-Aunque Pablo nos da una larga lista de las características de los hombres de los postreros días (2Tim 3), pese a tal abundancia, me temo se haya quedado corto, y que no podría él tener idea de la peligrosidad de nuestros tiempos, donde nadie, en ninguna parte está seguro.
-Todos hemos visto el dibujo evolucionista que presente una fila de primates que va desde el simio más feo hasta el hombre más apuesto marchando por una misma senda. Desechando esta fantasía, se me ocurre, sin embargo, que el ser humano viene involucionando, pues a mayor capacidad tecnológica de que dispone, se observa un deterioro constante de la única especie creada originalmente a imagen y semejanza de Dios.
-Los valores de otrora que hacían de la virtud el distintivo de los más piadosos, inteligentes y sabios, se han perdido al grado que la sociedad parece mejor dispuesta a aplaudir lo feo, grosero y pervertido.
-La protesta surge únicamente cuando la bestia o monstruo humano ataca una persona o familia. Entonces las víctimas reaccionan ¡pero ya tarde!
-Gracias a Dios todavía quedan ejemplares en vía de extinción, de seres conocidos como cristianos, pero constituyendo una especie no protegida y perseguida globalmente. Estos son difíciles de encontrar, pero hallándolos, les reconocemos “que han estado con Jesús” (Hechos 4:13).
- “A Dios orando y con el mazo dando” ¿no es hora de que por todas partes donde estemos y andemos exaltemos a nuestro Señor Jesucristo rogando a los hombres que vengan a Él y se reconcilien con Dios?
Cordiales saludos
-Todos hemos visto el dibujo evolucionista que presente una fila de primates que va desde el simio más feo hasta el hombre más apuesto marchando por una misma senda. Desechando esta fantasía, se me ocurre, sin embargo, que el ser humano viene involucionando, pues a mayor capacidad tecnológica de que dispone, se observa un deterioro constante de la única especie creada originalmente a imagen y semejanza de Dios.
-Los valores de otrora que hacían de la virtud el distintivo de los más piadosos, inteligentes y sabios, se han perdido al grado que la sociedad parece mejor dispuesta a aplaudir lo feo, grosero y pervertido.
-La protesta surge únicamente cuando la bestia o monstruo humano ataca una persona o familia. Entonces las víctimas reaccionan ¡pero ya tarde!
-Gracias a Dios todavía quedan ejemplares en vía de extinción, de seres conocidos como cristianos, pero constituyendo una especie no protegida y perseguida globalmente. Estos son difíciles de encontrar, pero hallándolos, les reconocemos “que han estado con Jesús” (Hechos 4:13).
- “A Dios orando y con el mazo dando” ¿no es hora de que por todas partes donde estemos y andemos exaltemos a nuestro Señor Jesucristo rogando a los hombres que vengan a Él y se reconcilien con Dios?
Cordiales saludos