearon mensajes de Jesús o de los profetas. Por ejemplo, Pablo cambió el mensaje de Jesús (ver
El Teólogo Nº 5 - Como Pablo alteró la enseñanza de Jesús). O los sacerdotes transforman los mensajes de los profetas – 100 % demostrable con comparaciones en el Antiguo Testamento. Sólo hay que comparar (ver El Teólogo Nº 8 - Como el diablo hizo estragos en la Biblia).

2) Revisores eclesiásticos o sacerdotes del tiempo del Antiguo Testamento falsificaron los textos – es difícil de demostrar. Por ejemplo cuando Jesús habría dicho, sobre esta roca voy a construir “mi Iglesia”: ¿Habría usado realmente la palabra “Iglesia”, o hombres de la Iglesia se la pusieron en su boca? No se puede demostrar ni lo uno ni lo otro. ¿O lo dijo Jesús pero quiso exteriorizar algo muy distinto? La mayor parte se basa en indicios o tesis. Muchas veces ya fueron falsificadas las transmisiones verbales antes de que se anotara algo –por ejemplo, con la persona de Moisés. Simplemente se le presenta en forma totalmente distinta a lo que realmente fue, por ejemplo se le atribuyó que Dios le habría ordenado sacrificios de animales.

3) Traductores tergiversan el sentido original mediante las traducciones –fácil de demostrar, ya que los originales están presentes. Muchas veces, sin embargo, es discutible cuál fue el sentido original. Inequívocamente, por ejemplo, es en la carta de Santiago donde claramente se habla de la “rueda del nacimiento”, una referencia a la reencarnación. La traducción unitaria alemana traduce de forma enmascarada, “circuito de la existencia” y Lutero simplemente inventa un nuevo sentido y traduce “todo el mundo”. La referencia a una rueda de renacimiento es tachada o eliminada.

PS: Después de todo, lo que se sabe hasta ahora con seguridad sobre Jerónimo, éste no cabe en ninguna de las tres categorías porque él eventualmente sólo uniformó y tradujo de nuevo las traducciones latinas oficialmente reconocidas y disponibles hasta entonces. Él “falsificó” sólo aquello que posiblemente ya era falso anteriormente. Eventualmente se puede considerar esto a la tercera categoría si a la inversa, se parte de que sus nuevas traducciones son peores que las antiguas. O se toma la situación como pretexto para aclarar de una vez por todas que los traductores bíblicos se acusaban de “falsificadores”, lo que indica que no es posible referirse a un texto fiable.


4) La cuarta categoría es la “comunicación para crear una falsa impresión”. Un traductor modifica el sentido original del texto para dirigirlo hacia una determinada dirección. La falsificación de la traducción no es comprobable, pero al final sí que es falsa ya que no se pregunta por el sentido original, sino que se quiere sacar del texto lo que uno mismo desea leer (ver ”El Teólogo Nº 1” Quién sigue a Martín Lutero y quién sigue a Jesús de Nazaret y
”El Teólogo Nº 2” Reencarnación), por ejemplo, se traduce una palabra de Jesús “El que tome la espada, será muerto por la espada” cuando en realidad es “será muerto” – una gran diferencia. Y la Iglesia católica romana ha declarado como norma obligatoria la posible “comunicación de una falsa impresión”, por la instrucción arriba nombrada de Juan Pablo II. Porque ahí dice que en una traducción debe “ser considerada la enseñanza de fe católica”. Para la Iglesia ya no se trata del texto original y de la reconstrucción del sentido original. Sino para ella es determinante que la posterior enseñanza católica romana pueda ser proyectada dentro de los textos bíblicos. Y si se ha trabajado también de esta forma en siglos anteriores –lo que es probable– entonces esto confirma la tesis del teólogo Moris Hoblaj, que la Biblia es un “libro confeccionado a la medida de la Iglesia”.
 
Re: Biblia femenina ???????????????????

Bendiciones Greivin , la mera verdad que ya no me extraña nada ., en éste caso puntual, algunas mujeres estimaron que la Biblia era "injusta", ya que no tomaba (según ellas) en cuenta a la mujer como ellas lo querían. De ésta manera empezaron a modificar las Escrituras, cambiando los textos que les incomodaban por otros de su propio agrado. Así consiguieron una Biblia "más justa" ya que antes siempre fue injusta, según ellas.
Al modificar las Escrituras, existe una gran advertencia:
"Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro."
(Apocalipsis 22:18-19)


Por lo tanto, si las palabras de Dios nos pueden parecer incómodas o duras, tenemos que aceptarlas tal cual son, y no apartarnos del camino angosto de Cristo... solo debemos decir al igual que Pedro:

"Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna"
(Juan 6:68)


Bendiciones hermano Greivin , y gracias por su opinion . Dios lo Bendiga .

