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Rav

2
11 Abril 2003
9
0
benzion.galeon.com
Paz a [email protected]:

En esta ocasión deseo vuestra participación y ayuda, existen dudas que aun no he encontrado respuesta. Como la fecha ya paso, desearía saber:

1° El día que murio Yeshua Ha´Mashiach (demostrado biblicamente) ya que escucho mucho con respecto a "Semana Santa".

2° El día de Su Resurección.

3° Porque el cambio del Shabat por el Domingo.

4° Que celébran el 24 ó 25 de Diciembre, porque eso aun no lo tengo muy claro.

Ya que hay datos que no encuentro ni en el Tanak, como tampoco en el Brith Hadassha.

Aceptaré todo material que me proporsioneis y que este disponible, pero necesito "Bases Biblicas" y no "Conocimiento de hombre".

Disculpad si esto causare ofensa o disgusto, mas deseo ser de edificación mas que de tropiezo.
 

Maripaz

Expulsado
2 Junio 1999
19.987
2
61
Hola Rav


Esta explicación la tengo en mi disco duro:


La idea tradicional de atribuir la muerte de Cristo el viernes de la semana de Pasión es totalmente equivocada, a la luz de las Escrituras, pero es la tradición católico-romana la que ha señalado este erróneo día.
Los judíos tenían diversas clases de sábados, uno era el sábado semanal, otro el sábado o convocación santa mensual o de nueva luna, y otro grande sábado anual, era el de la Pascua. En Levítico 5:23 leemos: «En el mes primero a los 14 del mes, entre las dos tardes, Pascua es a Jehová. La hipótesis más probable es que el año en que murió Cristo, la Pascua caería en viernes, fiesta especial, anual, seguida aquel año por el sábado normal. El apóstol Juan nos dice que en la preparación de la Pascua fue crucificado el Señor, y declara que los judíos, a fín de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el sábado, pues era aquel sábado (o fiesta de reposo) una gran solemnidad, rogaron a Pilato que se les quebraran las piernas y fuesen quitados de allá (Juan 19:31). Este gran solemnidad no era un sábado normal, sino un doble sábado.
Por esta razón los cuerpos de Jesús y de los dos ladrones tuvieron que ser quitados antes de que llegara con la puesta del sol del sábado grande del mes de Abib, o sea la Pascua.
De este modo quedaba cumplida la profecía de que su cuerpo estaría tres días y tres noches en la tierra, pues Jesús fue enterrado antes de ponerse el sol del jueves. Los judíos contaban la parte de un día como un día entero y así fueron tres días: el jueves, el viernes y el sábado, y tres noches la del jueves al viernes, la del viernes al sábado, y la del sábado al domingo.
Los católicos celebran el momento de la resurrección del Señor el sábado por la noche, pero esto es añadir error sobre error, pues Jesús resucitó el domingo muy de mañana, no el sába4o por la noche, con lo que se restaría una noche a la profecía de Mateo 12:40.
Parece mentira que las autoridades eclesiásticas de siglos pasados se equivocaran tanto en estos detalles, pero los cristianos evangélicos sabemos que estos errores no son importantes, el hecho importantísimo es que Jesucristo resucitó, y no hacemos énfasis en estos errores que no son de carácter doctrinal ni dogmático, como el de esta fecha, reducida por la tradición catolico-romana, y el de la fecha, evidentemente también equivocada, de la Navidad
 

Maripaz

Expulsado
2 Junio 1999
19.987
2
61
Algunas razones por las que guardamos el Domingo

1. Jesús resucito de entre los muertos el primer día de la semana (Juan 20:1).
2. Jesús se les apareció a diez de sus discípulos en aquel primer día de la semana (Juan 20:19).
3. Jesús espero una semana, y en el otro primer día de la semana se les apareció a los once discípulos (Juan 20:26).
4. La promesa de la venida del Espíritu Santo se cumplió el primer día de la semana. Era el día de Pentecostes que, por Ley, caía siempre en el primer día de la semana (Levítico 23:16).
5. En el mismo primer día de la semana fue predicado por el apóstol Pedro el primer sermón evangelistico sobre la muerte y resurrección de Jesús (Hechos 2:14).
6. En ese primer día de la semana tres mil converses se unieron a la primera iglesia neotestamentaria (Hechos 2:41).
7. En el mismo primer día de la semana fue administrado por primera vez el bautismo cristiano en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo (Hechos 2:41).
8. En Troas los cristianos se reunían para el culto el primer día de la semana (Hechos 20:6,7).
9. Pablo instruyo a los cristianos de Corinto que hicieran contribuciones el primer día de la semana (1 Corintios 16:2).
10. El primer día de la semana Cristo se revelo al apóstol Juan en la isla de Patmos (Apocalipsis 1:10).





Veinte razones por las cuales no guardamos el sábado


1. El sábado forma parte de un convenio o pacto entre Dios y el pueblo israelita (Éxodo 20:1; 19:1 al 24:8; Romanes 2:14).
2. Antes del convenio del Sinai, Dios no le ordeno a nadie que guardase el sábado (Genesis 3:16).
3. El sábado era un pacto perpetuo para todas las generaciones de los judíos. El pacto era bilateral; solo tenia validez con el cumplimiento de ambas partes (Éxodo 20:1, 2).
4. El sábado consta en el Decálogo, y este no es la parte mas importante de la Ley de Dios (Mateo 22:36-40; Marcos 12:28-31).
5. La palabra "ley" en ninguna de las 400 veces que aparece en la Biblia, se refiere únicamente al Decálogo (Galatas 3:10; 5:3, 4).
6. Los Diez Mandamientos son tan solo un resumen de la Ley (Mateo 22:40; 1 Corintios 14:34).
7. El sábado no es una institución perpetua (Éxodo 12:14; 31:16, 17; Levítico 23:21).
8. Dios aborrece el sábado (Isaías 1:13, 14), porque implica un precepto ceremonial, carente de la verdadera fe (Marcos 9:2, 13; Galatas 2:19).
9. En el calendario actual, en concordancia con el calendario bíblico antiguo, el sábado no es un día fijo (Génesis 2:2).
10. Jesús fue la ultima persona que tuvo la obligación de guardarlo (Mateo 5:17; Juan 5:16; Romanos 15:8; 2 Corintios 3:14; Galatas 2:14-17; 4:4).
11. El sábado formaba parte de la Ley, y esta fue abolida totalmente por Cristo (2 Corintios 3:3-14; Colosenses 2:14, 16, 17; Hebreos 7:18).
12. Estamos en un nuevo convenio (Génesis 12:3; Romanos 8:1, 2; 1 Corintios 14:33; Galatas 3:17; Hebreos 8:6-13).
13. En el nuevo convenio bajo el cual estamos, no existe mandamiento de guardar el sábado, pero si encontramos todos los demás del Decálogo:
Mandamientos A.T.__________N.T.
Primero: Éxodo 20:2, 3________Hechos 17:23-31; 1 Corintios 8:4-6
Segundo: Éxodo 20:5, 6________Juan 5:21
Tercero: Éxodo 20:7__________Santiago 5:12
Cuarto Éxodo 20:8-11_________?
Quinto: Éxodo 20:13__________Efesios 6:1-3
Sexto: Éxodo 20:13___________Romanes 13:9
Séptimo: Éxodo 20:14_________1 Corintios 6:9, 10
Octavo: Éxodo 20:15__________Efesios 4:28
Noveno: Éxodo 20:16_________Colosenses 3:9; Santiago 4:11
Décimo: Éxodo 20:17_________Efesios 5:3
14. Jesucristo, nuestro Salvador, nunca mando a nadie guardarlo.
15. El apóstol Pablo era apóstol de los gentiles, y no obstante haber dicho que todo lo que era provechoso, el lo enseñaba y que había anunciado todo el consejo de Dios, nada enseño acerca de guardar el sábado (Hechos 20:20, 27).
16. Los grandes acontecimientos del cristianismo tuvieron lugar en domingo (Mateo 28:1, 8-10; Marcos 16:9-16; Lucas 24:1, 5, 6, 13-15; Juan 20:1, 11-19, 21, 22, 26).
17. La Iglesia Primitiva guardaba el domingo. No fue instituido por el papa, ni por Constantino, como dicen los sabatistas. Constantino solamente oficializo algo que existía desde el inicio del cristianismo (Colosenses 4:13, 16; Apocalipsis 3:14).
18. Conocemos hombres santos y bendecidos por Dios que guardaban el domingo (Apocalipsis 13:16; 14:10, 11; 19:20). Vea: Tertuliano, en Africa, 200 d.C; Cipriano de Cartago, 250 d.C.; Anatolio, en Laodicea, 270 d.C., Eusebio, 324 d.C., y muchos mas. Constantino oficializo el domingo en 321 d.C.
19. Los creyentes gentiles que comenzaron a guardar el sábado y otros días, en el concepto del apóstol Pablo podrían desviarse del "camino" (Romanos 14:5; Galatas 4:10, 11).
20. No estamos ligados a un lugar o a un tiempo determinados para adorar a Dios. Jesús dejo esto bien claro (Juan 4:21-24).

