A JEHOVA LE PLACIO APLASTARLO.

Aplastar a nadie señor, sino levantado

"Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre" (Jn 3:14).

"Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada". Is 53:10

Palabras dirigidas al Mesías, como el Hijo del Hombre.

Sin amor, sin sujeción y sin orden, no habría creación ni redención posible para el hombre, por esto el Hijo toma la decisión y determinación de sujetarse al Padre y de ofrecerse como ofrenda voluntaria para rescatarnos

Veamos:

"Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí." (Is 6:8).
 
creo que no me explique bien.
10But the Lord was pleased
To crush Him, putting Him to grief;
10Yet the LORD was pleased to crush him severely.
10Yet it was the LORD’s will to crush him and cause him to suffer
10Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento.
La palabra traducida “quebrantarlo” significa “triturar.” “Jehová quiso triturarlo.”
 
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Dios trituro a Jesus por tus y mis pecados.

Hay una mística que revela que en el sitio exacto donde se irguió la cruz, Jafet uno de los 3 hijos de Noé, tenía un lagar de vino.

Jafet trituraba la vid, la exprimía para obtener el preciado jugo allí mismo donde Jesús se desangró.

Mira que hermosa alusión:

Isaias 63
¿Quién es este que viene de Edom,
de Bosra con vestiduras de colores brillantes[a];
este, majestuoso en su ropaje,
que marcha[b] en la plenitud de su fuerza?
Soy yo que hablo en justicia, poderoso para salvar.
2 ¿Por qué es rojo tu ropaje,

y tus vestiduras como las del que pisa en el lagar?
3 El lagar lo he pisado yo solo;
de los pueblos, ningún hombre estaba conmigo.
Los pisé en mi ira
y los hollé en mi furor;
su sangre[c] salpicó mis vestiduras
y manché[d] todo mi ropaje.

4 Porque el día de la venganza estaba en mi corazón,
y el año de mi redención había llegado.
5 Miré, y no había quien ayudara,
me asombré de que no hubiera quien apoyara;
entonces me salvó mi brazo,
y fue mi furor el que me sostuvo.
6 Pisoteé los pueblos en mi ira,
los embriagué en mi furor
y derramé su sangre por tierra[e].