La misión de Jerónimo

En el año 367 el padre de la Iglesia Atanasio, en su carta de Pascua de Resurrección, mencionó por primera vez un compendio de los libros reconocidos por la Iglesia, que es idéntico con el cánon neo-testamentario. Así ya existió una amplia selección de escrituras eclesiales comprometedoras, cuando el padre de la Iglesia Jerónimo, poco después en el año 383, publicó la llamada Vulgata – una traducción inherente al latín de los textos originales bíblicos redactados en griego y hebreo. Hasta entonces había muchos textos traducidos al latín en uso, de los cuales todos se diferenciaban en mayor o menor grado.
Por esto, Jerónimo explicó en una carta a su mandante, el papa Dámaso I: Existen casi tantas traducciones al latín, como maneras de escribir el latín existen.

A continuación un extracto de esta carta, que escribió Jerónimo, después de haber terminado la revisión de los cuatro evangelios del Nuevo Testamento:
“Tú me obligas a crear una obra nueva, de una vieja, y al mismo tiempo obrar como un árbitro sobre ejemplares bíblicos, después que estos estan ampliamente distribuidos [desde tiempo] en todo el mundo, y donde estas difieren, decidir cuales concuerdan con los auténticos textos griegos. Es una tarea que exige igualmente tanta entrega amorosa, como es peligrosa y temeraria, de juzgar a otros y estar, al mismo tiempo, bajo el juzgamiento de todos; intervenir alterando en el lenguaje de un anciano y regresar a los días de su primera infancia, a un mundo ya envejecido. ¿Aunque se encontrase a uno sólo, sea instruido o no, que no me llame a viva voz un falsificador y un sacrílego, porque tuve la osadía de agregar, cambiar o corregir en los antiguos libros [latinos], apenas tome en su mano este tomo [la revisión de los evangelios], y descubra, lo que aquí lee, que no esté en el gusto de aquel, que alguna vez haya asimilado? Dos consideraciones empero, que me consuelan y me hacen cargar este odio: por un lado, que tú, en rango superior a todos los demás obispos, me has ordenado hacer esto; y por otro lado que, como también tienen que confirmar mis difamadores, que en tipos de lecturas, que difieren entre sí, es difícil encontrar la verdad. Si habría que tener confianza en los textos latinos, entonces deberían decir: ¿en cuales? Habiendo casi tantas formas de textos como copias. Si se quiere determinar el texto valedero, a partir de la comparación de varias, ¿por qué no volver a los textos originales griegos y corregir, según estos, todos los errores?, ¿si se remontan a traductores irresponsables o si se trata de ellos como enmendadores para lo peor ú osados pero críticos de textos incompetentes o simplemente de adiciones o cambios de copiadores desatentos? ... Yo hablo ahora del Nuevo Testamento: … Mateo, Marcos, Lucas, Juan, ellos fueron retocados por nosotros después de la comparación con textos griegos manuscritos – de cierto antiguos. Pero, para evitar desviaciones demasiado grandes del enunciado latino como se está acostumbrado en las lecturas, hemos mantenido nuestras plumas refrenadas y sólo corregimos allí, donde pareciera que aparecieran variaciones en el sentido, mientras que todo lo demás lo dejamos pasar, tal como estaba”
(Preámbulo al Nuevo Testamento; citado según A. M. Ritter, Kirchen- und Theologiegeschichte in Quellen, tomo 1 - Alte Kirche, pág. 181, en el original donde J. P. Migne, Patrologiae cursus completus, series Graeca (MPG) 29, Sp. 525 ff.).

Jerónimo, según su autocalificación, no habría sido un fanático, sino más bien un hombre ponderado quien, a partir de todo el material existente elaboró una obra en la cual se consideraron todos los intereses predominantes. Ya que evidentemente –como escribe Jerónimo – los textos latinos estaban ampliamente distribuidos “por todo el mundo”, es difícil pensar en omisiones o adiciones notorias y graves, en este estado aún entonces, cuando esto fuese un mandamiento de la probidad de un científico, frente a falsificaciones anteriores. Y cuando se trataba de decidir sobre textos, en marco menor, entonces Jerónimo seguramente en caso de un conflicto, habría decidido por las opiniones del papado de entonces, su comitente. Él mismo ha escrito en referencia a esto, que “todo el resto lo dejamos pasar, como estaba” – lo que naturalmente no aumenta la fiabilidad de estos textos.


