--No ha dejado de sorprendernos la noticia que en apenas tres meses entrará en vigor en España la ley que prevé la eutanasia como parte de las prestaciones del Sistema Nacional de Salud y que puedan hacer uso de ella todas las personas que sufran una enfermedad “terminal o incurable causante de un sufrimiento físico y psíquico intolerables”.
-Cuando éramos niños e íbamos al cine, nos conmovía en las películas del far west, cuando el cowboy bajaba de su caballo para comprobar la quebradura de una pata, y seguidamente evitarle al animal su inútil sufrimiento descerrajándole un tiro en la cabeza. En tales casos, no había veterinario ni cirugía posible como mejor opción. Así, que nos consolábamos por compasión hacia el equino.
-En el cristianismo, el solo nombre de Jesucristo ha sido musitado al oído del moribundo, con la convicción que en él había el mayor consuelo que se le podía proporcionar.
-Si ahora, alguien agoniza renegando del nombre de Cristo, teniendo en poco una salvación tan grande, la eutanasia que logra el cese de sus sufrimientos temporales, no le evitará el tormento eterno al que su incredulidad e impiedad le llevará.
Saludos cordiales