Paz y bendiciones de nuestro Padre celestial, para este nuevo año, a todos los que invocamos el nombre de Cristo.
Comienza este año 2010 lleno de noticias no muy alagueñas. Por doquiera que veamos la maldad se ha multiplicado a escala sin precedentes.
Sin embargo, a los que tenemos nuestra mirada puesta en la meta, sabemos que cada día que pasa está más y más cercana nuestra redención.
En el servicio de "Año Nuevo" que compartí a la iglesia, tomé como base este verso de 2a. a Timoteo 2:19. Siento en mi corazón que es un llamado a la iglesia de Cristo para este inicio de año, a apartarnos de toda iniquidad.
"Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo."
Creo que mientras las tinieblas se ponen cada vez más y más densas, la iglesia de Cristo se está replegando a buscar la santidad.
Les invito a que aportemos al respecto.