El ayuno en el cristianismo (su historia).

nseigi

1
3 Noviembre 2007
6.179
107
Llevo un tiempo estudiando la devoción cristiana desde el punto de vista histórico, porque lejos de ser una cosa quieta y homogénea, ha sido muy cambiante y ha tenido una gran riqueza de formas, intesidades, intereses, etc... es un tema realmente apasionante. En concreto últimamente estuve estudiando sobre el ayuno y lo encuentro muy peculiar.

La tesis que sostengo es que el ayuno es una parte que fue muy importante en la piedad de la iglesia primitiva, y aún antes en pueblo judío, y que con el correr de los siglos (especialmente en los últimos mil años) evolucionó desdibujándose, apartándose de la vida religiosa o quedando como una costumbre religiosa que no comparte con el ayuno natural e histórico más que unos escuálidos mínimos. Esta es su historia. Aprovecho ya para agradecer al lector que le interese este tema su atención y disculparme por este prólogo.

1. La esencia moral o doctrinal del ayuno.

Primer que nada voy a este asunto que me parece muy importante para saber luego de lo que hablamos, pero no voy a dedicarle demasiada hondura, así que hago un esquema muy resumido de algunas cualidades morales y teológicas que tiene el ayuno.

a. El ayuno tiene un fin, no es un fin en sí mismo: En primer lugar hay que decir que el ayuno en sí mismo se ordena para (es decir tiene como fin) la consecución de un fin moral o espiritual. El ayuno por sí sólo no es el objetivo en el cristianismo ni en el judaísmo. Por lo tanto el ayuno no es para pasar hambre, dejar de comer durante un tiempo, o escuchar el rugir de las tripas.

Este fin es espiritual o moral (es decir o bien por un bien claramente espiritual o bien por buscar una mayor fortaleza en la virtud que en el cristiano debe estar toda ella ordenada a agradar a Dios). Por lo tanto, ayunar para estar guapos y hacer dieta no es ayuno cristiano. Ayunar para realizar pruebas médicas o pro prescripción médica con el sólo fin de curarnos o mejorar la salud tampoco. Ayunar para dárnolas de santos tampoco. Ayunar para obedecer a la Iglesia, podría ser ayuno cristiano en la medida de que la obediencia es virtud, pero cuando el fin no es agradar en última instancia a Dios sino a los hombres o por reparos y miedos propios tampoco es ayuno cristiano. Y en todos estos casos no es ayuno cristiano porque no está bien encaminado.

b. El ayuno se ha entendido en las Sagradas Escrituras y por la Iglesia Cristiana como:


  • Preparación espiritual y fomento de las virtudes que nos habitúan al control de las pasiones (es decir, que ayuda a la templanza). Se entiende que el ayuno al mortificar los instintos que intemperan el ánimo y que están más sujetos al control de la concupiscencia, ayuda a tener una vida más ordenada, siempre que el ayuno se practique de forma racional (es decir, que no se caiga en un exceso que desvirtúe este fin).
  • Por otro lado el ayuno es visto en la Biblia como una especie de oración o santificación en la carne, es decir, no sólo ayuda al espíritu cuando este se aparta del mundo para hacer oración, sino que colabora mediante el ayuno con el espíritu en esta labor. Se podría decir que el que se aparta para la oración y la piedad más estricta durante un tiempo, entiende que debe hacer lo mismo con el cuerpo (que no sigue por sí solo al intelecto volituvo en esta empresa) con lo cual tomando control del mismo el hombre sujeta mediante esta práctica a su carne a una ascesis semejante a la que sujeta su ánimo y su espíritu. Podríamos incluso hablar de que el ayuno da coherencia a este tiempo de preparación y no hace que una parte de nosotros esté a una cosa y la otra a la otra, y esto es porque alma, espíritu y carne están unidas y se influyen.


  • Penitencia y oración. Estas dos cosas están muy relacionadas y es difícil separarlas.
  • Por un lado es una mortificación que ayuda al hombre a corregir su vicio y su pecado, o incluso como una pena y luto por un mal hecho o padecido (esto último sobre todo en el A.T)
  • Y por otro lado se contempla a veces como una especie de oración que busca el favor de Dios ante un mal que se ha hecho o que se ha recibido (para aplacar la ira de Dios).
  • O ante una necesidad muy grande, es pedir no sólo de boca, sino pedir con el alma, el corazón y la carne. Por ejemplo aquí entraría lo que dice el evangelio de que hay demonios que sólo salen con oración y ayuno; es decir, hay cosas que requieren del hombre una oración penitencial que implique la mortificación del carne.



