“Ahora bien, en el día de la fiesta acostumbraba el gobernador soltar al pueblo un preso, el que quisiesen. Y tenían entonces un preso famoso llamado Barrabás. Reunidos, pues, ellos, les dijo Pilato: ¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás, o a Jesús, llamado el Cristo? Porque sabía que por envidia le habían entregado” Mateo 27:15-18.
La razón por que el clero hebreo entregó a Jesús
Los líderes religiosos de la época de Jesucristo entregaron al Señor a la justicia romana, Anás y Caifás eran los grandes líderes religiosos de ese entonces y pretendían dar muerte a Jesus, por eso lo entregaron a Pilatos. Como casi la mayoría de los gobernadores romanos en vísperas de la Pascua judía, acostumbraban a soltar un preso, el que la multitud deseara, como una manera de congraciarse con ellos.
Barrabás era un preso famoso que estaba con Jesús, el populacho instigado por el despreciable clero hebreo, pidió al malo y penosamente desechó al bueno. Pilatos supo desde un principio la razón por la que estos sacerdotes habían entregado a Jesús; LA ENVIDIA.
El poder destructivo de la envidia
“Cruel es la ira, e impetuoso el furor; Mas ¿quién podrá sostenerse delante de la envidia?” Proverbios 27:4.
“La ira es cruel, y el enojo destructivo, pero los celos son incontrolables” Versión Moderna.
“el corazón apacible es vida de la carne; Mas la envidia es carcoma de los huesos” Proverbios 14:30.
La ira, el furor, la venganza etc. son expresiones de nuestra carnalidad que son sumamente dañinos y condenados por Dios, pero la envidia en particular es uno de los peores pecados de la humanidad. La envidia puede estar escondida en lo mas profundo del corazón humano, pero tarde o temprano se hará visible.
Caín mató a su hermano por envidia (Génesis 4:8, 1ª. Juan 3:12), los filisteos sintieron envidia de Isaac y tapaban los pozos que este abría (Génesis 26:14),José sufrió la envidia de sus propios hermanos, quienes lo vendieron a los ismaelitas (Génesis 37:11), Saúl se llenó de envidia contra David por un sencillo cántico (1ª. Samuel 18:6-9).
La envidia se motiva y se produce por el buen trabajo y los resultados de una persona que sobresale por encima del resto (Eclesiastés 4:4). En el corazón de un verdadero cristiano no puede haber envidia (1ª. Corintios 13:4), la envidia esta clasificado entre los frutos de la carne, e impedirá que un envidioso entre al cielo Gálatas 5:21.
La palabra griega es ZELOO “entrar en ebullición, hervir, explotar de rabia”, Santiago 4:2 lo describe, “..ardeís de envidia..”, otra palabra es FHONOS “sentimiento de disgusto producido al ser testigo de la prosperidad o éxito de otros, deseo de privar al otro de lo que tiene”. Una de las características más negativas de la cultura chilena es precisamente la envidia, o como más popularmente se le conoce “el chaqueteo”.
Frases famosas sobre la envidia
• “A la sombra del mérito se ve crecer la envidia” (Leandro Fernández de Moratín)
• “El envidioso enflaquece al ver la opulencia del prójimo” (Horacio)
• “El hombre a quien nadie envidia no es feliz” (Esquilo)
• “El que halla gusto en lo ajeno, está descontento con lo suyo” (Horacio)
• “El silencio del envidioso está lleno de ruidos” (Khalil Gibran)
• “Envidiar es tonto porque nadie es realmente digno de envidia” (Arthur Schopenhauer)
• “Es envidia la que provoca placer por las desgracias de los demas” (Platón)
• “Hacemos regularmente vanidad de las pasiones, aún de las más criminales; pero la envidia es una pasión cobarde y vergonzosa que jamás osamos confesar” (François de La Rochefoucauld)
• “La envidia es al mérito lo que la cobardía al valor” (Ignacio Manuel Altamirano)
• “La envidia es el adversario de los más afortunados” (Epicteto)
• “La envidia es el cáncer del talento. No tener envidia es un privilegio de salud que debe agradecerse a los dioses más que la salud física” (Ignacio Manuel Altamirano).
