Cómo que no? Claro que es santo todo aquel que genuinamente se vuelve a Dios, somos santos "apartados para Él".
1 Pedro 1:2 Dios Padre los conocía y los eligió desde hace mucho tiempo, y su Espíritu los ha hecho santos. Como resultado, ustedes lo obedecieron y fueron limpiados por la sangre de Jesucristo.Que Dios les conceda cada vez más gracia y paz.
1 Pedro 2:9 Pero ustedes no son así porque son un pueblo elegido. Son sacerdotes del Rey, una nación santa, posesión exclusiva de Dios. Por eso pueden mostrar a otros la bondad de Dios, pues él los ha llamado a salir de la oscuridad y entrar en su luz maravillosa.
Hechos 9:13 Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén.
Efesios 4:12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.
Romanos 12:13 compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad.
1 Corintios 16:1 En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia.
Todo aquel que es creyente, se apartó del mal, siguió el bien, se arrepintió, buscó a Dios, fue hallado por Él, etc esa persona es parte del cuerpo de Jesús, justificada, santificada y sellada, de manera que sería imposible sino ser templo del Espiritu Santo, o estar sentado junto a lugares celestiales como decía el apóstol Pablo al pueblo santo de Efeso y por supuesto que si hemos aceptado vivir bajo el reino de Dios al haberlo seguido, no estamos bajo ningún otro rey, ni papa, ni denominación, ni hombre alguno.
Todo árbol bueno da fruto bueno, es imposible que de algo malo... bueno, en todo creyente genuino el Espíritu lo guía a seguir las cosas del reino de Dios.
Te hago 2 preguntas:
Si mi Biblia está tan mal, ¿cuál Biblia correcta, ordenada y en perfecta sincronía con las palabras reales de Dios sigue usted? Si usted lee la misma Biblia que yo, bueno, déjeme comentarle que seguro va a estar mal, porque supuestamente es una Biblia modificada por la iglesia católica, la cual ni usted y ni yo nos consideramos miembros. Ya el punto de partida de nuestra creencia estaría mal.
Si usted tiene una Torah, bueno, debería seguir al pie de la letra la Torah, porque si viola una pizca de eso, empezando por el sábado, todos los tipos de diezmos, los días festivos, la circuncisión, ordenanzas y mandamientos, usted estaría violando toda la ley y desobedeciendo a Dios, por lo tanto sería Satanás su padre que es mentiroso y engañador.
Por otro lado, sepamos que el primer libro escrito en el Nuevo Testamento fue entre el año 45 y 65, eso quiere decir que los creyentes del NT (primeramente judíos que dejaron de obedecer la ley porque no la podían cumplir ya que era imposible, y remarco que la dejaron de seguir porque Pablo le recriminó a Pedro que hacía judaizar con la circuncisión a otros creyentes) ellos solo compartían del testimonio de Jesús y como él había cumplido y llegado a ser el Cristo prometido. Ellos y junto a toda la iglesia obedecían y hacían lo mismo que hacía Jesús, ya que todos eran discípulos.
Ahora bien dicho esto, la segunda pregunta es:
Estás sanando a los enfermos, liberando a gente que tiene problemas espirituales (endemoniados), estás bautizando gente? Estás dando todo para que todos puedan tener sustento? Estás imponiendo manos para que otros reciban el Espiritu Santo?
Recuerda que esta era la vida de discípulo que también pidió Jesús. No solo los apóstoles lo hacían eh, lo hacía todo aquel que era creyente, porque era parte de la vida normal.
No es para pelear por supuesto, pero si le decís a una persona sos hijo de Lucifer, no estarías ayudando a guiarlo. Jesús si bien sabía que todo aquel que no creía iba a ser condenado, les enseñaba a que busquen el reino de Dios, eso lo puedes ver en el sermón del monte, que fue predicado a no creyentes. Solamente atacó a los fariseos que lo increpaban y ni ellos hacían lo que le recriminaba a Jesús.
Si sos creyente y te encontras con otros creyentes, te ánimo a que los animes, los exhortes, los desafies a que cada día busquen en oración el rostro de Dios, puedan ser moldeados por él, guiados en cada decisión y que sean otros edificadores de la iglesia y busquen a Jesús que es la cabeza de tal.
Te mando un saludo y no es de mi agrado buscar pleitos aclaro.