Respuestas de Malcom en el Foro de Religión
 

Maripaz

Expulsado
2 Junio 1999
19.987
2
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El 25 de Diciembre es una adaptación a una fiesta pagana, las Saturnalias.


Se sabe que Jesús no nació ese día, ni tan siquiera en ese mes.
 

Maripaz

Expulsado
2 Junio 1999
19.987
2
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Otro aporte , esta vez del hermnao Jetonius:


EL DÍA DE LA CRUCIFIXION

El problema

Hay quien dice que la noción tradicional de que Jesús fue juzgado y crucificado un viernes se basa en la declaración de Marcos 15:42, “Cuando llegó la noche, porque era la preparación, es decir, la víspera del sábado, José de Arimatea ... pidió el cuerpo de Jesús.” Consideran esta noción errónea, y arraigada en la ignorancia de que el primer día luego de la Pascua es un día festivo, o Sábado solemne, porque en él comienza la fiesta de los ázimos o panes sin levadura, que era un Sábado sin importar qué día de la semana cayese (David R. Reagan, Daniel's 70 Weeks Of Years. Lamb and Lion Ministries, http://www.lamblion.com/Web04-23.html ).
Un problema relacionado, que sin embargo no trataré en detalle, es el tiempo que Jesús pasó en la tumba. Según la noción tradicional, Jesús habría permanecido en la tumba parte del viernes, todo el sábado y parte del domingo, es decir, menos de tres días completos. Según la noción revisada, Jesús habría estado sepultado desde el jueves hasta el domingo, o sea tres días completos.
Mateo 12: 39-40 dice: “El respondió y les dijo: - La generación mala y adúltera demanda señal, pero señal no les será dada, sino la señal del profeta Jonás. Como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.” A primera vista esta profecía de Jesús parecería exigir tres días completos o 72 horas. Sin embargo, la expresión “días y noches” es una forma hebrea de referirse a un día, que puede comprender solamente parte de él. Así, por ejemplo, en Ester 4:16 se nos dice que los hebreos ayunaron tres días y tres noches antes de que Ester compareciese ante Asuero, y sin embargo en 5:1 se relata que ella se presentó en “el tercer día”.
Por lo demás, los mismos datos de los Evangelios son consistentes con la noción de que la expresión “tres días y tres noches” puede significar menos de 72 horas. De hecho, los anuncios de Jesús acerca de Su resurrección “al tercer día” en realidad exigen entender así la expresión (Mateo 16:21; 17: 23; 20:19; ver 27:64; Marcos 9: 31; 10: 34; Lucas 9: 22; 18: 33; 24:33 , cf. 24:7, 21).
Por tanto, los anuncios de la resurrección no están en contradicción entre sí, ni permiten decidirse por la cronología tradicional o la revisada de la última semana.
El año civil y el año religioso
En tiempos de Jesús, los judíos empleaban dos calendarios: el civil que era solar y comenzaba en Octubre o Noviembre con la fiesta de Rosh Ha-shana, y el religioso, que era lunar y comenzaba con el mes de Nisan (marzo o abril). Un mes lunar es apenas más largo que 29 días, de modo que en el calendario lunar había meses de 29 y de 30 días. Si se caía en la cuenta de que la Pascua habría de caer antes del equinoccio de primavera (21 de marzo según el calendario actual), se añadía entre el último mes del año religioso y el mes de Nisan un mes intercalado o embolísmico, que se llamaba Ve-Adar. Según Números 28, la Pascua se celebraba el 14 de Nisan, y era inmediatamente seguida por la fiesta de los ázimos (15 al 21 de Nisan). Como los días de la semana se determinaban según el año solar civil, la Pascua podía caer en cualquier día de la semana, ya que su momento se determinaba según el calendario religioso (lunar) que estaba desfasado con el solar.
Existe evidencia de que algunas sectas judías empleaban un calendario perpetuo según el cual las fiestas siempre caían en el mismo día de la semana, pero no está en absoluto claro si Jesús o los primitivos cristianos seguirían esta disposición sectaria. Esta hipótesis carece, por tanto, de fundamento firme; véase la discusión al respecto en la International Standard Bible Encyclopedia 3: 953-954, artículo “Preparation, Day of”.

El “día de la preparación”

Con respecto a la expresión griega “hëmera paraskeuës” o “día de la preparación”, el erudito bíblico Gleason L. Archer (1982, p. 375-376) señala: “Primero, la palabra paraskeuës ya se había tornado, en el primer siglo de la Era Cristiana, en un término técnico para designar al viernes, ya que el viernes era el día de la preparación para el Sábado. En griego moderno, paraskeuë significa “viernes”. Segundo, la expresión griega tou pasja (literalmente “de la Pascua”) se toma como equivalente de la semana de la Pascua.” De modo que, en primera instancia, parecería que el juicio y la crucifixión del Señor ocurrieron un viernes.
Quienes sostienen que hay un error en la interpretación tradicional señalan como evidencia que Marcos 16:1 dice que un grupo de mujeres compraron especias para ungir el cuerpo de Jesús luego de que hubo concluído el Sábado, pero que Lucas 23:56 dice que compraron las especias antes del Sábado, y luego descansaron durante éste antes de ir a la tumba.

Los textos bíblicos

El argumento recién mencionado requiere alguna elaboración. Pero antes de ello, transcribiré los textos relevantes:
Mateo 26: 1-2. “Cuando acabó Jesús todas estas palabras, dijo a sus discípulos: «Sabéis que dentro de dos días se celebra la Pascua, y que el Hijo del hombre será entregado para ser crucificado».”
Mateo 26:17. “El primer día de la fiesta de los Panes sin levadura, se acercaron los discípulos a Jesús, diciéndole: - ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la Pascua?”
Mateo 27: 62-64. “Al día siguiente, que es después de la preparación, se reunieron los principales sacerdotes y los fariseos ante Pilato y le dijeron: - Señor, nos acordamos que aquel mentiroso, estando en vida, dijo: «Después de tres días resucitaré». Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vayan sus discípulos de noche, lo hurten y digan al pueblo: « Resucitó de entre los muertos». Y será el último engaño peor que el primero.”
Marcos 14:1-2. “Dos días después era la Pascua y la fiesta de los Panes sin levadura. Los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo prenderlo con engaño y matarlo. Y decían: «No durante la Fiesta, para que no se alborote el pueblo».”
Marcos 14:12. “El primer día de la fiesta de los Panes sin levadura, cuando sacrificaban el cordero de la Pascua, sus discípulos le preguntaron: - ¿Dónde quieres que vayamos a preparar para que comas la Pascua?” (ver también v. 14,16).
Marcos 15: 42-43. “Cuando llegó la noche, porque era la preparación, es decir, la víspera del sábado, José de Arimatea, ... vino y entró osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.”
Lucas 22: 1,7-8. “Estaba cerca la fiesta de los Panes sin levadura, que se llama la Pascua ... Llegó el día de los Panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la Pascua. Entonces Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: - Id, preparadnos la Pascua para que la comamos.”
Lucas 23: 53-54. “Bajándolo de la cruz, lo envolvió en una sábana y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto a nadie. Era el día de la preparación y estaba para comenzar el sábado.”
Juan 13: 1-2. “Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasara de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. Y cuando cenaban ...”
Juan 18:28. “Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era de mañana, y ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse y así poder comer la Pascua.”
Juan 19: 14. “Era la preparación de la Pascua y como la hora sexta. Entonces dijo a los judíos: - ¡Aquí tenéis a vuestro Rey! “
Juan 19: 31. “Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la Pascua, a fin de que los cuerpos no quedaran en la cruz el sábado (pues aquel sábado era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebraran las piernas y fueran quitados de allí.”
Juan 19: 42. “Allí, pues, por causa de la preparación de la Pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.”


