El relato describe el festín celstial conque las aves carroñeras se reunirán a comer los despojos de los millones de seres humanos reunidos en el día que el mundo intentará por última vez acabar con la nación de Israel.
Será la última rebelión del enemigo, el cual irá a su espantoso destino eterno. Así nomás, sin simbolismos absurdos de nadie.