Dios es amor, y como dice la Biblia, la única forma de enfrentarnos al Diablo es con Dios, así que al amar al Diablo, estamos enfrentándonos al Diablo con Dios (La única forma de enfrentarse a la abstinencia de Dios es con la presencia de Dios, la cual es amor). A veces se confunde amor con Fe, porque amar es aceptar total e incondicionalmente, pero aceptar no es lo mismo a creer (Dar validez, entregarse). La Fe debe estar con Dios, y como Dios es amor, la Fe también debe estar con el amor. Tener Fe en Dios y no tener Fe en el amor es como tener Fe en Dios Padre y Dios Hijo pero no en el Espíritu Santo, una contradicción. El Espíritu Santo es la esencia de Dios, que es el Amor, la Vida y el Acto que los une en comunión. La naturaleza del Espíritu Santo también es trina. Por eso, no debemos tener miedo a amar incluso a la corrupción del amor, porque siempre cuando amamos en esencia, estamos con Dios.
-Esta opinión no está profundamente fundamentada, es una opinión que no representa ninguna doctrina de ninguna Iglesia.
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