Costumbres y nomenclatura en la época de Jesús

En realidad, según el Antiguo Testamento, los corderos debían sacrificarse el día anterior al primer día de la fiesta de los Panes ázimos; véase el libro de Roland de Vaux (p. 610-620) para la historia antigua de estas celebraciones.
Sin embargo, como ya señalé, en el tiempo de Jesús, el 14 de Nisan se acostumbraba sacar por la mañana la levadura de las casas para ser quemada, y en la tarde se sacrificaban los corderos pascuales que cada familia reservaba el 10 de Nisan. Esta costumbre es referida por Marcos 14:12 y Lucas 22:7 (ver arriba). La cena pascual se celebraba después de la puesta del sol, lo que en la práctica significaba luego de la aparición de las primeras tres estrellas en el cielo.
Entre los judíos se hizo la práctica común designar tanto esta celebración pascual como la fiesta de los Panes ázimos que la seguía bajo el término común de “panes sin levadura” o indistintamente “Pascua”, como si fuesen una sola celebración continua .
Esto es atestiguado por el historiador judío Flavio Josefo (Antigüedades de los Judíos 14,2:1 y 17,9:3). Mateo, que probablemente se dirigía primariamente a cristianos judíos, parece dar por sentado que sus lectores conocían esta práctica al llamarla el primer día de los panes sin levadura, lo cual sería un sinsentido de no ser por la costumbre señalada, pues en tal caso ya habría pasado el tiempo de la Pascua (Mateo 26: 2, 17).
Por otra parte, tanto Marcos como Lucas, que al parecer se dirigían a cristianos procedentes de la gentilidad (no judíos) establecen la distinción entre ambas celebraciones (Marcos 14:1,12: Lucas 22:7). Ambos dejan muy claro que la cena se celebraba en el mismo día –según el modo actual de contarlos, de 0 am a 12 pm- en que se sacrificaban los corderos. Mateo también establece el 14 de Nisán en 26:17, es decir, el día en que se acostumbraba sacar la levadura de las casas. Aquí hay un defecto de traducción en la versión Reina-Valera –hasta en su revisión de 1995- ya que dice: “El primer día de la fiesta de los Panes sin levadura” . En el texto griego se lee: prötei tön azumön, “el primero de los ázimos”. Aquí la palabra “día” está sobreentendida y es correcto añadirla: “el primer día de los ázimos”. Sin embargo, la palabra “fiesta” es una adición injustificada que cambia el sentido: cuando se habla de la “fiesta” , como en Juan 13: 1, no se incluía la cena pascual.
Si bien Juan llama al día del juicio de Jesús “la preparación para la Pascua”, esto debe entenderse, como lo deja muy claro la Nueva Versión Internacional (en inglés), como “el día de la preparación de la semana de la Pascua”. Esto no sólo es indicado por el uso conocido, ni es un recurso para hacer encajar a Juan en el esquema de los sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas), sino que se demuestra claramente por lo que Juan dice en 18:28. En el día del juicio de Jesús los judíos rehusaron entrar en el pretorio o corte de Pilato, ámbito gentil, para evitar contaminarse y así poder “comer la Pascua”.
Ahora bien, la comida a la que aquí se hace referencia debe haber sido la de las ofrendas de la fiesta de los Panes ázimos (ver Deuteronomio 16: 2-3). La razón es que, si el día del juicio de Jesús hubiese sido el 14 de Nisan, contaminarse por entrar en el pretorio no les hubiese impedido a los judíos comer la cena pascual, toda vez que esta cena se celebraba tras la caída del sol, cuando la contaminación ritual ya había concluido (Levítico 22:7).

¿Cuándo ocurrió la crucifixión?

La Pascua debía teóricamente caer en la noche de luna llena del décimocuarto día luego del comienzo de la fase creciente. Sin embargo, esto no era necesariamente preciso desde el punto de vista astronómico, ya que el comienzo de la fase de la luna era determinado según decreto de un tribunal o Beth Din, sobre la base del testimonio de tres personas. Esto puede haber causado a menudo un retardo de 24 horas (ya que los meses lunares no podían durar menos de 29, ni más de 30 días) entre el comienzo real y el comienzo declarado del nuevo mes lunar.
Según el esquema propuesto por Reagan, en el año 31 la Pascua cayó en un miércoles. Jesús fue crucificado en la misma mañana, agonizaba mientras se estaban sacrificando los corderos pascuales, y fue enterrado el mismo día hacia el atardecer. El siguiente día, un jueves, era un Sábado solemne. El viernes, después del Sábado solemne, las mujeres habrían comprado las especias, y luego descansaron durante el sábado normal (semanal) antes de ir a la tumba en la mañana del domingo.
Ahora bien, en realidad se desconoce el año preciso de la crucifixión, aunque se sabe que debe de haber sido entre el año 30 y el 34 (aquí debe recordarse que Jesús nació entre el año 4 y 7 a.C., antes de la muerte de Herodes; la fecha tradicional de nacimiento se fijó erróneamente en la Edad Media). Por las fechas involucradas, los años 32 y 34 pueden descartarse, quedando como posibles candidatos los años 30, 31 y 33. Teniendo en cuenta que la Pascua debía necesariamente caer después del equinoccio de primavera, y la incertidumbre en la determinación de la luna nueva, Joachim Jeremias ( p. 38-39) muestra que, según cálculos astronómicos los días correspondientes para los años 30, 31 y 33 fueron como sigue.
30 d.C.: 14 y 15 de Nisan 14 corresponderían al viernes 7 y al sábado 8 de abril (menos probablemente al jueves 6 y al viernes 7 de abril).
31 d.C.; 14 y 15 de Nisan 14 corresponderían o bien al miércoles 25 y al jueves 26 de abril, o alternativamente al jueves 26 y al viernes 27 de abril.
33 d.C.: 14 y 15 de Nisan 14 corresponderían o bien al viernes 3 y al sábado 4 de abril, o alternativamente al sábado 4 y al domingo 5 de abril.
Los datos anteriores implican además que no es en absoluto seguro que el 14 de Nisan haya caído en miércoles en el año 31, aunque exista la posibilidad. Sin embargo, si este fue el día de la crufixión, ello significa que la Última Cena tuvo lugar en el día previo al de la cena pascual o sea, según el reconocimiento hebreo de los días desde un atardecer hasta el siguiente, al comienzo del 14 de Nisan; pero los Evangelios (Mateo 26:17 y paralelos) dicen explícitamente lo contrario. Esta es una importante dificultad de esta hipótesis ya que, como Jeremias y otros han demostrado, la Última Cena fue de hecho una comida Pascual.
¿Uno o dos Sábados en la última semana?
Otra importante dificultad es que la hipótesis revisada presupone dos Sábados, según el siguiente detalle:
La Última Cena el martes en la noche (comienzo del 14 de Nisan)
El juicio, la crucifixión y el entierro el miércoles antes del atardecer (14 de Nisan)
Un sábado solemne el jueves (15 de Nisan)
Un día de preparación el viernes (16 de Nisan)
Reposo durante el Sábado semanal (17 de Nisan)
La resurrección el domingo (18 de Nisan)
Fuera de la observación de que la Pascua podía caer en cualquier día de la semana -un hecho seguramente conocido por estudiosos favorables a la cronología tradicional de la talla de Archer y Jeremias- el principal argumento a favor de dos sábados parece ser éste:
“Los Evangelios dejan claro que la semana de la crucifixión tuvo dos Sábados. Marcos 16:1 dice que un grupo de mujeres compró especias para ungir el cuerpo de Jesús después de terminado el Sábado. Pero en Lucas 23:56 se dice que compraron las especias antes del Sábado y luego descansaron en el Sábado antes de ir a la tumba.” (Reagan, obra citada).