  • Obligación religiosa que ayuda al hombre a entender y vivir en oración ciertos tiempos dedicados: Es por ejemplo el ayuno ritual de los judíos en ciertas fiestas y en las vigilias (preparación) de ciertas fiestas. Seguido por algunas iglesias cristianas mediante disposiciones positivas como la cuaresma, los ayunos de témporas, adviento o en las vigilias de ciertas solemnidades, etc... Es un ayuno de todos pero no por ello público ya que se vive en lo privado, y se hace bien cuando se hace conforme a los puntos que antes comenté. Ya que Jesús dio algunas instrucciones sobre este tipo de ayuno:
    [*=2] Este ayuno debe ser con convencimiento de lo que se hace, y no por cumplir con los demás, agradar a los demás o dárselas de muy santo.
    [*=2] Implica al hombre a ayunar de forma personal aunque sea un ayuno colectivo. El ayuno tiene como esencial ser siempre un acto libre de la voluntad, particular y tan real en lo interior como en lo exterior. Aunque uno esté adoptándolo conforme a la costumbre de su Iglesia, que no es malo en sí mismo (incluso es muy bueno)

Os habréis dado cuenta de que no doy citas bíblicas. Mi intención no es entrar en el debate del ayuno correcto o su conveniencia sino explicar como se ha entendido el ayuno cristiano en general por las iglesias y sus teólogos. Pero bueno esta no es la parte interesante de este topic que he abierto sino lo que seguiré luego: La historia del ayuno entre los cristianos.


 
Re: El ayuno en el cristianismo (su historia).

Cuando más joven, yo acostumbraba ayunar. Uno de mis hermanos lo hacía todas las semanas.
Es algo que me interesa entenderlo mejor. Espero aprender más en la medida que este tema/epígrafe se desarrolle.
 
Re: El ayuno en el cristianismo (su historia).

Cuando más joven, yo acostumbraba ayunar. Uno de mis hermanos lo hacía todas las semanas.
Es algo que me interesa entenderlo mejor. Espero aprender más en la medida que este tema/epígrafe se desarrolle.
-------------------
Sí, es un tema importartísimo...
Para lo gordos...
(je,je)
 
Re: El ayuno en el cristianismo (su historia).

El ayuno fue una práctica importante en la Iglesia primitiva y medieval, prueba de ello la tenemos en numerosos testimonios escritos de padres de la iglesia, reglas monacales y comentarios de estas reglas, breviarios (días de penitencia), fuentes canónicas que establecen cuándo y como se debe ayunar (varios concilios ecuménicos y numerosos concilios y sínodos locales) e incluso tratados teológicos y morales.

¿Cómo es el ayuno? Y como evolucionó su práctica.

El ayuno:

El ayuno primitivo (24 horas):
Los cristianos entendieron primitivamente el ayuno como no comer nada entre la puesta del sol del día anterior y la puesta del sol del siguiente. Los musulmanes y los judíos por ejemplo aún lo contemplan así.

En el cristianismo esto evolucionó de la siguiente forma. Lo primero que se indicó es que el ayuno es estrictamente hacer una sola comida en un día, que siguiendo rectamente lo que dijimos antes debe hacerse en la víspera, es decir, puesto el sol. En este sentido se salva perfectamente el ayuno como es entendido desde antiguo y se consideró a esto la norma principal. Además esto permite estar varios días de ayuno, ya que haciéndose esta única comida, se puede hacer ayuno para el siguiente día, etc...

El ayuno hasta la nona (21 horas):
Lo que pasó es que llegada la Edad Media esta comida que se hacía una vez puesto el sol se adelanta tres horas hasta la hora nona. Para entender esto hay que comprender la importancia que tenía la liturgia de las horas en la práctica del ayuno. La hora nona se entendía como el momento del día en el que la salmodia y los textos eucológicos del breviario invitaban al creyente a recordar la muerte de Jesucristo. Los escolásticos entendieron que igual que Cristo había sufrido su pasión hasta esta hora, el cristiano ayunaría con mayor sentido hasta esta hora. En cambio la puesta del sol coincidía con el oficio mayor de vísperas que tiene un sentido eucológico distinto, es víspera y por tanto parte del día siguiente, tiene cierto carácter pascual (con ritos como los de la luz) y por tanto llevar el ayuno hasta ese momento resulta espiritualmente desaconsejable. Lo mejor es comer previamente y llegar a la noche bien dispuesto para este oficio.

Total, que el fin del ayuno pasa de las 6-9 de la tarde a las 3-6. Así es como se contempló en la Edad Media.

El ayuno hasta la sexta o medio día (18 horas): Pero ahora viene algo realmente curioso, ya menos justificable, pero que es lo que ha dado hoy en día el ayuno tal y como lo viven por ejemplo los católicos.

La iglesia dio licencia con el tiempo para que los cristianos celebrasen las horas intermedias o diurnas finales ( tertia hora, sexta hora y nona hora) en un rezo conjunto. Esto no fue oficial hasta el Vaticano II pero ya se practicaba siglos antes. Los normal o habitual es que se eligiese la hora media (el medio día) para celebrar todas estas horas al mismo tiempo. Con lo cual la celebración de la hora nona pasaba (igual que la de la tertia) a la sexta hora que es siempre el medio día (entre las 12 y las 3 de nuestro reloj) Esta costumbre fue tan extendida que de ahí viene por ejemplo que los ingleses llamen al medio día "noon" en referencia a la hora nona que en realidad debería caer entre las tres y las seis de la tarde.

