UN CRISTIAN0-A; ¿PUEDE DIVORCIARSE;.... Y RE-CASARSE?

Caleb

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14 Abril 2015
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Espero los aportes al tema... para ir desarrollándolo...
 
¿Puede un cristiano divorciarse?... ¿puede un ministro divorciarse? (ya sea hombre o mujer; tomando en cuenta que hay mujeres "pastoras"?)
 
Y ahora; un cristiano, o un ministro divorciado (hombre o mujer), ¿puede volver a casarse?
 
Cualquiera puede aportar, ... pero especialmente LuisAlberto42 quien me retó a poner este tema.
 
En este tema NUNCA los cristianos se han puesto de acuerdo. Ya desde antiguo... de hecho los cristianos orientales admiten el divorcio y los católico-romanos no.

Aunque no es del todo cierto... pues los católico-romanos admiten dos casos de disolución matrimonial (que es un nombre para divorcio) que es el matrimonio rato-no consumado y el privilegio paulino, este último basado en 1 Corintios 7:12-16. Estos dos casos NO SON nulidades matrimoniales, sino verdaderos divorcios hechos administrativa (no judicialemte) por la Iglesia. El segundo caso está autorizado por un apóstol mismo y el primero que es el caso de quienes se casan y no llegan a consumar se autoriza porque se entiende que naturalmente el matrimonio aún no existe pese al sacramento.

Entre los protestantes hay de todo, las iglesias más conservadoras no tienen ni procedimientos de nulidad para matrimonios que realmente no han existido... y otras en cambio admiten el divorcio y nuevas nupcias incluso para aquellas parejas que se divorcian sencillamente porque no se llevan bien.
 
Yo creo que un cristiano tiene la obligación de cuidar y no atentar contra el matrimonio que válidamente ha realizado. Pero también entiendo que la Iglesia tiene poder para la disolución del matrimonio en los casos que establezca, que no pueden quedaren ningún caso al arbitrio de los cónyuges. De hecho este mismo poder lo ejerce el apóstol Pablo cuando autoriza la disolución y nuevas nupcias en Corintios 7:12-16. El que sea disoluble lo deja claro el mismo Cristo al hablar de la libertad en la que queda el cónyuge víctima del adulterio. En todo caso, esto debe autorizarlo la Iglesia.

Otro tema son las nulidades de los matrimonios que "aparentemente" han existido y que realmente no es así. En estos casos no se disuelve el matrimonio, si no que se declara inexistente desde su origen. Es derecho de todo cristiano que la Iglesia atienda estos casos y establezca procedimientos rigurosos para su concesión o declaración.
 
¿Un cristian@ puede divorciarse? A menos que sea por un hecho comprobado de adulterio, sí.

¿Un cristian@ puede volver a casarse después? No, a menos que unos de los contrayentes fallezca.

Para prevenir este tipo de controversias, DESDE UN PRINCIPIO se debe tomar el matrimonio con la seriedad debida. Si alguien se casa bajo el régimen de separación de bienes, esto ya huele a divorcio anticipado... "por si las moscas".


Entonces, ¿pa' qué nos hacemos tarugos?
 
Definitivamente no.
Solo puede separarse.
 
Si un matrimonio con hijos se divorcia deberian cortar a sus hijos por la mitad y llevarse una parte cada uno.
 
Bueno. En este tema podemos partir de lo que las Sagradas Escrituras dicen.

Aceptando la visión más restrictiva que se puede tener sobre el divorcio:

Primero: Voy a obviar el hecho de que la Biblia plantea el matrimonio para toda la vida, la fidelidad conyugal como un mandamiento, la procreación como el fin más importante. Incluso bajo expresiones como "ser una sola carne" o comparaciones del amor del esposo con el amor de Cristo por la Iglesia, no podemos menos que afirmar que junto con Malaquías "Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio" (Mal 2:16) y aún más tal como este se establecía en la Ley de Moisés, que para los tiempos de los profetas era ya una norma insuficiente, que Cristo habrá de restringir y dotar de nuevo sentido para quienes son renacidos en Dios.

Este es un tema muy polémico en el que los cristianos nunca se han puesto de acuerdo.