Ahora bien, estas declaraciones son inexactas. Primero examinemos los textos griegos con una traducción literal:
Marcos dice,
Kai diagenomenou tou sabbatou, Maria he magdalënë kai Maria he tou Iakobou kai Salömë ëgorasan arömata ina elthousai aleipsösin auton. Kai lian proi tes mias sabbatön erchontai epi ton mnëmeion...
“Y transcurriendo el sábado, María la Magdalena y María la [madre de] Jacobo, y Salomé compraron especias [de modo] que viniendo pudiesen ungirlo. Y muy temprano en el primer [día] de la semana vinieron a la tumba...”
Lucas dice,
de ëtoimasan arömata kai mura. Kai to men sabbaton ësichasan kata tën entolën. Të de mia tön sabbaton ... ëlthon epi to mnema
“y prepararon especias y ungüento. Y el sábado, descansaron según el mandamiento. Pero en el primer [día] de la semana ... vinieron a la tumba.”
Dos cosas son dignas de atención aquí. En primer lugar, ni Marcos ni Lucas mencionan dos Sábados. Cada autor se refiere a un solo Sábado. Marcos dice que las mujeres compraron especias (arömata) pero Lucas no dice tal cosa; simplemente relata que las mujeres “prepararon” (ëtoimasan) especias y ungüento. Como lo ha señalado Walter W. Wessel, el relato de Marcos sugiere que ellas compraron las especies tan pronto como concluyó el Sábado, es decir después de las 6 de la tarde. Es posible que las hayan comprado para agregarlas a las ya preparadas –que menciona Lucas- si les pareció que estas últimas no serían suficientes (Mark, en Expositor’s Bible Commentary ; 8:786).
En segundo lugar, la hipótesis de dos Sábados da por sentado que el grupo de mujeres que prepararon las especias según Lucas era exactamente el mismo que compró las especias según Marcos. Esta es una suposición que carece de fundamento sólido.
Debe recordarse que había muchas mujeres que seguían a Jesús (Lucas 8:3). Marcos menciona a María Magdalena, María la madre de Jacobo y a Salomé, mientras que Lucas no nos dice sus nombres en este texto (Lucas 23:56), que simplemente habla de “las mujeres”. Pero más tarde (24:10) Lucas menciona a las mismas Marías, a Juana –muy probablemente la mujer de Cuza, el mayordomo de Herodes Antipas- y “el resto de las mujeres [que estaban con] ellas” (kai ai loipai sun autais) .
El plural indica que había otras aparte de Salomé, y Marcos no menciona a Juana. De modo que es perfectamente posible que las “mujeres” anónimas de Lucas preparasen especias y ungüento en la tarde del viernes y que las Marías y Salomé comprasen más por su cuenta después de concluido el sábado, antes de que todas se reuniesen para dirigirse a la tumba de Jesús.
Por tanto, es imposible demostrar que los Evangelios refieran explícita o implícitamente dos Sábados. Un argumento corroborativo en contra de esta hipótesis es el hecho de que en el clima palestino los cadáveres se descomponían rápidamente.
¿Por qué las mujeres habrían de esperar desde la tarde del miércoles hasta la mañana del domingo para ungir el cuerpo de Jesús, cuando podrían haber realizado esta urgente tarea el viernes, de ser cierta la hipótesis de los dos sábados?


Conclusión

Considerando todos los hechos y los datos bíblicos, creo que un estudio cuidadoso demuestra que no hay contradicción entre la cronología de los Sinópticos y la de Juan.
En consecuencia, reafirmo la doctrina tradicional según la cual Jesús celebró la Última Cena como una comida pascual el jueves en la noche, fue juzgado, crucificado y muerto durante el viernes, y resucitó al tercer día, el domingo.
Como lo expresa Gleason L. Archer Jr.,
De este modo, resulta que ha habido un sencillo malentendido de la frase paraskeuë tou pasja [preparación para la Pascua] ... Las varias explicaciones ingeniosas ofrecidas por otros, como que Cristo celebró Su Pascua personal una noche antes, sabiendo que sería crucificado antes del atardecer del 14; o que Cristo y Su movimiento se adherían a un calendario diferente, que reconocía el 14 un día antes que el calendario del sacerdocio oficial de Jerusalén; o que Él seguía el calendario revisado que observaban los esenios de Qumran – todas estas teorías son bastante improbables y por completo innecesarias. No hay contradicción alguna entre Juan y los Sinópticos con respecto al día en que murió Jesús- fue un viernes.” (p. 376).

Bibliografía
Archer, Gleason L., Jr. Encyclopedia of Biblical Difficulties. Grand Rapids: Zondervan, 1982.
Bromiley, Geoffrey W. (Dir.). International Standard Bible Encyclopedia , 2nd Ed. Grand Rapids: W. B. Eerdmans, 1979-1988 [4 vol.].
Flavio Josefo. Antigüedades de los judíos. Terrassa: CLIE, 1988 [3 vol.].
Gaebelein, Frank E. (Dir.). Expositor’s Bible Commentary ; Grand Rapids: Zondervan, 1975-1992 [12 vol.].
Geisler, Norman; Howe, Thomas. When critics ask. A popular handbook on Bible difficulties. Wheaton: Victor Books, 1992.
Henry, Matthew. Commentary on the whole Bible . Peabody: Hendrickson, 1991 [edición completa en un volumen].
Jeremias, Joachim. La última cena: Palabras de Jesús. Madrid: Cristiandad, 1980 (especialmente p. 13- 88).
León-Dufour, Xavier . Los Evangelios y la historia de Jesús. Madrid: Cristiandad, 1982. (especialmente p. 349-358).
Saraví, Fernando D. La profecía de las setenta semanas. Terrassa: CLIE, 1992.
Vaux, Roland de. Instituciones del Antiguo Testamento. Barcelona, Herder, 1985.
Las citas bíblicas que no son traducciones literales provienen de la Versión Reina- Valera, revisión de 1995.

 

Maripaz

Expulsado
2 Junio 1999
19.987
2
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Rav ???
 
Desgraciadamente el cristianismo esta lleno de tradiciones catolicas y 2 de ellas son el celebrar la dichosa semana Santa, y la navidad.

Mi opinion es que Jesucristo Murio el Dia MIERCOLES, y explico en una forma rapida y clara porque:

1.- Del viernes al domingo NO HAY 3 DIAS
2.- Ese año era un sabado GRANDE cmomo dice la Biblia asi que los preparativos comenzaban desde antes y ese sabado comenzaba desde el VIERNES a las 6 de la tarde.
3.- Jesus resucito el dia SABADO, porque si hubiera resucitado el domingo hubieran sido 4 dias de su muerte y sepultura, ya que la misma biblia asi no los dice.

Si desean mas informacion por favor adquieran el libro BABILONI MISTERIO RELIGIOSO ANTIGUO Y MODERNO escrito por Ralph Woodrow
 
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http://www.geocities.com/alfil2_1999/canright-renuncia1.html
MI RENUNCIA AL ADVENTISMO
DEL SÉPTIMO DÍA
D. M. Canright, 1914

Capítulo 1

DOCTRINAS Y MÉTODOS DE
LOS ADVENTISTAS DEL SÉPTIMO DÍA

Tomado de The Interactive Bible
Traducción de Román Quirós M.



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El Adventismo del Séptimo Día tuvo su origen hace como setenta y cinco años en la obra del Sr. Miller, quien fijó el tiempo para el fin del mundo en 1843-1844. Añadiendo algunas doctrinas a la fe original, el Pastor James White y su esposa se convirtieron, en 1846, en los dirigentes de la rama del Séptimo Día del Adventismo. En diferentes épocas, sus oficinas principales estuvieron situadas en Paris, Me., Saratoga, Oswego, y Rochester, N. Y. En 1855, se establecieron permanentemente en Battle Creek, Mich., que permaneció como el centro de la obra hasta no hace mucho.

Sus Doctrinas

En doctrina, difieren radicalmente de las iglesias evangélicas. Los puntos principales, como se enseñan en sus libros, son éstos: Se aferran al materialismo de todas las cosas; creen en la condición de Hijo de Dios de Cristo; creen que sólo ellos tienen la correcta comprensión de las profecías a las cuales dedican casi toda su atención; que el fin del mundo ha de ocurrir en esta generación; que ahora estamos en el Juicio que comenzó en 1844; que el séptimo día, sábado, debe ser guardado; que la observancia del domingo es la marca de la bestia; que todos deberían pagar diezmos; que la Sra. White es inspirada como lo fueron los escritores de la Biblia; que la Biblia debe ser interpretada para armonizarla con los escritos de ella; que ellos han sido llamados por Dios para dar la última advertencia al mundo; que los muertos son inconscientes; que los impíos y el diablo serán aniquilados; que todas las iglesias, excepto la suya, son Babilonia y han sido rechazadas por Dios; que todos, excepto ellos mismos, pronto se convertirán en espiritistas; que cuando Cristo venga sólo 144.000 de entre todos los que estén viviendo en la tierra serán salvos, y que todos ellos serán Adventistas del Séptimo Día. De aquí que no se relacionen con otros cristianos ni nunca trabajen con ellos en manera alguna, sino que con denuedo traten de hacer prosélitos de entre todos.