Esto arrastró el final del ayuno también hasta esta hora intemedia, como se acababa el rezo de la nona al medio día pues ya se podía tomar la única comida al medio día. Con lo que el ayuno que antes era para todo el día, pasa a ser de medio día (sólo la mañana) es decir no comer nada entre la noche del día anterior hasta el medio día del siguiente. Lo que en el mundo moderno significa: "no desayunar" ¿Pero que pasa con la cena del día anterior?

El ayuno desde acostarse hasta el medio día (12-15 horas): Pues otro tanto de lo mismo. La Iglesia ha insistido siempre en que el oficio de vísperas se celebre una vez terminada la actividad diaria, que en una sociedad agrícola es cuando se pone el sol. Pero en la sociedad moderna es cuando salimos del trabajo. La costumbre por tanto acabó desplazando las vísperas hasta muy tarde, y como la gente tampoco las rezaba (solo el monacato) la impresión generalizada es que el día termina ya tarde cuando todos hemos cenado, con lo que cenar no rompe el ayuno del día siguiente. Así que al final tenemos que el ayuno es sólo no desayunar y aguantar hasta el medio día sin comer.

Pero la Iglesia ante esta situación se vio en el problema de que mucha gente rompía el ayuno al medio día y luego cenaban otra vez antes de que el sol se pusiese, para continuar al día siguiente con el ayuno, con lo que dos comidas se hacían en lugar de una (que es la idea original) así que dio normas de que no se cenase... un caos verdad? Como la cosa era difícil de implantar, al final se permitió hacer lo que se llama una "colación" es decir una comidita de menos de once onzas al anochecer del día de ayuno, pero como ya vimos en ese día de ayuno ya se comió al medio día.

Al ayuno se le añade que esa comida que se hace sea bajo criterios de abstinencia.



Es decir, la comida que rompe el ayuno en el día de ayuno debe regirse en ciertas épocas (como cuaresma) bajo ciertas normas. En cuanto a la historia de esta práctica podríamos decir que la más antigua consistía en la abstinencia de carne, leche y huevos, y de cualquier bebida que no fuese agua.

El tema de la abstinencia de carne: Con el tiempo la iglesia fue dando dispensas para que de la carne sí se pudiese tomar pescado (por una mala comprensión sobre la generación de estos animales) e incluso se llegó a dar licencia para tomar aves, por dos razones, o bien porque se decía que las aves surgieron del mar como los peces (una analogía cogida por los pelos) o bien por ejemplo lo que dice Santo Tomás en su suma, y es que de los animales que hay que guardarse es de aquellos que son parecidos a nosotros (los cuadrúpedos superiores) y que son los que tienen un efecto más importante sobre las pasiones humanas por semejanza. Al final hubo épocas en las que se podía comer cualquier tipo de carne menos: caza, cerdo, ovicápridos y caballo.

La abstinencia de leche y huevos: Se entendía que no sólo eran derivados animales, sino que además por estar relacionados con la "generación" eran desaconsejables para la abstinencia, pues fortalecáin también las pasiones y rompían con el sentido de la abstinencia, que como el ayuno tenía un fin en el perfeccionamiento de la virtud de la templanza y en la preparación espiritual. Igual que la leche tampoco los lácteos se entiende. Lo que ocurrió con el tiempo es que al estar esta tesis montada sobre la idea que estos alimentos podían influir en las pasiones lujuriosas del hombre, a la luz de la razón y de la maduración de la ciencia, se descartó.

Otras abstiencias: Las bebidas fermentadas o bebidas alcohólicas estaban también prohibidas, por lo que es obvio, pero había cierta tolerancia con algunas de baja graduación en un consumo moderado (vinos, sidras, cerveza...) Hay que entender que estas bebidas formaban parte de la dieta diaria de todo el mundo, no eran algo excepcional, la tolerancia de los cristianos a su consumo en otras épocas era más generosa que en la actualidad; aunque sobra decir que las borracheras siempre estuvieron mal vistas como es obvio y peor aún en tiempo de abstinencia.

También se hacía abstinencia de otras prácticas como podía ser: el sexo, fiestas, comilonas (aun cuando no se estipulaba una cantidad máxima de alimentos permitidos, se entendía que excederse en su consumo, sin que se rompiese la abstinencia si hería a la virtud de la templanza). Curiosamente algunos alimentos como el marisco no estaban en absoluto prohíbidos, pero el marisco socialmente era comida muy baja, de pescadores pobres.

Abstinencia rigurosa: En las tradiciones más rigurosas, eremitas y cierto monacato como el celta, la abstinencia solo permitía comer vegetales o ciertas comidas tasadas.