Las resoluciones de las enseñanzas de la
Iglesia católica romana

Y a pesar de que Jerónimo, expuso sus casi insolubles problemas, en la confección de la Vulgata [Desde ahora la imperativa Biblia latina oficial de la iglesia], y de que no se trataba de una escritura en el idioma original, sino de una traducción – como criticó el mismo Jerónimo –, la Iglesia católica-romana declaró posteriormente el texto como “sin falta”.
Esto sucedió dogmáticamente activo en el concilio de Trento (1545-1563, también llamado Tridentino) en el año 1546 por el decreto De usu et editione sacrorum librorum,en el cual el cánon [o sea el conjunto de escrituras] de la Vulgata latina fue declarada eclesiásticamente como obligatoria. El siguiente paso ocurrió en 1590. Después de varias correcciones, el papa Sixto V, publicó la Vulgata “auténtica” como nueva edición Editio Sixtina, y la declaró oficialmente “sin faltas”. Pero en realidad estaba llena de errores y por esto fue suprimida por la iglesia ya en 1592, bajo el papa Clemente VIII, reemplazada por la “sin faltas” Editio Clementina, pero también esta, estaba nuevamente llena de errores (Karl Heussi, Kompendium der Kirchengeschichte, Tübingen 1991, edición 18, pág. 337). A lo cual en el año 1598 la nueva edición corregida quedó como Biblia imperativa, “sin faltas”, por mucho tiempo …
Recordando: El redactor Jerónimo escribe sobre esto, “que en versiones, que difieren entre sí, es difícil encontrar la verdad” (Literalmente: “que no es cierto, lo que discrepa”), él habla de “correcciones para peor; de irresponsabilidades, y errores de copias” y que es osadía juzgar sobre esto como un arbitro. El dogma católico-romano le otorga al resultado, la etiqueta de “sin faltas”.

Pero también el hecho de que los textos originales no hayan obtenido esta calificación, sino una traducción en otro idioma, es – dicho suavemente – curioso. Pero si ésta es declarada oficialmente por la Iglesia como “sin faltas” ¿Entonces cómo se pueden medir las muchas rectificaciones posteriores? Quizás sólo porque la fe piadosa es olvidadiza.
La corregida Editio Clementina estuvo al menos en uso hasta 1907. Hasta que bajo el papa Pio X, la Vulgata fue reemplazada por la Nuova Vulgata. Pero en realidad su antecesor Pio IX, había declarado anteriormente esta posibilidad, como imposible. Porque en el primer concilio del Vaticano 1869/70 el papa Pio IX anunció, por encima de la actual Vulgata mientras tanto reconocida como sin faltas, una nueva enseñanza dogmática obligatoria. La Editio Clementina de 1598 “no contiene errores”, Dios es su “creador” y el Espíritu Santo la había dictado. Así, la decisión del concilio de 1870:

“Esta revelación sobrenatural, conforme a la fe de la iglesia universal declarada por el sagrado concilio de Trento, «está contenida en libros escritos y en tradiciones no escritas, que fueron recibidos por los apóstoles de la boca del mismo Cristo o que, transmitidos como de mano en mano desde los apóstoles, bajo el dictado del Espíritu Santo, han llegado hasta nosotros»
Los libros íntegros del Antiguo y Nuevo Testamento con todas sus partes, según están enumerados en el decreto del mencionado concilio y como se encuentran en la edición de la antigua Vulgata Latina, deben ser recibidos como sagrados y canónicos. La Iglesia tiene estos libros por sagrados y canónicos, no porque ella los haya aprobado por su autoridad tras haber sido compuestos por obra meramente humana; simplemente tampoco porque contengan sin error la revelación; sino porque habiendo sido escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo, tienen a Dios por autor y han sido confiadas como tales a la misma Iglesia.”[Canon 4]© Copyright 2001. BIBLIOTECA ELECTRÓNICA CRISTIANA - BEC - VE MULTIMEDIOS™

Este cánon no es el único con el cual la Iglesia se ha metido parcialmente en situaciones absurdas. Porque el concilio también dogmatizó en el año 1870 la infalibilidad del magisterio papal, con lo cual a la Biblia “sin faltas”, se agregaba la “infalibilidad” del magisterio eclesiástico. Y si un magisterio “infalible” dogmatiza algo como “sin faltas”, entonces deberían estar excluídas doblemente, futuras correcciones.
Pero como ya se dijo: "En el año 1907 hubo de corregirse nuevamente algo en él por el papado “infalible”, declarado libro como “inspiración infalible”. Y como siempre se manifiestan en Roma, de tal modo como si fuese justamente la versión actual de esta inspiración, finalmente ha quedado afirmada como “inspirada por Dios”. Así lo determinó el papa Juan Pablo II en el año 2001.