Creen en la Biblia, la conversión, la pureza de vida, la temperancia rígida, la moralidad estricta, y otras buenas cosas que son comunes a todas las iglesias. Hay entre ellos muchas excelentes personas. En carácter, no deben compararse con los espiritistas, los infieles, etc., como injustamente se hace algunas veces.

La Extensión de Su Obra

Su Anuario para 1912 informa lo siguiente:

Conferencias, 129; campos de misiones, 87; iglesias organizadas, 2.769; membresía, 90.808; sin organizar, 15. 758; total, 104.528. Ministros ordenados, 828; ministros con licencia, 458; misioneros, 1.234; colportores, 1.697; obreros de tiempo completo, 4.346; Escuelas Sabáticas, 4.151; membresía, 101.161; escuelas de iglesia, 594; estudiantes, 13.357; escuelas de enseñanza superior y academias, 86; estudiantes, 7.169; casas publicadoras, 28; empleados, 610; sanatorios, 74; empleados, 1.989; diezmos, $1.338.689,65; promedio por miembro, $12,81; contribuciones para misiones, trabajo de la iglesia en el hogar, diezmos y todos los fondos por la denominación, $2.223.767,52.

Tienen 121 publicaciones periódicas en veintiocho idiomas. Publican libros y tratados en noventiún idiomas.

Lo que antecede dará una buena idea de la fortaleza de esa iglesia. Sin embargo, su principal eficiencia radica en la distribución de su literatura. A cada miembro, joven o viejo, hasta a niños pequeños, se le enseña y se le anima a que participe en todas las formas posibles en la distribución de estos tratados, publicaciones, y libros por todos los medios posibles. Cada uno cree que está haciendo la obra de Dios cuando hace esto. De aquí que cada miembro sea un misionero an alguna forma. El resultado es que su literatura está ampliamente difundida por el mundo entero. Y sin embargo, los resultados de todo este tremendo desembolso de dinero y todo este esfuerzo son muy escasos. En los últimos cuatro años, con 4.000 obreros en el campo, sólo han conseguido aumentar el número de sus miembros a un promedio de 4.000 miembros por año, o sea uno por cada obrero. Han estado trabajando por setenta y cinco años para conseguir 104.000 miembros. Los Mormones, que comenzaron más o menos en la misma fecha, ahora suman 500.000, casi cinco veces más. Los Cientistas Cristianos, que sólo han existido como la mitad del tiempo, tienen más de un millón de miembros. Hay poco de verdadero poder espiritual en ello. La obra se hace mayormente por medio del trabajo duro y el argumento, no por medio de ningún gran poder como el que acompañó la obra de los apóstoles, o de Lutero, o de Wesley, o de Moody, o de muchos otros. Su obra se extiende ahora a todas partes del mundo civilizado y a muchas tierras paganas.

El número de sus verdaderos conversos no refleja el daño que hacen. Donde convierten a uno, confunden a un puñado, los que después no tienen ninguna fe cimentada en ninguna iglesia, y son inútiles para cualquier obra cristiana. Otras personas concienzudas se sienten molestas y preocupadas acerca de esto por años, sin saber qué hacer.

Su Hostilidad Hacia Todas las Demás Iglesias

Una de las muy objetables características de ese sistema es la encarnizada hostilidad de sus creyentes hacia todas las demás iglesias. Su teoría es que todas las iglesias, excepto la suya, fueron completamente rechazadas por Dios en 1844 por no haber abrazado la doctrina de Miller. Así, la Sra. White dice: "Vi el estado de las diferentes iglesias desde que el segundo ángel proclamó su caída [en 1844]. Han estado corrompiéndose más y más ... Satanás ha tomado plena posesión de las iglesias como cuerpo ... Las iglesias quedaron como los judíos; y se han estado llenando de toda ave inmunda y aborrecible. Vi gran iniquidad y vileza en las iglesias; y sin embargo, profesan ser cristianas. Sus profesiones de fe, sus oraciones, y sus exhortaciones son una abominación a la vista de Dios. Dijo el ángel: Dios no se manifestará en sus asambleas. El egoísmo, el fraude, y el engaño son practicados por ellas sin reproches de conciencia". Spiritual Gifts, Tomo 1, pág. 189, 190. Dice ella que es el diablo el que contesta las oraciones de estas iglesias. De esta manera: "Vi que levantaban sus miradas hacia el trono y oraban: 'Padre, danos tu espíritu.' Entonces Satanás inspiraba en ellos una influencia maligna". Early Writings, pág. 47. Y nuevamente: "Las iglesias nominales están llenas de fornicación y adulterio, crímenes y asesinatos, resultado de las bajas y lujuriosas pasiones; pero estas cosas se mantienen ocultas". Testimonies, Tomo 2, pág. 449. Todas las personas inteligentes saben que tales afirmaciones son una distorsión de las iglesias evangélicas de hoy. El Pastor White dice: "Babilonia, la iglesia nominal, ha caído; el pueblo de Dios ha salido de ella. Ella es ahora la sinagoga de Satanás". Present Truth, Abril de 1850.

Por eso dicen que los reavivamientos y las conversiones en las iglesias son mayormente un engaño, una obra del diablo, no de Dios. La Sra. White dice de ellos: "Los conversos no son renovados de corazón o cambiados en su carácter". "Se regocijarán de que Dios está trabajando maravillosamente para ellos, cuando la obra es la de otro espíritu. Bajo un disfraz religioso, Satanás extenderá su influencia por la tierra. ESPERA ENGAÑAR A MUCHOS HACIÉNDOLES CREER QUE DIOS TODAVÍA ESTÁ CON LAS IGLESIAS". Great Controversy, págs. 294, 296. Acerca de esto, Review and Herald de Mayo 3, 1887, dice: "Somos conscientes de que esta obra de reavivamiento, tan incuestionablemente aceptada por todas las iglesias, no es genuina, y hará que las manos de la cristiandad se levanten en santo horror ... Si Él [Dios] está con nosotros, no ha estado con las iglesias populares de ninguna manera significativa desde que rechazaron el mensaje Adventista de 1843-1844, y se están felicitando por apariciones engañosas y una prosperidad que en realidad no existe. La mano de Dios no puede dirigir dos movimientos de naturaleza tan antagónica".

Creyendo esto, observan ansiosamente, esperando tener evidencia para probarlo, y cierran sus ojos para no ver ningún hecho que lo contradiga. Así que se regocijan de cualquier cosa desfavorable que puedan oír contra los ministros, las iglesias, o los miembros. La informan, la repiten, la publican, la amplían, y viven de ella. Debilitar, dividir, o disolver una iglesia es su deleite. Gozosamente, se alían con la gente mundana, los infieles, y los ateos en su oposición a las iglesias, y así fortalecen su incredulidad y contribuyen a su perdición. Han reunido todas las cosas más desfavorables posibles que pudieron encontrar contra las iglesias, y las han puesto en un libro de treinta páginas, y lo distribuyen para que todos lo lean. Es triste ver a hombres honestos dedicar sus vidas a trabajo tan censurable, que debe agradar mucho a Satanás.

¿Quién Es El Engañado?

Los Adventistas del Séptimo Día hacen mucho hincapié sobre cuán fácil es ser engañado, ser guiado por Satanás, cuando pensamos que es el Señor - creer a una mentira pensando que es verdad. ¡Es divertido ver cuán inocentemente aplican esto a todos los demás, y jamás sueñan siquiera que esto se aplica a ellos mismos! ¡Cómo! ¿ELLOS, engañados? ¿ELLOS, conducidos al error? ¡Imposible! Ellos SABEN que están en lo cierto. Exactamente, y ése es exactamente el modo en que todos ellos piensan, ya sean Mormones, Cuáqueros, Católicos, o quienes sean. Los Adventistas mismos son una ilustración de la facilidad con que la gente es conducida al error.

