Últimamente en el foro hemos asistido a una serie de comentarios partidistas sobre Lutero, el cual parece haberse convertido en santo de la devoción de algunos católicos o más bien en un arma con la que hacernos la guerra a fin de confundir nuestros orígenes "reformados" con ciertas vanalidades superfluas... Vamos a hablar ahora de ciertas cosas en las que sí creía Lutero y que aún en nuestros tiempos siguen siendo diferencia importante entre protestantes y católicos:
Aquí van unas cuantas:
1) El pecado original: Para Lutero la naturaleza humana está sustancialmente herida y no sólo accidentalmente, de modo que incluso el bautismo y la fe no reparan esta herida sino el castigo que merecemos por ella. La concupiscencia a la que nos vemos sometidos hasta la hora de nuestra muerte no es sólo una inclinación al pecado sino pecado mismo. Así que el hombre peca activamente por causa de su naturaleza aún después de haberse detenido el juicio de Dios sobre él.
2) La libertad: El ser humano es incapaz por causa de la corrupción de su naturaleza de obrar el bien, conocer o agradar a Dios. De este modo se dice que nuestra libertad está perdida y que sólo mediante la actividad de la Gracia somos quienes de poder obrar bien e incluso salvarnos.
3) La buenas obras: El hombre es incapaz de hacer el bien al margen de la ayuda de Dios; y todo el bien que con Dios hace, incluso éste, jamás será precio o merecer de nuestra salvación. La salvación produce mayores y mejores obras que fortalecen nuestra vida de santidad pero las obras nunca son causa de la salvación.
4) La Iglesia: Lutero sostuvo que la Iglesia jamás podría quedar atrapada en ninguna estructura formal y visible de carácter institucional; su carácter es invisible pues es inconcebible a cualquier hombre el abarcar con sus pensamiento toda la reunión de los santos en Cristo que es lo que verdaderamente la Iglesia es.
5) El primado de Pedro: Es un invento insostenible que quisiese Cristo contar con un vicario en la tierra y que este sea el Papa.
6) El dogma: Lo que es cierto y obligatorio a la fe es lo que es verdadero en sí mismo y está contenido en las Sagradas Escrituras; lo que la Iglesia dice o mandar creer como dogma no es verdadero por la autoridad de ésta, sino por la adecuación a la Palabra de Dios: la Biblia.
8) El purgatorio: Es un invento; así como también lo es por la misma razón el orar por los difuntos. Solo hay dos alternativas: cielo (no hace ya falta orar), infierno (no sirve de nada orar).
7) Los santos: Es de provecho recordar y conmemorar a los santos, aprender de sus testimonios tanto en cuanto fueron buenos ejemplos de la vida en Cristo y de la conversión y regeneración del creyente. Ahora bien, es ilícito buscar su mediación, venerarles, adorarles o rendirles cualquier tipo de culto.
8) Los sacramentos: No son medios de Gracia por sí mismos, sino por la fe de quienes los reciben que se ve aumentada y confirmada (posición piscológica).
9) El bautismo: Igual que en la Iglesia Católica, pero, no es imprescindible para la salvación; aunque no querer recibirlo no tiene sentido alguno y compromete gravemente la salvación: incluso condena.
10) Cena del Señor:
10.a) Presencia de Cristo: Real, verdadera, física... pero sin que desaparezcan las especias de pan y de vino (consubstanciación) y sólo durante la celebración del sacramentos (nunca fuera de la misma).
10.b) Rechazo al concepto de la "renovación incruenta del sacrificio de la Cruz".
11) Penitencia: Se considera válida la confesión personal ante el mismo Dios en la oración pero sin rechazarse por ello la confesión auricular ante un ministro ordenado. Se entiende la confesión como una enmienda de vida.
Aquí van unas cuantas:
1) El pecado original: Para Lutero la naturaleza humana está sustancialmente herida y no sólo accidentalmente, de modo que incluso el bautismo y la fe no reparan esta herida sino el castigo que merecemos por ella. La concupiscencia a la que nos vemos sometidos hasta la hora de nuestra muerte no es sólo una inclinación al pecado sino pecado mismo. Así que el hombre peca activamente por causa de su naturaleza aún después de haberse detenido el juicio de Dios sobre él.
2) La libertad: El ser humano es incapaz por causa de la corrupción de su naturaleza de obrar el bien, conocer o agradar a Dios. De este modo se dice que nuestra libertad está perdida y que sólo mediante la actividad de la Gracia somos quienes de poder obrar bien e incluso salvarnos.
3) La buenas obras: El hombre es incapaz de hacer el bien al margen de la ayuda de Dios; y todo el bien que con Dios hace, incluso éste, jamás será precio o merecer de nuestra salvación. La salvación produce mayores y mejores obras que fortalecen nuestra vida de santidad pero las obras nunca son causa de la salvación.
4) La Iglesia: Lutero sostuvo que la Iglesia jamás podría quedar atrapada en ninguna estructura formal y visible de carácter institucional; su carácter es invisible pues es inconcebible a cualquier hombre el abarcar con sus pensamiento toda la reunión de los santos en Cristo que es lo que verdaderamente la Iglesia es.
5) El primado de Pedro: Es un invento insostenible que quisiese Cristo contar con un vicario en la tierra y que este sea el Papa.
6) El dogma: Lo que es cierto y obligatorio a la fe es lo que es verdadero en sí mismo y está contenido en las Sagradas Escrituras; lo que la Iglesia dice o mandar creer como dogma no es verdadero por la autoridad de ésta, sino por la adecuación a la Palabra de Dios: la Biblia.
8) El purgatorio: Es un invento; así como también lo es por la misma razón el orar por los difuntos. Solo hay dos alternativas: cielo (no hace ya falta orar), infierno (no sirve de nada orar).
7) Los santos: Es de provecho recordar y conmemorar a los santos, aprender de sus testimonios tanto en cuanto fueron buenos ejemplos de la vida en Cristo y de la conversión y regeneración del creyente. Ahora bien, es ilícito buscar su mediación, venerarles, adorarles o rendirles cualquier tipo de culto.
8) Los sacramentos: No son medios de Gracia por sí mismos, sino por la fe de quienes los reciben que se ve aumentada y confirmada (posición piscológica).
9) El bautismo: Igual que en la Iglesia Católica, pero, no es imprescindible para la salvación; aunque no querer recibirlo no tiene sentido alguno y compromete gravemente la salvación: incluso condena.
10) Cena del Señor:
10.a) Presencia de Cristo: Real, verdadera, física... pero sin que desaparezcan las especias de pan y de vino (consubstanciación) y sólo durante la celebración del sacramentos (nunca fuera de la misma).
10.b) Rechazo al concepto de la "renovación incruenta del sacrificio de la Cruz".
11) Penitencia: Se considera válida la confesión personal ante el mismo Dios en la oración pero sin rechazarse por ello la confesión auricular ante un ministro ordenado. Se entiende la confesión como una enmienda de vida.