• “La envidia es la forma mas sincera de demostrar admiración por el Prójimo” (Jean Carlos Figueroa Aybar)
• La envidia es la impotencia irritada por el mérito. (Ignacio Manuel Altamirano)
• “La envidia es un buitre que se alimenta de sus propias entrañas” (Ignacio Manuel Altamirano)
• “La envidia es una declaración de inferioridad” (Napoleón I)
• “La envidia es una especie de alabanza” (John Gay)
• La envidia es una sombra que oscurece el semblante y entristece el espíritu. (Ignacio Manuel Altamirano)
• “La envidia hace parecer más abundantes las mieses de los campos ajenos, y más rico en leche el rebaño vecino” (Ovidio)
• “La envidia hace sufrir al envidioso más que a los censurados la censura” (Ignacio Manuel Altamirano).
• “La fuerza de tu envidia es la rapidez de mi progreso” (Anónimo)
• “La voz de la envidia es el pregón de la inferioridad del envidioso” (Ignacio Manuel Altamirano).
• Poseo tres perros feroces: ingratitud, soberbia y envidia. Cuando estos tres perros muerden, la herida es muy profunda. (Martín Lutero)
• “Si la envidia es natural en los hombres, mejor que ocultes tu prosperidad y así evitarás provocar la envidia” (Tales)
• “Un envidioso jamás perdona el mérito” (Pierre Corneille)
Palabras finales
La envidia es un pecado poco notorio al principio, pero evidente y destructivo con el paso del tiempo, no solo debemos evitar que la gente envidiosa nos destruya o pretenda hacerlo contra nosotros y nuestro entorno, sino principalmente debemos evitar, con la ayuda del Espíritu Santo y la gracia divina, que este se anide en nuestros corazones, eche raíces y luego se manifiesta destructivamente; “No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros” Gálatas 5:26.
La razón por que el clero hebreo entregó a Jesús
Los líderes religiosos de la época de Jesucristo entregaron al Señor a la justicia romana, Anás y Caifás eran los grandes líderes religiosos de ese entonces y pretendían dar muerte a Jesus, por eso lo entregaron a Pilatos. Como casi la mayoría de los gobernadores romanos en vísperas de la Pascua judía, acostumbraban a soltar un preso, el que la multitud deseara, como una manera de congraciarse con ellos.
Barrabás era un preso famoso que estaba con Jesús, el populacho instigado por el despreciable clero hebreo, pidió al malo y penosamente desechó al bueno. Pilatos supo desde un principio la razón por la que estos sacerdotes habían entregado a Jesús; LA ENVIDIA.
El poder destructivo de la envidia
“Cruel es la ira, e impetuoso el furor; Mas ¿quién podrá sostenerse delante de la envidia?” Proverbios 27:4.
“La ira es cruel, y el enojo destructivo, pero los celos son incontrolables” Versión Moderna.
“el corazón apacible es vida de la carne; Mas la envidia es carcoma de los huesos” Proverbios 14:30.
La ira, el furor, la venganza etc. son expresiones de nuestra carnalidad que son sumamente dañinos y condenados por Dios, pero la envidia en particular es uno de los peores pecados de la humanidad. La envidia puede estar escondida en lo mas profundo del corazón humano, pero tarde o temprano se hará visible.
Caín mató a su hermano por envidia (Génesis 4:8, 1ª. Juan 3:12), los filisteos sintieron envidia de Isaac y tapaban los pozos que este abría (Génesis 26:14),José sufrió la envidia de sus propios hermanos, quienes lo vendieron a los ismaelitas (Génesis 37:11), Saúl se llenó de envidia contra David por un sencillo cántico (1ª. Samuel 18:6-9).