Sus Métodos de Trabajo

Reuniones en carpas. Mayormente usan carpas para entrar a nuevos campos. Siendo una novedad, atraen la atención. Al principio, presentan temas que no ofenderían a nadie, hasta que ganan la confianza de la gente. Gradualmente, presentan sus dogmas peculiares, luego se vuelven más osados, hasta que por fin denuncian a todas las otras iglesias acusándolas de ser Babilonia, y a sus pastores de ser asalariados y engañadores. Dicen que estos pastores no pueden defender sus doctrinas, que no se atrevan a intentarlo. Ofrecen recompensas a cualquiera que pruebe esto o lo otro; se ufanan de cómo asustaron a éste, derrotaron a aquél, y silenciaron a aquel otro. Si durante los sermones se hace la menor referencia a ellos, lo llaman persecución, regalan una revista, y hacen cualquier cosa para provocar la controversia. Cuando los pastores residentes se ven obligados a defenderse, los Adventistas aseguran que son víctimas de un terrible abuso.

Si un médico, abogado, o comerciante entrara a un pueblo y denunciara a todos los demás miembros de su profesión como charlatanes, tontos, o engañadores, ¿cómo sería tratado? Todos se aliarían contra él como contra un enemigo común.

Esta es la manera en que los pastores y las iglesias se enfrentan a los ataques de los Adventistas, porque se ven obligados a hacerlo. Como Ismael de los tiempos antiguos, la mano del Adventista está contra todo hombre, y por eso la mano de todo hombre está contra ellos. Gén. 16:12. Es inútil que lo nieguen, pues todos saben que es cierto. Todos lo hacen. Yo fui enseñado de esa manera y la seguí, y enseñé a otros a hacer lo mismo.

Reuniones al Aire Libre. Los Adventistas celebran varias reuniones al aire libre anualmente. En ellas, sus mejores oradores predican sus doctrinas a miles, y distribuyen mucha literatura. Contratan a los periódicos para que impriman prolongados y aduladores informes de sus reuniones, informes que ellos mismos escriben. Sus reporteros son adiestrados para esta obra especial. Llaman mucho la atención, e impresionan a muchos de esta manera.

Lecturas Bíblicas. Cientos de hombres, mujeres, y hasta jóvenes muchachas, son adiestradas con lecciones impresas, que se aprenden palabra por palabra, para que vayan de casa en casa y den lecturas bíblicas. Al principio, ocultan su verdadero propósito y su nombre, hasta que establecen una posición. Luego cautelosamente introducen sus doctrinas básicas, trabajan contra los pastores y las iglesias, y descarrían a muchos.

Venta de Libros. Cientos de personas son empleadas para vender sus libros doctrinales de casa en casa. La verdadera naturaleza del libro es ocultada cuidadosamente, y el suscriptor es engañado para que compre un libro Adventista radical.

Distribución de Tratados. De todas las formas posibles, en público, en privado, en carpas o en la iglesia, por medio de agentes de libros, colportores, lectores bíblicos, o personas, en almacenes, en barcos, o por medio de familias, por correo, vendiéndolos, prestándolos, o regalándolos, sus tratados son empujados persistentemente por todas partes.

Misiones. Tienen misiones en muchas de las grandes ciudades y en territorios extranjeros, pero son mayormente agencias para ganar adeptos. Hacen poco trabajo entre los paganos, o en favor de los destituídos y los caídos, sino que van a las mejores familias a las cuales pueden tener acceso, y recogen a los conversos que otros misioneros han hecho. Así, la Sra. White los instruye: "Se han cometido errores en no tratar de alcanzar con la verdad a los ministros y a las clases más altas... Edúquese a hombres y mujeres para que trabajen en favor de estas clases más altas aquí y allá y en otros países". Testimonio No. 33, págs. 108, 109. Jesús envió a sus discípulos por las carreteras y los campos para que trabajaran entre los pobres, los cojos y los ciegos, en favor de los publicanos, las prostitutas y los pecadores; pero la Sra. White no se siente atraída por esta clase de personas. Ella los quiere de entre "los ministros y las clases más altas", "los que no necesitan médico", los que pueden traer talento y dinero a la causa.

Dónde Trabajan. Los Adventistas tienen el mejor éxito en nuevos campos, donde son menos conocidos. Por eso, los estados del oeste es donde son más numerosos. En la Nueva Inglaterra, donde se iniciaron, han tenido que luchar fuerte para mantener su posición. En algunos campos, el número de ellos ha disminuído, en otros el aumento ha sido muy pequeño. En cientos de lugares donde había iglesias activas y de buen tamaño en el pasado, ahora no hay ninguna, o hay un puñado de seguidores dispersos y desanimados. Battle Creek es una buena ilustración. Fue su oficina principal por cuarenta años. En un tiempo hubo allí 2.000 guardadores del sábado, todos unidos. Ahora hay menos de 1.000, divididos en cuatro grupos que se oponen entre sí, su influencia desaparecida por completo. Lo mismo sucede en otros lugares. Casi todos los conversos los hacen al principio. Después de que son conocidos por algunos años, ya no tienen más influencia, y consiguen pocos adherentes o ninguno. Generalmente, sus iglesias disminuyen en número de miembros, hasta que ya no se notan. La membresía promedio de sus iglesias es de 29 - extremadamente pequeño. ¡Cuán diferentes de las iglesias evangélicas! Mientras más tiempo permanecen estas últimas en un pueblo, más fuertes se vuelven, y generalmente mayor es su influencia. Pero con el Adventismo no ocurre así.

Cómo Enfrentarse al Adventismo

La gente es llevada al Adventismo por falta de incformación. Por eso, cuando el Adventismo entra en un pueblo, a la gente debería decírsele claramente lo que es, cuáles son sus efectos, y en qué puntos sus enseñanzas son antibíblicas. De manera bastante general, los pastores cometen el error en desentenderse de ellos por semanas enteras, hasta que ha consolidado su posición. Siempre noté que donde los pastores se unían y trabajaban contra nosotros desde el principio, sólo podíamos hacer poco. Así que yo les aconsejaría a las iglesias y a los pastores que se ocuparan del asunto en serio tan pronto como la gente se interese en el Adventismo. Prediquen acerca de ello, visiten a los que están siendo alejados, tengan sesiones de lecturas bíblicas, proporciónenles libros y tratados adecuados. Siéntense pacientemente y contesten sus argumentos. Visítenlos una y otra vez. Los Adventistas trabajarán un año entero, irán cientos de veces, les darán gran número de tratados para convertir a una sola persona. Si quisiéramos trabajar la décima parte de lo duro que ellos trabajan, difícilmente se llevarían a una sola persona. A la gente le gusta ser notada. La atención misma que ellos reciben de los Adventistas a menudo les produce mejores resultados que sus argumentos.

¿Cuál Será Su Fin?

El Adventismo está fundamentado en tiempo, y el el tiempo lo matará. Comenzó fijando un momento definido, 1844, para el fin del mundo, y falló. Ahora sostienen que debe ocurrir en esta generación, comenzando en 1844. Esto es sólo otra forma de fijar fechas. Con el tiempo, todo esto fracasará y derrumbará su sistema. Luego vendrán las dudas, el desánimo, las divisiones, las apostasías, la infidelidad, y la perdición de las almas. Este fin es inevitable. Mientras más amplia sea su influencia ahora, más terrible será su desastre entonces. Estos movimientos desordenados, entusiastas, y fanáticos que terminan en fracaso son el deleite de Satanás, pues acarrean desgracia sobre sobre la causa de Cristo y terminan en infidelidad. Que ese será el fin del Adventismo, no tengo la menor duda.

Falta de Educación y Talento Entre los Dirigentes Adventistas

Con pocas excepciones, los hombres a quienes Dios escogió para dirigir los grandes movimientos religiosos del pasado han sido de gran educación, refinamiento, y talento. Moisés, el fundador del Judaísmo, "fue enseñado en toda la sabiduría de los egipcios, y era poderoso en sus palabras y obras". Hech. 7:22. Nehemías, que restauró a Jerusalén después del cautiverio, era copero del rey. Neh. 2. Así también Daniel, el gran profeta, tenía "conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias". Dan. 1: 17. Fue primer ministro de un poderoso imperio por muchos años. Pablo era tan renombrado por su erudición, que el rey dijo de él: "Las muchas letras te han vuelto loco". Hech. 26:24. Pablo hizo por el cristianismo diez veces más que todos los otros apóstoles juntos. Es con él, y no con los otros apóstoles, con quien el mundo gentil está en deuda por el cristianismo. Los doce, aunque sin educación, tuvieron la ventaja, sobre todos los otros reformadores, de que fueron instruídos directamente por el Hijo de Dios, y podían obrar milagros.