“Si una edición que ya está editada, tiene una opción contraria a la Nuova Vulgata que afecta a las bases de las tradiciones, la secuencia de los versos y similares, esto debe ser ... corregido” (V Instrucción “Para la recta aplicación de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia del Concilio Vaticano II”, artículo 36 de la constitución).

Esta instrucción iba a tener muy pronto consecuencias para la revisión de la traducción unitaria evangélica/luterna-católica de 1980. Los traductores católicos tienen que sujetarse, desde entonces [2001] a las instrucciones del papa y simular, que mediante la traducción de 1907 lograron definitivamente aquello que ya se había afirmado desde el siglo IV. De disponer de una Biblia “sin errores”. El conflicto en este caso concreto, ya está en marcha y es sólo una cuestión de tiempo. Por esto la Iglesia católica romana ya ha determinado previamente que los protestantes deben ceder a favor de los católicos. Porque se desea evitar nuevos bochornos, es decir, ahorrarse nuevas correcciones de la Vulgata, finalmente “verdadera” y “sin faltas”. Y a pesar de que la iglesia evangélica luterana se va degradando cada vez más como un apéndice de la Iglesia católica, aquí se activó el freno de emergencia y en el 2005 se separó del proyecto ecuménico. Mientras tanto aún está en uso la traducción de 1980, donde el consejo de las Iglesias protestante evangélicas en Alemania (EKD por su sigla en alemán), es nombrado como coeditor en el Nuevo Testamento y en los salmos.


¿Qué calló Jerónimo?


Todas las rarezas de la de decisión de la enseñanza católica romana a la Biblia, son sin embargo –comparadas con las preguntas al contenido real del cristianismo original– más bien un escenario secundario. Ya que en la Biblia no aparecen muchas cosas que Jerónimo conocía del cristianismo originario, como por ejemplo sobre la relación de Jesús hacia los animales (ver "El Teólogo Nº 7” - Jesús y los primeros cristianos fueron vegetarianos). Así Jerónimo escribió:
“El consumo de carne animal era desconocido hasta el diluvio, pero a partir del diluvio nos han metido en la boca las fibras y los jugos pestilentes de la carne animal; como en el desierto, cuando al pueblo murmurador y epicúreo les fueron dadas codornices. Jesucristo, que apareció cuando el tiempo se cumplió, ha atado el final con el comienzo, de manera que ya no nos es permitido comer carne animal”(Adversus Jovinianum I, 18).

A esto se le añaden algunas cosas que el sabio bíblico Orígenes aún enseñaba en el siglo III, lo que Jerónimo evidentemente no encontró en los manuscritos bíblicos contemporáneos, por ejemplo, el conocimiento de la preexistencia (= la vida anterior) del alma antes del nacimiento de la persona y la creencia en el retorno de todos los seres caídos, hacia Dios (ver "El Teólogo Nº 2" - Reencarnación).

Aquí cabe preguntarse: ¿Por qué Jerónimo prefiere seguir callando esto?¿Por qué se empeña tanto en transmitir de forma minuciosa los textos bíblicos reconocidos hasta entonces por la Iglesia, en vez de conservar el conocimiento cristiano prístino de otras escrituras y volverlos a hacer públicos, lo que de otro modo estaría amenazado de perderse? ¿Al final fue Jerónimo quien hizo destruir estas escrituras “apócrifas”? ¿Y eventualmente existieron en manuscritos bíblicos otras huellas de este conocimiento en riesgo? ¿Jerónimo ha sacrificado estas citas, porque ya habían sido eliminadas de las traducciones al latin en uso? ¿O porque quería ser leal al papa? Siguiendo: ¿Jerónimo habrá estudiado a fondo todos los textos griegos aún disponibles? ¿O se fió de los manuscritos Sinaiticus familiares para él? ¿Porque no era tan oneroso como incluir mayoritariamente otros manuscritos? Aquí hay más preguntas que respuestas.