La envidia se motiva y se produce por el buen trabajo y los resultados de una persona que sobresale por encima del resto (Eclesiastés 4:4). En el corazón de un verdadero cristiano no puede haber envidia (1ª. Corintios 13:4), la envidia esta clasificado entre los frutos de la carne, e impedirá que un envidioso entre al cielo Gálatas 5:21.
La palabra griega es ZELOO “entrar en ebullición, hervir, explotar de rabia”, Santiago 4:2 lo describe, “..ardeís de envidia..”, otra palabra es FHONOS “sentimiento de disgusto producido al ser testigo de la prosperidad o éxito de otros, deseo de privar al otro de lo que tiene”. Una de las características más negativas de la cultura chilena es precisamente la envidia, o como más popularmente se le conoce “el chaqueteo”.
Frases famosas sobre la envidia
• “A la sombra del mérito se ve crecer la envidia” (Leandro Fernández de Moratín)
• “El envidioso enflaquece al ver la opulencia del prójimo” (Horacio)
• “El hombre a quien nadie envidia no es feliz” (Esquilo)
• “El que halla gusto en lo ajeno, está descontento con lo suyo” (Horacio)
• “El silencio del envidioso está lleno de ruidos” (Khalil Gibran)
• “Envidiar es tonto porque nadie es realmente digno de envidia” (Arthur Schopenhauer)
• “Es envidia la que provoca placer por las desgracias de los demas” (Platón)
• “Hacemos regularmente vanidad de las pasiones, aún de las más criminales; pero la envidia es una pasión cobarde y vergonzosa que jamás osamos confesar” (François de La Rochefoucauld)
• “La envidia es al mérito lo que la cobardía al valor” (Ignacio Manuel Altamirano)
• “La envidia es el adversario de los más afortunados” (Epicteto)
• “La envidia es el cáncer del talento. No tener envidia es un privilegio de salud que debe agradecerse a los dioses más que la salud física” (Ignacio Manuel Altamirano).
• “La envidia es la forma mas sincera de demostrar admiración por el Prójimo” (Jean Carlos Figueroa Aybar)
• La envidia es la impotencia irritada por el mérito. (Ignacio Manuel Altamirano)
• “La envidia es un buitre que se alimenta de sus propias entrañas” (Ignacio Manuel Altamirano)
• “La envidia es una declaración de inferioridad” (Napoleón I)
• “La envidia es una especie de alabanza” (John Gay)
• La envidia es una sombra que oscurece el semblante y entristece el espíritu. (Ignacio Manuel Altamirano)
• “La envidia hace parecer más abundantes las mieses de los campos ajenos, y más rico en leche el rebaño vecino” (Ovidio)
• “La envidia hace sufrir al envidioso más que a los censurados la censura” (Ignacio Manuel Altamirano).
• “La fuerza de tu envidia es la rapidez de mi progreso” (Anónimo)
• “La voz de la envidia es el pregón de la inferioridad del envidioso” (Ignacio Manuel Altamirano).
• Poseo tres perros feroces: ingratitud, soberbia y envidia. Cuando estos tres perros muerden, la herida es muy profunda. (Martín Lutero)
• “Si la envidia es natural en los hombres, mejor que ocultes tu prosperidad y así evitarás provocar la envidia” (Tales)
• “Un envidioso jamás perdona el mérito” (Pierre Corneille)
Palabras finales
La envidia es un pecado poco notorio al principio, pero evidente y destructivo con el paso del tiempo, no solo debemos evitar que la gente envidiosa nos destruya o pretenda hacerlo contra nosotros y nuestro entorno, sino principalmente debemos evitar, con la ayuda del Espíritu Santo y la gracia divina, que este se anide en nuestros corazones, eche raíces y luego se manifiesta destructivamente; “No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros” Gálatas 5:26.