1. adj. Que tiene las veces, poder y facultades de otra persona o la sustituye. U. t. c. s.
Moisés sustituía a DIOS para darle directamente su mensaje. En ningún momento Moisés sustituyó a Dios (Él cual es insustituible) excepto cuando le comisionó para hablar con Faraón: "Tú serás a Faraón como Dios, y tu hermano Aarón será tu profeta y él hablará a Faraón por ti."
Éxo 20:18-21
Y todo el pueblo percibía los truenos y relámpagos, el sonido de la trompeta y el monte que humeaba; y cuando el pueblo vio aquello, temblaron, y se mantuvieron a distancia.
Entonces dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros y escucharemos; pero que no hable Dios con nosotros, no sea que muramos.
Y respondió Moisés al pueblo: No temáis, porque Dios ha venido para poneros a prueba, y para que su temor permanezca en vosotros, y para que no pequéis.
Y el pueblo se mantuvo a distancia, mientras Moisés se acercaba a la densa nube donde estaba Dios. El miedo a la Potente Presencia del Dios viviente les hizo hablar y hacer así al pueblo.
Por otro lado, Jesús estaba buscando a "alguien" para dejar encargado de su redil. Jesucristo el Señor ya dejó al cargo a alguien que de verdad es importante e imprescindible: Su Espíritu Santo viviendo en nosotros.
Luc 12:42 Y el Señor dijo: ¿Quién es, pues, el mayordomo fiel y prudente a quien su señor pondrá sobre sus siervos para que a su tiempo les dé sus raciones?
Luc 12:43 Dichoso aquel siervo a quien, cuando su señor venga, lo encuentre haciendo así.
Luc 12:44 De verdad os digo que lo pondrá sobre todos sus bienes. Todos somos iguales ante Dios, aunque cada uno recibirá la recompensa según lo que halla hecho estando en el cuerpo. Porque Dios no hace diferencia entre uno y otro, no hace acepción de personas y no admite cohecho.
Pedro fué el primer "mayordomo fiel y prudente", el primer Vicario. Cristo nunca ha necesitado de sustitutos excepto antes de su manifestación en carne, mediante animales; corderos etc. en sacrificio por los pecados del pueblo mediante La Ley dada a Moisés.
Pues está, ha estado y estará siempre presente, Él mismo con su Santo Espíritu.
Saludos