Una respuesta muy sencilla es que Jerónimo comprobadamente quiso hacer carrera y le estaba echando el ojo al trono del papado. Y cómo se llega a ser papa, lo muestra claramente una biografía del Cardenal Josef Ratzinger, alias Benedicto XVI. Con valientes desviaciones de la tradición eclesiástica no se llega muy lejos. Hay que decidirse por lo contrario, por la completa absorción de la propia personalidad y conciencia, en la corriente mayoritaria de la Iglesia y su historia.

Aquí también ayuda una mirada al entorno social y eclesial de finales del siglo IV: La tarea de Jerónimo entonces fue armonizar la Iglesia católica romana que poco antes (380) fue elevada a religión estatal, con las tradiciones bíblicas. Esto desde un comienzo fue un ámbito todo menos que serio para una posible transmisión de la Biblia sin falsificaciones. Aquí también hay que hacerse presente lo siguiente: Desviaciones de la enseñanza católica romana en estos tiempos (380) eran castigados con la muerte. La época de la libre investigación y enseñanza había terminado definitivamente. Y toda persona que trabajaba en este entorno, se encontraba con un pié en la hoguera. Por esto no se puede comparar el trabajo de Jerónimo con el trabajo de un científico libre, sino que fue un encargo de un Estado totalitario en crecimiento. Esto es un hecho que causa sospechas, el que Jerónimo haya realizado cambios gravitatorios en las escrituras bíblicas a favor de la nueva religión estatal, o sea que escribió graves falsificaciones. Pero para esto hasta ahora no hay pruebas. De momento sólo se puede avanzar a tientas.


Las escrituras más antiguas conservadas


Así, el próximo paso sería adentrarse en la época de Jerónimo. Por esto, en los siguientes párrafos habrá una detallada mirada a los documentos de tiempos antiguos hoy existentes en relación a la creación de la Biblia:

Hoy, la traducción latina más antigua comprobable aparece alrededor del año 250, de la cual sólo existen algunas citas. A esto se le agregan las citas bíblicas en latín, que el padre de la Iglesia Tertuliano usaba en el año 200. Estos son los documentos más antiguos conservados hasta hoy día. Junto a esto existen manuscritos en latín, especialmente con textos de los evangelios del siglo IV, que se pueden usar para comparar si se quieren examinar los textos de la Vulgata creada por Jerónimo. Jerónimo que hablaba el latín, el hebreo y también el griego, seguramente disponía de las fuentes más importantes de esa época, tanto las traducciones latinas como los textos originales griegos. De estos hoy en día las más antiguas son las llamadas Sinaiticus y Vaticanus, relativamente nuevas en tiempos de Jerónimo. Fueron redactados en el siglo IV, en el cual también vivía Jerónimo. ¿Pero cómo fueron transmitidos estos textos hasta el siglo IV? ¿Qué sucedió con ellos en el siglo IV, cuando ya en el año 326 bajo el régimen del emperador Constantino comenzaron las persecuciones de disidentes, y se confiscaban su lugares de reuniones y fueron transferidos a la Iglesia?. Ya en la primera mitad del siglo IV, la Iglesia exigía del emperador la eliminación de la religión de disidentes (Más sobre esto en Cristianos libres Nº 1). La barbarie que en Europa iba a durar varios siglos, ya estaba en marcha.

Jerónimo trabajó por lo general con el Sinaiticus. Pero sin embargo existen también más de 100 papiros griegos, que mayoritariamente contienen pequeñas partes de escrituras neo testamentarias de las cuales por lo menos más de la mitad provienen de antes del año 300. Pero también ellos se produjeron en un tiempo muy posterior a la vida de Jesús y sus apóstoles. Lo que escribe Jerónimo sobre la historia de las transmisiones de los textos traducidos al latín (“Traductores irresponsables”, “correctores para lo peor, de críticos de textos” “Adiciones o cambios de copiadores poco atentos”) esto plantea la siguiente pregunta, ¿las transmisiones de los textos originales en griego habrían sido redactados en forma poco fiable?

