Recuerde, un magisterio católico al que pertenece a medias pues usted acepta y predica lo que enseña esta Santa Iglesia Universal, Apostólica y Romana. Y eso es porque usted es un católico romano a medias, pero lo es.¿YO LO TRADUZCO?
SEBAS:
Ustedes pueden traducir como quieran conforme a su magisterio católico.
Pero en nada cambia el hecho de que Constantino "el grande" fue el primer Papa Romano, no el apóstol Pedro como engañosamente los han persuadido.
Según ustedes, el catolicismo romano fue fundado en el año 33 y que Ignacio de Antioquía fue el primero que la etiquetó como "Iglesia católica" en el año 107 lo que indica que en el año 33 no existía ningún católico, por cuanto fueron llamados de tal manera 74 años después.
Además, Ignacio de Antioquía carece de autoridad apostólica, como el mismo lo reconoció en una de sus siete cartas.
EL CONCILIO DE NICEA
Fue convocado por el emperador Constantino el grande en el año 325 y de acuerdo al historiador Teodoreto, antes de este evento, los seguidores de Jesús eran perseguidos, vistos con sospecha y asesinados, fue Constantino quien unificó libertad para todas las religiones, fusionando de esta manera al "cristianismo" con las prácticas paganas de las demás religiones.
Este concilio fue el primero de muchos para lograr consensos ecuménicos, allí surgió "el credo de Nicea" y es el origen de la iglesia católica romana.
En este concilio se acuerda en qué fecha debía celebrarse la "pascua de resurrección".
Allí se organiza el catolicismo en regiones y diócesis estableciendo la superioridad de la sede en Roma, Alejandría y Antioquía, cuyos líderes religiosos recibieron el nombre Arzobispos y Obispos metropolitanos.
Allí también se acuerda la prohibición a sus líderes de casarse (1Tim.4:1-3), como una regla inmutable del catolicismo y se diseña las penitencias a imponer a diferentes apóstatas y las indulgencias a conceder a personas excomulgadas en peligro de muerte.
Por sus decisiones doctrinales y administrativas, el Concilio de Nicea es considerado el evento fundacional de la Iglesia Católica apostólica y romana.
SOBRE EL CANON APROBADO ALLI
En este concilio se debatió cuales deberían ser los libros sagrados del catolicismo, había muchas visiones representadas en unos 270 libros, pretendidamente "sagrados", entonces la asamblea decidió poner los libros y pergaminos debajo de una mesa en el salon de reuniones para que fuera el mismo "dios" que hiciera la elección.
La sala se cerró con llave y los participantes rezaron toda la noche pidiéndole a "dios" que pusiera sobre la mesa el canon sagrado.
Al regresar a la mañana siguiente, sobre la mesa se encontraban los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, sin embargo, el tema más candente fue sobre la controversia Arriana, que comenzó con un contraste de pareceres entre Arrio y Atanasio de Alejandria.
Arrio sostenía que Jesús procedía del Padre pero que no era eterno, sino que había sido engendrado, de esta forma a Jesús no se le aplica el atributo de eternidad que lo igualaría al Dios Padre.
Para Arrio el hecho de que Jesús no existiera por sí mismo, lo ubicaba en una posición subordinada, constituyendo de este modo, la negación de la filiación eterna de Cristo con el Padre.
RESUMEN
Nada de esto tiene que ver con Jerusalén ni Pentecostés, ni el establecimiento de la Iglesia de Cristo teniendo como base fundamental el descenso del Espíritu Santo a morar corporativamente e individualmente en cada uno de sus redimidos.
El primer papa de Roma fue el apóstol San Pedro. Se lo he explicado muchas veces y por eso se lo resumo: no hay que ir más que por el "árbol genealógico" de los papas hasta remontarse al apóstol. Pero si no lo entendió dígamelo que se lo vuelo a ejemplarizar.
La historia de Constantino ya me la sé pero si quiere que veamos algo concreto de él me lo dice: con gusto atenderé a su solicitud. Pero es que pretendo no hacer mensajes demasiado largos y de ahí que intente resumir lo que quiero transmitir.
Resumidamente: no se quede "tibio" como católico romano que es usted y véngase a la auténtica Iglesia edificada por Cristo Jesús.
Que Dios nuestro Señor le bendiga a usted y a los suyos.