Vivir el presente con sabiduría, fe y propósito
“Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.” — Mateo 6:34
“Olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta…” — Filipenses 3:13-14
No asierres el aserrín. Lo que pasó, ya fue. El futuro está en manos de Dios. Vive el ahora con confianza.
“Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas…” — Eclesiastés 9:10
La mente ocupada en cosas buenas no deja espacio a la preocupación. Sirve, crea, construye, ama... ¡muévete!
Willis H. Carrier nos enseñó a enfrentar los problemas así:
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros…” — 1 Tesalonicenses 5:18
Mira lo que tienes, no lo que te falta. Las bendiciones están delante de ti cada día, si decides verlas.
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.” — Proverbios 4:23
El mundo interior que cultivas determinará la paz que experimentas en el presente.
“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.” — Proverbios 3:5-6
La fe no es esperar que todo sea perfecto, es caminar aun cuando no ves el camino completo.
Hoy seré feliz
Hoy aceptaré la realidad tal cual es
Hoy cuidaré mi cuerpo y alma
Hoy seré amable
Hoy tendré un horario y evitaré la prisa
Hoy confiaré en Dios plenamente
Hoy viviré sólo este día, no toda la vida de golpe
“Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en él.” — Salmo 118:24
¿Qué estás haciendo con el día que Dios te ha regalado hoy?
¿Estás aferrado al ayer, angustiado por el mañana, o abrazando el presente con fe?
“Un día a la vez. Dios ya está en tu mañana.”
Señor, hoy no quiero correr más. Hoy me detengo a reconocer Tu presencia en este instante.
Renuncio al afán, al miedo, al descontrol.
Hoy decido vivir un día a la vez,
porque cada día contigo es suficiente, es eterno, es sagrado.
Amén.
UN DÍA A LA VEZ

Querido hermano, querida hermana:
¿Has sentido el peso del pasado oprimiendo tus hombros o la ansiedad del futuro nublando tu presente? Hoy, el Señor te invita a soltar esa carga y a caminar confiadamente un día a la vez. Porque en cada amanecer hay una nueva oportunidad de gracia, un nuevo comienzo, un nuevo paso en Su propósito.
VERDADES PODEROSAS PARA VIVIR UN DÍA A LA VEZ
Cierra las puertas del pasado y del futuro

No asierres el aserrín. Lo que pasó, ya fue. El futuro está en manos de Dios. Vive el ahora con confianza.
Mantente activo en la obra del Señor
“Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas…” — Eclesiastés 9:10
La mente ocupada en cosas buenas no deja espacio a la preocupación. Sirve, crea, construye, ama... ¡muévete!
Aplica la fórmula de la paz
Willis H. Carrier nos enseñó a enfrentar los problemas así:
- ¿Qué es lo peor que puede pasar?
- Acéptalo.
- Mejora lo peor.
“Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará.” — Salmo 55:22
Cultiva una mente agradecida
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros…” — 1 Tesalonicenses 5:18
Mira lo que tienes, no lo que te falta. Las bendiciones están delante de ti cada día, si decides verlas.
Guarda tu corazón
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.” — Proverbios 4:23
El mundo interior que cultivas determinará la paz que experimentas en el presente.
Confía en la dirección divina
“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.” — Proverbios 3:5-6
La fe no es esperar que todo sea perfecto, es caminar aun cuando no ves el camino completo.
PROGRAMA "SÓLO POR HOY" – UNA PRÁCTICA DIARIA








PREGUNTA PARA LA IGLESIA

¿Estás aferrado al ayer, angustiado por el mañana, o abrazando el presente con fe?
DIOS YA ESTÁ CONTIGO
“Un día a la vez. Dios ya está en tu mañana.”
CIERRE: UN CLAMOR Y UNA DECISIÓN
Señor, hoy no quiero correr más. Hoy me detengo a reconocer Tu presencia en este instante.
Renuncio al afán, al miedo, al descontrol.
Hoy decido vivir un día a la vez,
porque cada día contigo es suficiente, es eterno, es sagrado.
Amén.
