La doctrina de los Testigos de Jehová declara que Jesucristo, el Hijo de Dios, es un ser creado, el primer y más prominente ser creado, por este motivo sería el "el dios unigénito que está en [la posición del] seno para con el Padre…" (Juan 1:18 Traducción del Nuevo Mundo).
Para los Testigos la controversia no va más allá, el tema es simple, el Hijo es eso: un Hijo que es posterior al Padre porque de él procede y por lo tanto es distinto en todo sentido.
Entre los distintos argumentos que han pergeñado para dar sustento a su particular doctrina jehovista (solo Jehová el Padre es Dios) que posiciona al Hijo como un dios poderoso y el privilegiado de la creación, acometen con la idea de que una prueba para demostrar que el Hijo es un ser completamente distinto e inferior a Dios, es que éste se sujetaba al Padre y cumplía la voluntad del Padre perfectamente como el epítome del Hijo sumiso y obediente, por lo que: Jesús no puede ser Dios porque la Biblia enseña que se sujeta a Dios el Padre.
Muy bien, hagámosle caso a la doctrina de los Testigos: el titulo Hijo de Dios que poseía Jesucristo no es más que un indicativo de su posición, origen y procedencia.
Pero ¿qué pasa cuando nos chocamos con un versículo como Juan 5:19-20? que dice:
Juan 5:19 Por eso, en respuesta, Jesús pasó a decirles: “Muy verdaderamente les digo: El Hijo no puede hacer ni una sola cosa por su propia iniciativa, sino únicamente lo que ve hacer al Padre. Porque cualesquiera cosas que Aquel hace, estas cosas también las hace el Hijo de igual manera.
Juan 5:20 Porque el Padre le tiene cariño al Hijo y le muestra todas las cosas que él mismo hace, y le mostrará obras mayores que estas, a fin de que ustedes se maravillen. (Traducción del Nuevo Mundo)
Analicemos estas declaraciones contundentes del propio Hijo de Dios:
Lo que está por decir Jesús es una verdad, una verdad absoluta en todo sentido. Continua:
¿Puede el Hijo hacer algo, cualquier cosa, aunque sea el acto más cotidiano e insignificante por su propia iniciativa?
Primera verdad: el Hijo no puede hacer "ni una sola cosa por su propia iniciativa" y cuando dice "ni una sola cosa" quiere decir "ni una sola cosa". Esto es de suponer, siguiendo con la idea de los Testigos, que se aplica a todo los órdenes de la vida diaria del Señor aquí en la tierra ¿quizá a alguno que crea como los Testigos ya le empiece a sonar un poco desconcertante la declaración del Señor.
Segunda verdad: en primera instancia Jesucristo dijo que no podía hacer "ni una sola cosa por su propia iniciativa", pero va más allá, Jesucristo no hace ni una sola cosa por su propia iniciativa porque solo hace únicamente "lo que ve hacer al Padre", hasta el punto que lo que hace el Padre, él lo hace igualmente.
Nótese que el Hijo hace lo que "ve" hacer al Padre y no sólo hace lo que el Padre, sino también lo hace igualmente o sea "como" lo hace el Padre. De hecho el Padre le muestra todas las cosas que el mismo hace (vs. 20).
Y aquí viene lo desconcertante si seguimos sosteniendo las conjeturas de los Testigos, de que el Hijo es solamente el ejemplo de obediencia perfecta según versículos como el de Juan 5:19, resulta que si los hechos de Jesucristo están estrictamente fijados a los hechos del Padre, por esto el Hijo hace únicamente lo que ve hacer al Padre, entonces necesariamente Jesucristo tuvo que ver "morir" al Padre, para que él llegue a morir en la cruz, porque de otra forma sería imposible que llevara a cabo este acto de sacrificio dado que el Hijo hace únicamente lo que ve hacer al Padre.
Así se genera esta incoherencia doctrinal porque Dios no puede morir, no obstante la doctrina de los Testigos conlleva este error conceptual en su morfología
Saludos.
Para los Testigos la controversia no va más allá, el tema es simple, el Hijo es eso: un Hijo que es posterior al Padre porque de él procede y por lo tanto es distinto en todo sentido.
Entre los distintos argumentos que han pergeñado para dar sustento a su particular doctrina jehovista (solo Jehová el Padre es Dios) que posiciona al Hijo como un dios poderoso y el privilegiado de la creación, acometen con la idea de que una prueba para demostrar que el Hijo es un ser completamente distinto e inferior a Dios, es que éste se sujetaba al Padre y cumplía la voluntad del Padre perfectamente como el epítome del Hijo sumiso y obediente, por lo que: Jesús no puede ser Dios porque la Biblia enseña que se sujeta a Dios el Padre.
Muy bien, hagámosle caso a la doctrina de los Testigos: el titulo Hijo de Dios que poseía Jesucristo no es más que un indicativo de su posición, origen y procedencia.
Pero ¿qué pasa cuando nos chocamos con un versículo como Juan 5:19-20? que dice:
Juan 5:19 Por eso, en respuesta, Jesús pasó a decirles: “Muy verdaderamente les digo: El Hijo no puede hacer ni una sola cosa por su propia iniciativa, sino únicamente lo que ve hacer al Padre. Porque cualesquiera cosas que Aquel hace, estas cosas también las hace el Hijo de igual manera.
Juan 5:20 Porque el Padre le tiene cariño al Hijo y le muestra todas las cosas que él mismo hace, y le mostrará obras mayores que estas, a fin de que ustedes se maravillen. (Traducción del Nuevo Mundo)
Analicemos estas declaraciones contundentes del propio Hijo de Dios:
Lo que está por decir Jesús es una verdad, una verdad absoluta en todo sentido. Continua:
¿Puede el Hijo hacer algo, cualquier cosa, aunque sea el acto más cotidiano e insignificante por su propia iniciativa?
Primera verdad: el Hijo no puede hacer "ni una sola cosa por su propia iniciativa" y cuando dice "ni una sola cosa" quiere decir "ni una sola cosa". Esto es de suponer, siguiendo con la idea de los Testigos, que se aplica a todo los órdenes de la vida diaria del Señor aquí en la tierra ¿quizá a alguno que crea como los Testigos ya le empiece a sonar un poco desconcertante la declaración del Señor.
Segunda verdad: en primera instancia Jesucristo dijo que no podía hacer "ni una sola cosa por su propia iniciativa", pero va más allá, Jesucristo no hace ni una sola cosa por su propia iniciativa porque solo hace únicamente "lo que ve hacer al Padre", hasta el punto que lo que hace el Padre, él lo hace igualmente.
Nótese que el Hijo hace lo que "ve" hacer al Padre y no sólo hace lo que el Padre, sino también lo hace igualmente o sea "como" lo hace el Padre. De hecho el Padre le muestra todas las cosas que el mismo hace (vs. 20).
Y aquí viene lo desconcertante si seguimos sosteniendo las conjeturas de los Testigos, de que el Hijo es solamente el ejemplo de obediencia perfecta según versículos como el de Juan 5:19, resulta que si los hechos de Jesucristo están estrictamente fijados a los hechos del Padre, por esto el Hijo hace únicamente lo que ve hacer al Padre, entonces necesariamente Jesucristo tuvo que ver "morir" al Padre, para que él llegue a morir en la cruz, porque de otra forma sería imposible que llevara a cabo este acto de sacrificio dado que el Hijo hace únicamente lo que ve hacer al Padre.
Así se genera esta incoherencia doctrinal porque Dios no puede morir, no obstante la doctrina de los Testigos conlleva este error conceptual en su morfología
Saludos.