Un infante de unos ocho días de nacido no puede creer en Jesús ni arrepentirse de sus pecados. Ese niño queda exento de hacer el acto de fe que sí se les exige a los que pueden creer porque queda cubierto con las palabras de Jesús:¿Un infante de unos ocho días de nacido no te parece lo pequeñito suficiente?
"Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos." (Mateo 19:14)
Entonces, nuevamente vemos que no hay tal cosa como bautismo de infantes para que estos se salven.
Vuelves a perder.