Suposiciones en este sentido hasta ahora no son demostrables y en esto hay que diferenciar algo fundamental: En relación a los textos griegos se trataba de que se transmitía el documento original en forma literal. Con los textos latinos, naturalmente cada traductor traduce de una manera diferente y ya por esto ningún texto puede parecerse a otro. Más allá cada redactor puede afirmar con mayor o menor derecho que su modificación es una traducción mejorada. Esto de por sí ya son dos acotaciones esenciales. A esto se agrega como tercer punto: En las diferentes versiones del texto griego habría que distinguir por un lado entre diferencias leves y por otro lado en cambios dirigidos o involuntarios pero sustanciales, donde sólo interesan aquellos errores o cambios que falsean el sentido original de las palabras. Esta diferenciación muchas veces es ocultada cuando críticos bíblicos fanáticos se burlan de “miles” de variantes de textos. Aquí no se considera que en la mayoría de los casos el sentido no es cambiado, o sólo muy levemente. Y también en correcciones individuales dentro de los manuscritos más antiguos del siglo IV, se trata evidentemente de revisiones triviales, por ejemplo, en la forma de ajustes a otras caligrafías. Si fuesen cambios notorios en gran estilo, hubiera sido necesario cambiar todos los otros manuscritos ya existentes en ese sentido. Esto es pensable. Pero para esto, hoy no existen pruebas ni indicios claros. Pero del mismo modo tampoco se puede comprobar lo contrario, a saber, que estos manuscritos a lo mejor en ninguna fase de su historia hayan sido alterados en forma seria. De hecho se puede creer que no fueron alterados, pero no más. Pues los textos manuscritos más antiguos en realidad no son antiguos. Ellos provienen de una época de casi 300 años después de su primera redacción y en un período en el cual los cristianos ya no eran perseguidos, sino que los hombres eclesiásticos de aquella época, que se hacían llamar cristianos, perseguían a otras personas.

El estado actual de conocimientos en forma resumida, es el siguiente:
Por cierto, las ediciones griegas mas antiguas del Nuevo Testamento conservadas completas, provienen del siglo IV y V. Pero los innumerables papiros con fragmentos de textos, provenientes del siglo III y algunos del siglo II, concuerdan en lo esencial con el contenido de los manuscritos posteriores conocidos aún hoy, lo que es un indicio de una reducida revisión. Este diagnóstico es corroborado a partir de 1930, cuando se encontraron otros papiros más, lo que – para recordar – no dice nada sobre la fiabilidad de su contenido.

Un hito esencial de la investigación de textos en el ámbito de habla alemana como en la anglosajona es la nueva revisión del “texto original” de 1980 del Nuevo Testamento. Esta, en base a todo el material presente, estaría representando el mejor acercamiento a los textos originales del año 100 que ya no existen. En extensas notas se refiere a las aún existentes diferencias de los textos usados como base, las cuales como ya se dijo, se diferencian entre sí en unas pocas excepciones, más bien son pequeñeces en relación al sentido del contexto correspondiente y no en alteraciones fundamentales. Los científicos del ámbito de habla alemana (Nestle-Aland, edición 27) y anglosajona (Greek New Testament, 3ra edición),se han puesto de acuerdo en un texto uniforme griego, que sólo se diferencian en las notas al pie de las páginas. Pero las conclusiones de esto a pesar de todo son bastante sobrias. Puesto que este resultado –valedero como un gran éxito para los editores del texto– sin embargo no dice nada sobre lo que sucedió con los textos desde su primera elaboración. Siempre hay que advertir que el resultado podría ser una indicación de una tradición relativamente fiable, como también como una certificación para una minuciosa falsificación de revisores que no dejaron ningún indicio de textos originales.


La Biblia fue constantemente alterada


Lo que si está asegurado es que los evangelistas allí por el año 100 elaboraron el material que tenían presente de forma totalmente individual, poniendo en ellos sus acentos personales, que ya a la sazón evidentemente se desviaban de los hechos reales. Esto también es visto así por las grandes Iglesias. Otros cambios agravantes son pensables especialmente en el siglo II, pero –como ya fue dicho– no son comprobables.

Así podría ser que el producto final del evangelio de Marco hoy presente proviene del evangelista Marco. Quizás fue Marco el autor y redactor es decir, el revisor de la penúltima o antepenúltima versión, que luego fueron complementados por otro, o quizás otros dos “redactores” después de un lapso de tiempo breve (con Marco se parte de la base de que el final del libro no proviene del evangelista Marco).

También es seguro que la Iglesia oficial en formación influyó desde un principio sobre los textos –en un tiempo en la cual ella se alejaba cada vez más del cristianismo original. Básicamente vale: Cambios de textos, mientras más tardíos más improbables, ya que el material se distribuye cada vez más, y falsificaciones mientras más tardías tanto más fácil pueden se comprobadas –a no ser que en tiempos posteriores se hayan logrado destruir las copias que estaban en circulación y sólo se divulgaran las falsificaciones realizadas.