San Agustín, que vivió en 353-430 D. C., el padre de la teología cristiana, a quien la iglesia debe casi tanto como a Pablo, era altamente educado. Como es bien sabido, Lutero fue un cabal erudito, educado en las mejores escuelas de su tiempo, y ocupaba la posición de profesor en una universidad. Así también, tanto Calvino como Melanchton fueron grandes eruditos, y ocuparon puestos de profesor en centros de enseñanza superior. Zwinglio, el gran reformador suizo, era célebre por sus conocimientos y su erudición. Wycliffe, la "Estrella Matutina de la Reforma", era graduado de Oxford, Inglaterra, y Doctor en Divinidad. Cranmer, el gran reformador inglés, era graduado de Doctor en Divinidad, arzobispo, y regente del reino. Wesley, el padre del Metodismo, era graduado de Oxford, un hombre que había leído un vasto número de libros, y fue autor de comentarios, gramáticas, diccionarios, etc. Es una idea falsa la de que Dios generalmente usa a ignorantes como dirigentes en las reformas, como lo demuestran los ilustres nombres que se han mencionado más arriba.

Ahora miremos los fundadores de nuestras sectas heréticas. Joanna Southcott era enteramente analfabeta, una simple lavandera. Ann Lee, la fundadora de los Cuáqueros, no tenía ninguna educación, trabajaba en una procesadora de algodón, y era cocinera en un hospital. Joseph Smith, el fundador del Mormonismo, no tenía ninguna educación, y Brigham Young tenía muy poca. Ni una sola de estas personas era influyente en el mundo, aparte de sus propios y engañados seguidores.

¿Cómo están los Adventistas? William Miller, el fundador, se crió en el interior del país, en medio de la pobreza, y recibió sólo los pobres beneficios de una escuela de distrito, común y corriente. Excepto por algunas lecturas generales, hasta allí llegaba su educación.

El Pastor White, el dirigente de los Adventistas del Séptimo Día, sólo tenía la educación suficiente para enseñar en una escuela común de distrito. No era estudioso de libros. Durante todos mis viajes con él, rara vez lo vi leer un libro durante media hora. De idiomas o las ciencias no sabía nada, y muy poco hasta de historia común. La Sra. White no recibió ninguna educación escolar, excepto por algunas semanas cuando era niña. Como Joanna Southcott, Ann Lee, y Joseph Smith, la Sra. White era completamente inculta, y no conocía ni las más sencillas reglas gramaticales. Ni uno sólo de los dirigentes de esa obra se graduó jamás de una escuela superior o de una universidad, y muchos eran tan incultos como la misma Sra. White. El Pastor J. N. Andrews, el Pastor Smith, y uno o dos más, mediante el estudio diligente y la lectura fuera de la escuela, se convirtieron en hombres bien informados en su campo. Después del Pastor White vinieron los Pastores Butler y Haskell como dirigentes, pero ninguno de ellos era educado, y no tenían ni la mitad del talento natural del Pastor White. Los actuales dirigentes también son hombres de pequeña estatura intelectual. Los tales están mal preparados para dirigir una gran reforma en esta era de la educación. Ni uno solo de ellos tiene ahora, ni jamás tuvo, una partícula de influencia en el mundo, ni ningún oficio ni posición de responsabilidad en el estado o la nación. Cuán diferentes de los grandes reformadores del pasado, que a menudo ejercían gran influencia para bien, no sólo sobre las masas, sino sobre los grandes hombres y los reyes de la tierra. De aquí que, desde cualquier lado que miremos al Adventismo, no tiene ninguna de las señales distintivas de una reforma genuina enviada por Dios para bendecir al mundo.

El Pastor A. A. Phelps, que por años fue editor de una publicación de los Adventistas del Primer Día, dice: "Observé y esperé, con paciencia, mansedumbre, y lealtad, en sincera cooperación, y con un deseo ferviente de ver la unidad, empresa, amplitud, y poder moral, que debían caracterizar un movimiento bíblico e inspirado por el cielo. Cuán lentamente y con cuánta renuencia llegué a la convicción - forzada por los tristes hechos y las ilustraciones que ni siquiera me he atrevido a detallar - de que yo sólo estaba desperdiciando mi vida al tratar de detener las oleadas de discordia, indolencia, laxitud, estrechez de criterio, dogmatismo, y muerte espiritual que yo no podía derrotar".

Lector, si Ud. todavía está fuera de esta Babilonia espiritual, escuche la advertencia de los que han pasado a través del molino, y permanezca fuera.

Más tarde, en 1914. Ya hombres fuertes entre ellos admiten que: (1) La Sra. White había cometido muchos errores en sus escritos inspirados (?); (2) Ahora contradice lo que una vez escribió; (3) Ha copiado de muchos otros autores lo que ella asegura que son revelaciones de Dios; (4) A menudo ha sido influída por otros para escribir lo que ellos querían, con el propósito de ayudar a los proyectos de ellos. El tiempo ha demostrado esto tan claramente que ya no se puede negar. De aquí que sus revelaciones estén seriamente perdiendo influencia sobre sus hombres más capaces. Ella tiene ahora ochenta y siete años de edad y se dice que ha perdido la mayor parte de su cordura. El laicato, especialmente en tierras extranjeras, siendo ignorante de todos estos hechos, todavía le considera la voz de Dios para ellos.
 
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“JESUS: Señor Del Sábado”
(Mateo 12:5-6, 8).
INTRODUCCION: “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley” (Gal. 4:4). Jesús nació, vivió, y murió bajo la Ley. Como todo judío, Jesús fue presentado en el templo, y fue circuncidado al octavo día de su nacimiento. Fue consagrado a los 12 años de edad, celebró todas las fiestas judías, y guardó el día de reposo a la perfeccion.

Jesús obedeció la Ley porque la Ley misma estaba vigente mientras él vivió. Fue en su muerte, que la ley del Antiguo pacto fue cancelada para introducir el regimen del Nuevo pacto. En nuestro estudio sobre la vigencia de la Ley, ya hemos hablado del cumplimiento de la Ley en Cristo, y por Cristo. Baste decir por ahora, que “Jesús cumplió todas las demandas de la Ley, y que en Jesús se cumplieron todas las demandas de la Ley.”

Jesús guardó el Sábado porque éste estaba vigente, y por que él era un judío que estaba bajo la Ley. Lucas, el único escritor gentil de toda la bíblia, y quien escribe a una audiencia gentil; dice que Jesús asistía y enseñaba en las sinagogas los días de reposo “como era su costumbre.” Es decir; su costumbre como judío.

Ahora bien, si Jesús guardó el Sábado, y enseñaba los Sábados en las sinagogas; ¿no sigifica ésto que nosotros como sus discipulos debemos seguir su ejémplo, y guardar el Sábado también? Después de todo, queremos parecernos a él, ¿ no es cierto? Pero Jesús también guardó la pascua, la fiesta de las cabañas, la fiesta de la dedicación, etc. ¿Significa que también debemos guardar éstas fiestas? ¡Claro que no! Un principio básico de la interpretación bíblica es saber identificar si los pasajes estan escritos en declaraciones imperativas, como ordenes o mandamientos; o si el pasaje esta escrito en manera narrativa, la cuál sólo describe una historia o un evento.

La cuestión no es si Cristo guardó el Sábado o no, sabemos que lo hizo. La pregunta correcta que nos debemos hacer es; ¿enseñó Jesús la observancia del Sábado? Antes de que se apresure a contestar, entendamos bien la pregunta. No estamos preguntando, si Jesús abordó el tema del Sábado, pues es obio que lo hizo; ya sea para corregir la actitud de quienes profezaban guardarlo, o para responder a sus ataques y críticas. Para entender mejor la pregunta, debemos reforzarla con las siguientes preguntas adicionales: ¿fue la enseñanza del Sábado uno de los temas de Jesús? Cuando Jesús aborda el tema del Sábado; ¿lo hace por iniciativa propia? Es decir; ¿es él quien inicia el tópico de la observancia del día de reposo? o ¿lo hace porque las circunstancias así lo requieren?



