¿DEJARÁS QUE TU ANTIGUO DUEÑO SE VAYA SIN ANTES RECORDARTE LO QUE TE COSTÓ SERVIRLE?
Escúchame bien, antes de que me arrojes al fuego de tu nueva "devoción". Soy ese ídolo que ha gobernado tu alma durante años. Quizás no me reconozcas con ese nombre, así que déjame presentarme: Me llamo Éxito. También soy el Dinero. Y en tu caso particular, me llamo Aprobación de los hombres.
He observado tu transformación, hermano. He visto cómo intentas girar el rostro cuando mencionas mi nombre. He notado que intentas construir todo tu fundamento en Cristo ahora. Pero antes de que celebres tu "muerte", permite que recuerde algunos pequeños detalles sobre nuestro pasado.
Durante años, no. Durante DÉCADAS, he sido tu verdadero dios. Mientras leías la Biblia con tus labios, tu corazón estaba conmigo. Yo era tu verdadera prioridad. Mientras dormías, soñabas conmigo. Mientras trabajabas, lo hacías por mí. Todos tus sacrificios, todas tus lágrimas, toda tu energía... fue para mí.
Ahora te lo diré claramente: Tú y yo sabemos la verdad. Yo no era tu "pecado secundario". Yo era tu dios supremo. "No tendrás dioses ajenos delante de mí" Exodo 20:3. Y método fue perfecto: mientras te decías a ti mismo que serías "responsable", yo ocupaba el trono de tu corazón.
Me pides que me vaya como si nada importara. Pero escucha bien: El Dios verdadero lo advirtió hace siglos. "Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas rotas que no retienen agua" Jeremas 2:13.
Durante años buscaste vida en mí, y solo encontraste sed. Perseguíste mis promesas como si fueran eternidades, pero no eran más que espejismos en el desierto. Creíste que si solo trabajabas un poco más, si solo complacías a un poco más gente, si solo acumulabas más, finalmente serías feliz. Pero nunca llegaba ese momento, ¿verdad?
Ahora dices que has muerto para mí. Dices que eres "justificado del pecado, para que ahora ya no vivas para ti, sino para Aquel que murió y resucitó por ti" 2 Corintios 5:15. Qué irónico. Cristo te ofrece libertad verdadera. Yo solo te ofrecía más cadenas disfrazadas de promesas.
El apóstol Pablo lo sabía: "Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud" Gálatas 5:1. No permitas que vuelva. No permitas que susurre "solo una más", "un poco más", "quién te verá".
Vete, pues. Pero recuerda: siempre estaré acechando, esperando que bajes la guardia, que dejes de "crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo" 2 Pedro 3:18. Sé que intentarés regresar. Sé que me echaras de menos, porque por años, fui lo más fámiliar en tu vida.
Pero Juan dijo: "Hijitos, guardáos de los ídolos. Amén" 1 Juan 5:21.
--- EL DESAFÍO FINAL ---
Esta palabra no es solo información. Intente producir un impacto que transforme tu alma. No basta reconocer al ídolo; es necesario "echarlo fuera" mediante la obediencia activa y una fe que se deleita en los mandamientos de Dios. Solo cuando Cristo sea tu verdadero Rey, solo cuando Su gloria sea tu prioridad, solo entonces estarás realmente libre.
¿Qué ídolo hablaría así en tu vida hoy? ¿Puedes llamarlo por su nombre? Ahora que lo identifiques, ¿QUÉ ESTÁS ESPERANDO PARA CRUCIFICARLO A LOS PIES DE CRISTO?
Escúchame bien, antes de que me arrojes al fuego de tu nueva "devoción". Soy ese ídolo que ha gobernado tu alma durante años. Quizás no me reconozcas con ese nombre, así que déjame presentarme: Me llamo Éxito. También soy el Dinero. Y en tu caso particular, me llamo Aprobación de los hombres.
He observado tu transformación, hermano. He visto cómo intentas girar el rostro cuando mencionas mi nombre. He notado que intentas construir todo tu fundamento en Cristo ahora. Pero antes de que celebres tu "muerte", permite que recuerde algunos pequeños detalles sobre nuestro pasado.
Durante años, no. Durante DÉCADAS, he sido tu verdadero dios. Mientras leías la Biblia con tus labios, tu corazón estaba conmigo. Yo era tu verdadera prioridad. Mientras dormías, soñabas conmigo. Mientras trabajabas, lo hacías por mí. Todos tus sacrificios, todas tus lágrimas, toda tu energía... fue para mí.
Ahora te lo diré claramente: Tú y yo sabemos la verdad. Yo no era tu "pecado secundario". Yo era tu dios supremo. "No tendrás dioses ajenos delante de mí" Exodo 20:3. Y método fue perfecto: mientras te decías a ti mismo que serías "responsable", yo ocupaba el trono de tu corazón.
Me pides que me vaya como si nada importara. Pero escucha bien: El Dios verdadero lo advirtió hace siglos. "Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas rotas que no retienen agua" Jeremas 2:13.
Durante años buscaste vida en mí, y solo encontraste sed. Perseguíste mis promesas como si fueran eternidades, pero no eran más que espejismos en el desierto. Creíste que si solo trabajabas un poco más, si solo complacías a un poco más gente, si solo acumulabas más, finalmente serías feliz. Pero nunca llegaba ese momento, ¿verdad?
Ahora dices que has muerto para mí. Dices que eres "justificado del pecado, para que ahora ya no vivas para ti, sino para Aquel que murió y resucitó por ti" 2 Corintios 5:15. Qué irónico. Cristo te ofrece libertad verdadera. Yo solo te ofrecía más cadenas disfrazadas de promesas.
El apóstol Pablo lo sabía: "Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud" Gálatas 5:1. No permitas que vuelva. No permitas que susurre "solo una más", "un poco más", "quién te verá".
Vete, pues. Pero recuerda: siempre estaré acechando, esperando que bajes la guardia, que dejes de "crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo" 2 Pedro 3:18. Sé que intentarés regresar. Sé que me echaras de menos, porque por años, fui lo más fámiliar en tu vida.
Pero Juan dijo: "Hijitos, guardáos de los ídolos. Amén" 1 Juan 5:21.
--- EL DESAFÍO FINAL ---
Esta palabra no es solo información. Intente producir un impacto que transforme tu alma. No basta reconocer al ídolo; es necesario "echarlo fuera" mediante la obediencia activa y una fe que se deleita en los mandamientos de Dios. Solo cuando Cristo sea tu verdadero Rey, solo cuando Su gloria sea tu prioridad, solo entonces estarás realmente libre.
¿Qué ídolo hablaría así en tu vida hoy? ¿Puedes llamarlo por su nombre? Ahora que lo identifiques, ¿QUÉ ESTÁS ESPERANDO PARA CRUCIFICARLO A LOS PIES DE CRISTO?