Fuentes ocultas y destruidas


Al menos se pudo comprobar que la Iglesia, cuando fue elevada a religión estatal bajo el emperador Teodosio I en el año 380, quemó sistemáticamente todas las escrituras del cristianismo primitivo. Con esto trataba de destruir documentos que podrían estar en antagonismo a los dogmas, como por ejemplo muchos escritos del conocido maestro de la Iglesia Orígenes (aprox. 185-254). Así uno se puede preguntar naturalmente si en relación con esto no habrían sido destruidos manuscritos de los evangelios bíblicos, que en parte tendrían otro contenido a los que hoy conocemos. ¿Y no habría participado en esto Jerónimo? Esto de inmediato es especulativo y no sería raro si de pronto apareciera un papiro que difiere considerablemente de los contenidos textuales conocidos, si es que ya no existen desde hace tiempo y se encuentran bajo llave en el Vaticano, como creen algunos teólogos conspiradores. Así siempre habrá suficiente combustible para este tema.

Esto se confirmó también hace poco cuando la revista alemana Focus publicó como una historia titular (N° 13/2005) el “descubrimiento del siglo”, el Evangelio de Judas que habría sido elaborado a finales del siglo II. En éste, aparentemente Jesús le habría pedido a Judas la traición para poder “liberarse”de su envoltorio corporal. Esta visión negativa “espiritualizada” de los hechos de entonces, fue una de las muchas opiniones que sólo aumentaba el enredo de las interpretaciones. De todos modos, las discusiones sobre este evangelio en nuestros tiempos, permiten sospechar que en tiempos anteriores no fue muy diferente y que no existían transmisiones fiables.

Sin embargo, existen pruebas totalmente distintas en las que se concluye que en la pregunta de Jesús no nos podemos fiar de los evangelios bíblicos. Una cosa es segura, que otros textos u otros evangelios fueron destruídos por la Iglesia que se diferencian en puntos esenciales de los relatos de los textos bíblicos que conocemos actualmente. Esto se ve en los diferentes fragmentos existentes hasta hoy, en los cuales por ejemplo se encuentran indicios sobre la reencarnación (Evangelio de Tomás) o sobre el amor hacia los animales de Jesús (Evangelio de los Ebionitas). Según el cual Juan el Bautista se alimentaba de forma vegetariana y Jesús explica que había venido para abolir los sacrificios de animales y pregunta: “¿Acaso deseo comer carne en esta pascua?”.
Y es más que seguro y ni tampoco fue una casualidad, que poco después de que Jerónimo consolidara por primera vez la forma latina, se quemara intencionadamente la biblioteca más grande de la antigüedad, en Alejandría. Esto sucedió en el año 389. Así –como recordatorio– por ejemplo, el gran padre de la Iglesia Orígenes, quién en el siglo III disponía de muchas mas fuentes cristianas primitivas que nosotros hoy en día, que se creía en la preexistencia del alma y seguramente se creía también en la reencarnación (comprobado en El Teólogo Nº 2“ - Reencarnación). Y posiblemente muchas cosas se transformaron en humo en Alejandría, lo que Jerónimo ocultó conscientemente.

Existieron otras fuentes innumerables del cristianismo originario sobre Jesús, de diferente procedencia, que no fueron incluidas en la Biblia, como por ejemplo el Evangelio Nazareo,el Evangelio Hebreo, el Evangelio de los Doce o palabras individuales de Jesús. De importancia determinante es un Evangelio original de Mateo,con otro contenido que el evangelio bíblico de Mateo. El mismo Jerónimo habla de un texto “original” secreto del evangelio de Mateo que no concuerda con el evangelio de Mateo actual (éste es posiblemente idéntico con el Evangelio Hebreo). ¿Pero qué estaba escrito en el? La respuesta es desalentadora. No se sabe. Pero ya sólo en esto se puede ver que la ciencia bíblica, tal vez en su investigación meticulosa y en su reconstrucción del texto, ha construido sobre arena; si se quiere en arenas de Jerónimo, ya que actualmente faltan materiales decisivos para la reconstrucción del cristianismo originario y de la vida de Jesús.

Los textos considerados sospechosos por la Iglesia de entonces, llegó un momento que ya no fueron más copiados y por esto sólo se encuentran de forma parcial en escritos de eclesiásticos antiguos, “encargados de sectas” (por ejemplo Irineos, Epifanio). Estos han combatido a sus enemigos extra eclesiales, y para este fin han citado las tradiciones de aquellos y bastantes veces reproducidas en forma falseada. Sólo el hecho de que inquisidores eclesiásticos citaban notoriedades de estas escrituras y que estos documentos aparentemente hoy ya no existen, hace evidente las luchas que hubieron para la transmisión de la verdad. Desde esta base, la tesis de una Biblia falsificada es en todo caso más probable que las afirmaciones de la Iglesia referente a lo contrario.