Los evangelistas categorizan los principales discursos de Jesús en secciones mayores. Es decir, ellos registran sus enseñazas en “bloques,” o en conjuntos; como el sermón del monte de Mateo 5, o el sermón en la fiesta de los tabernaculos de Juan 7. En total, los evangelios registran alrededor de 15 discursos principales de Jesús. Para su sorpresa, en ningúno de ellos Jesús hace referencia alguna sobre la observancia del Sábado. Si la observancia del Sábado hubiese sido importante en la enseñanza de Jesús; ¿no le parece extraño que no haya hecho mensión alguna del Sábado en ninguno de sus discursos más prolongados e importantes? La respuesta es muy sencilla; el asunto de la observacia del Sábado ni siquiera fue un tópico en la enseñanza de Jesús.

Uno de los metodos más comunes que Jesús utilizó como erramienta para su enseñanza fue el uso de ilustraciónes por medio de parábolas. Los evangelios mencionan más de 20 parábolas pronunciadas por Jesús. Curiosamente, ninguna de ellas menciona, ni siquiera indirectamente la observacia del día de reposo como una responsabilidad del creyente. ¿Porqué? La respuesta es obia, Jesús no enseñó la observancia del Sábado.

LA AUTORIDAD DE JESUS SOBRE EL SABADO

¿Peró que de las veces que Jesús si menciona el día de reposo? ¿Y que de las veces en que hizo milagros el día Sábado? ¿No demuestra ésto que él si enseñó la observancia del Sábado? Bueno: no necesariamente. Jesús hizo muchos milagros en el día Sábado, pero los Evangelios mencionan un total de siete milagros especificos hechos por Jesús en el día de reposo.

La siguiente es una lista de esos siete milagros:

1. La sanidad de un hombre que tenía la mano seca (Mt. 12:9-14; Lc. 6:6-11; Mr 3:1-6).
2. La expulsión demoniaca en un hombre de Capernaum (Mr. 1:21-28;Lc 4:31-37).
3. La sanidad de fiebre en la suegra de Pedro (Mr. 1:29-34; Lc. 4:38-41)
4. La sanidad de una mujer encorbada (Lucas 13:10-17)
5. La sanidad de un hombre hidrópico (Lucas 14:1-6)
6. La sanidad de un hombre paralitico (Juan 5:1-13)
7. La sanidad de un hombre ciego (Juan 9).

Cada uno de éstos milagros tenía un propósito especifico y definido; y compartía un mismo principio con todos los demás: dar testimonio de la autoridad de Jesús.

Inmediatamente después de su bautismo y de haber sido tentado, Jesús se dirigió a Nazareth, su pueblo natal. Allí pronunció la declaración de su misión, por lo que citando al profeta Isaías dijo: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungído para anunciar el evangelio a los pobres, me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos, y la recuperación de la vista a los ciegos; para darle libertad a los oprimidos; para proclamar el año favorable del Señor” (Lc. 4:14-19). Jesús vino a traer el verdadero reposo. Cada una de las funciones de su misión aplica al estado de la humanidad, que sin Cristo, está desamparada, cautiva, ciega, y oprimida por el pecado, la sentencia de la Ley, y el diablo.

La realización de su misión fue más sobresaliente en el día de reposo. Note que inmediatamente después de la declaración de su misión, Lucas ubica a Jesús expulsando un demonio, y sanando a la suegra de Pedro (Lc. 4:31-41). Jesús habla de dar libertad; y lo primero que hace es liberar a un hombre preso por el diablo; y a una mujer cautiva por la enfermedad; ambos en día de reposo.

De igual manera, Mateo ubica la sanidad del hombre de la mano seca, y el incidente de los discipulos arrancando espigas en Sábado inmediatamente después de la gran invitación; “Venid mí todos los que estan cansados y cargados, y os haré descansar. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso (reposo) para vuestra almas” (Mt. 11:28-29).

Note el paralelo de las declaraciones de Jesús; ambas establecen su misión especifica de traer reposo para el alma de los hombres. Note aún más, que a ambas declaraciones les preceden actividades de liberación y sanidad, en día de reposo.

El número siete es significativo. Siete significa plenitud; los siete milagros de Jesús registrados por los evangelistas, ilustran la plenitud del reposo espiritual que Cristo vino a traer y a predicar. El año favorable del Señor, es el “año de jubileo,” en el cuál se perdonaban las deudas, y se dejaban libres a los esclavos. Jesús vino a traer la verdadera libertad, y el verdadero reposo espiritual, nuestro Sábado no es un día de la semana, es Jesús mismo; él es nuestro Reposo.

“Aparte de los siete milagros, los evangelistas registran sólo una ocasión en la que Jesús aborda el temá del Sábado. Y lo hace sólo para defender a sus discipulos, quienes fueron acusados de haberlo quebrantado” (Lc. 6:1-5; Mt. 12:1-8; Mr. 2:23-28).

Tomaremos como báse el registro de Mateo: “Por aquél tiempo Jesús pasó por entre los sembrados en el día de reposo; sus discipulos tuvieron hambre, y empezaron a arrancar espigas y a comer. Y cuándo lo vieron los fariseos, le dijeron; Mira, tus discipulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo” (12:1-2).

Preguntamos; ¿Estaban los discipulos violando legalmente el Sábado? Es decir: ¿qué tan legítima fue la acusación de los fariseos? Para nosotros quiza sea facil defender a los discipulos, y arremeter contra los fariseos; sin embargo, la Ley parece darles la razón. Considerando la actividad de los discipulos, aparentemente quebraron cuatro prohibiciones de la observancia del Sábado:

1. Dios ordenó que el Sábado cada quien debía quedarse en su casa (Ex. 16:29).
2. Dios ordenó que el Sábado debería ser “de completo reposo” (Ex. 31:15).
3. Dios prohibió el segar, arar o cosechar en el día de reposo (Ex. 34:21).
4. Dios prohibío salir a buscar alimento en Sábado, pues la comida debía de ser colectada y cocinada un día antes (Ex. 16:23-26).

La respuesta de Jesús no se hizo esperar. Aún considerando que los discipulos hubieran quebrado varias prohibiciones sobre la observancia del Sábado; Jesús los defiende, y los absuelve de culpa alguna. Jesús dice: “No habéis leído lo que Davíd hizo cuando él y sus compañeros tuvieron hambre, como entró en la casa de Dios y comieron de los panes consagrados, que no les era lícito comer, ni a él, ni a los que estaban con él, sino a los sacerdotes? (12:3-4). En 1 Samuel 21:1-6, se relata como Davíd, al huir del rey Saúl (quien andaba buscandolo para matarlo), llegó con el sacerdote, y le inventó el cuénto de que andaba de agente secreto por parte del rey Saul. Con todo y ser una mentira; el sacerdote le creyó, y le dío el “pan consagrado,” el cuál,
él compartió con sus hombres.

De acuerdo a la Ley, al mentir, Davíd violó uno de los Diez Mandamientos, y al comer del pan consagrado para los sacerdotes profanó el Santuario. Jesús, sin embargo; dice que Davíd y sus hombres fueron inocentes. Para entonces, Davíd ya había sido ungido como el nuevo rey de Israel. En su calidad de rey úngido, Davíd tuvo privilgios que nadie más podía tener. Sus hombres fueron beneficiarios de esos privilgios, por ayudarle a establecer su reino. De igual forma; los discipulos fueron inocentes de violar el Sábado, por la razón del apoyo que le brindaban al Mesías; el rey de Israel, en el establecimiento de su reino aquí en la tierra.

Jesús también dijo: “¿O no habéis leído en la Ley, que en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo y estan sin culpa? Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí” (12:5-6). El sacerdocio era un oficio continuo de todo el año. El sacrifició de animales en día Sábado sería una falta para todos, menos para los sacerdotes. Ellos no estaban bajo la Ley del Sábado, por oficiar en el Ministerio del Antiguo Pacto. De igual forma, al ayudar a Jesús con la predicación del Evangelio, los discipulos estaban oficiando en el Ministerio del Nuevo Pacto. Por lo tánto, la ley del Sábado no era aplicable para ellos. Los sacerdotes ministraron en un templo que adquiría su importancia por la limitada presencia de Dios. Los discipulos ministraban en la presencia de uno mayor que el templo, Dios hecho hombre.

Jesús es el Señor Sábado, por absolver de toda culpa a sus discipulos que ministran bajo el Nuevo Pacto, y anuncian el evangelio de reino de Dios. Jesús es el Señor del día de reposo, porqué sólo él puede darle al hombre, el verdadero reposo espiritual, que un día de la semana jamás podría proveer.