El punto es que estas acusando a Dios de lo que hace el diablo, señor.
Es como tú, solo léete a ti mismo, ¿He de culpar a tu madre por tus desaciertos?
Pues bien, deja de culpar a Dios de la supuesta tentación que el tentador en su solo oficio, hace.
No acuso a nadie, es lo que es. seguramente la tentacion vino como por arte de magia.
saludos...