Para profundizar la temática, al final se recapitulan las posibilidades de las falsificaciones que se pueden clasificar en cuatro categorías, de lo cual mucho –como se expuso– ya esta demostrado (PS: En este artículo no se entró en todas las categorías). Para todas las siguientes posibilidades existen numerosos ejemplos.

Cuatro tipos de falsificaciones
1) Escritores bíblicos falsearon mensajes de Jesús o de los profetas. Por ejemplo, Pablo cambió el mensaje de Jesús (ver El Teólogo Nº 5 - Como Pablo alteró la enseñanza de Jesús). O los sacerdotes transforman los mensajes de los profetas – 100 % demostrable con comparaciones en el Antiguo Testamento. Sólo hay que comparar (ver El Teólogo Nº 8 - Como el diablo hizo estragos en la Biblia).

2) Revisores eclesiásticos o sacerdotes del tiempo del Antiguo Testamento falsificaron los textos – es difícil de demostrar. Por ejemplo cuando Jesús habría dicho, sobre esta roca voy a construir “mi Iglesia”: ¿Habría usado realmente la palabra “Iglesia”, o hombres de la Iglesia se la pusieron en su boca? No se puede demostrar ni lo uno ni lo otro. ¿O lo dijo Jesús pero quiso exteriorizar algo muy distinto? La mayor parte se basa en indicios o tesis. Muchas veces ya fueron falsificadas las transmisiones verbales antes de que se anotara algo –por ejemplo, con la persona de Moisés. Simplemente se le presenta en forma totalmente distinta a lo que realmente fue, por ejemplo se le atribuyó que Dios le habría ordenado sacrificios de animales.

3) Traductores tergiversan el sentido original mediante las traducciones –fácil de demostrar, ya que los originales están presentes. Muchas veces, sin embargo, es discutible cuál fue el sentido original. Inequívocamente, por ejemplo, es en la carta de Santiago donde claramente se habla de la “rueda del nacimiento”, una referencia a la reencarnación. La traducción unitaria alemana traduce de forma enmascarada, “circuito de la existencia” y Lutero simplemente inventa un nuevo sentido y traduce “todo el mundo”. La referencia a una rueda de renacimiento es tachada o eliminada.

PS: Después de todo, lo que se sabe hasta ahora con seguridad sobre Jerónimo, éste no cabe en ninguna de las tres categorías porque él eventualmente sólo uniformó y tradujo de nuevo las traducciones latinas oficialmente reconocidas y disponibles hasta entonces. Él “falsificó” sólo aquello que posiblemente ya era falso anteriormente. Eventualmente se puede considerar esto a la tercera categoría si a la inversa, se parte de que sus nuevas traducciones son peores que las antiguas. O se toma la situación como pretexto para aclarar de una vez por todas que los traductores bíblicos se acusaban de “falsificadores”, lo que indica que no es posible referirse a un texto fiable.

4) La cuarta categoría es la “comunicación para crear una falsa impresión”. Un traductor modifica el sentido original del texto para dirigirlo hacia una determinada dirección. La falsificación de la traducción no es comprobable, pero al final sí que es falsa ya que no se pregunta por el sentido original, sino que se quiere sacar del texto lo que uno mismo desea leer (ver ”El Teólogo Nº 1” Quién sigue a Martín Lutero y quién sigue a Jesús de Nazaret y ”El Teólogo Nº 2” Reencarnación), por ejemplo, se traduce una palabra de Jesús “El que tome la espada, será muerto por la espada” cuando en realidad es “será muerto” – una gran diferencia. Y la Iglesia católica romana ha declarado como norma obligatoria la posible “comunicación de una falsa impresión”, por la instrucción arriba nombrada de Juan Pablo II. Porque ahí dice que en una traducción debe “ser considerada la enseñanza de fe católica”. Para la Iglesia ya no se trata del texto original y de la reconstrucción del sentido original. Sino para ella es determinante que la posterior enseñanza católica romana pueda ser proyectada dentro de los textos bíblicos. Y si se ha trabajado también de esta forma en siglos anteriores –lo que es probable– entonces esto confirma la tesis del teólogo Moris Hoblaj, que la Biblia es un “libro confeccionado a la medida de la Iglesia”.