Segundo: Cristo abolió el repudio, pero exceptuó una causa de disolución matrimonial. Hay que decir esta causa se basa en el pecado de infidelidad o adulterio de uno de los cónyuges contra el otro (y contra Dios, pues es pecado). Luego sería absolutamente incorrecto decir que Cristo señaló un medio para poder divorciarse y así volver a casarse, sino que Cristo tuvo misericordia la quien es víctima del adulterio y le concedió el privilegio de la disolución de su matrimonio y de volver a csarse. Son cosas muy diferentes. No es un derecho a ejercer porquien se quiere divorciar y casarse con otra persona, sino un derecho que se le concede a la víctima de un pecado que obviamente no deseaba divorciarse o en todo caso volver a casarse.

a) Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio. (Mateo 5:32) RV60

b) Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera. (Mateo 19:9) RV60

Tercero: El apóstol Pablo menciona un segundo caso en el que es lícita la disolución del matrimonio. Se trata de lo que los teólogos llaman el "privilegio paulino". Veamos el texto:

c)
Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios. (1 Corintios 7:15) RV60

En este caso podemos extraer del texto, y de su contexto textual, una serie de elementos mínimos o requisitos:

1. Que el matrimonio no es cristiano, es decir, es un matrimonio natural celebrado por personas no cristianas.
2. Que una de las partes se ha convertido y bautizado a la fe cristiana después.
3. Que la parte no cristiana exija el divorcio, repudio o abandone a esta otra. O actos análogos como que busque la muerte de esta persona o intente matarla (puesto que la muerte significa también la disolución matrimonial).
4. Que la parte cristiana desee esta disolución y la solicite a la Iglesia.

A estos elementos, la Iglesia siempre prudente, ha añadido otros:

1. La parte no cristiana repudia, se divorcia o abandona a la parte cristiana por causa de la nueva fe de esta o por asuntos relacionados.
2. Se debe abrir un proceso e investigar cuidadosamente el caso, en el que debe ser oída la parte no cristiana a fin de conocer todos los detalles, y si no puede ser así al menos se le debe comunicar o amonestar.
3. Se debe buscar en primer lugar que no llegue a suceder el divorcio y que se puedan reconciliar mientras no se tome una decisión.
4. La decisión final debe tomarla una autoridad de la Iglesia, y no quedar al arbitrio de la parte que solicita acogerse a este privilegio.

Cuarto: Los matrimonios nulos o ratos no consumados: estamos ante casos en los que o bien, nunca se produjo un matrimonio verdadero, o bien sólo se produjo una ceremonia de matrimonio pero este no llegó a existir materialmente (por la consumación). En el primero de los casos la celebración matrimonial está viciada y debe considerarse inexistente (por ejemplo casar a una menor contra su voluntad, casarse fuertemente engañado sobre una cualidad esencial de la otra persona...) y en el segundo caso estamos ante un matrimonio que desde el punto de vista natural no se llega a realizar, todo queda en una promesa solemne o en votos, pero tales votos la iglesia puede suspenderlos o dejarlos sin efectos, cuando no se han comenzado nisiquiera a cumplir (y especialmente cuando resulta imposible cumplirlos)

Por ejemplo quien jura ante Dios que levantará con sus manos un autobús, aunque jure válidamente, jura algo imposible; luego tal juramento debe ser anulado o disuelto. Pues quien hace voto de matrimonio pero no puede consumar su matrimonio, ni es capaz de entrar a vivir con la persona con la que se casa, ni una sola noche; puede buscar lo mismo.

Quinto: ¿Y si un cristiano se casa con un no cristiano? ¿Puede luego si el no cristiano lo abandona por su fe, acojerse a 1 Corintios 7:15?

a) Si se casa sin permiso de la Iglesia y fuera de la Iglesia, violando las normas de esta, y en esta Iglesia se entiende el matrimonio como un sacramento. En realidad nunca se casó, pues ha rehuído casarse realmente, pues se supone que es cristiana. Convive con esa persona y nada la ata. (Convive en pecado)
b) Si se casó con el permiso de la Iglesia, en una ceremonia en la Iglesia, entonces luego no puede actuar contra sus propios actos. Es un matrimonio válido. Lo que ocurre es que algunas iglesias no permiten los matrimonios mixtos o en yugo desigual.
 
nseigi;n3265123 dijo:
Bueno. En este tema podemos partir de lo que las Sagradas Escrituras dicen.

Aceptando la visión más restrictiva que se puede tener sobre el divorcio:

Primero: Voy a obviar el hecho de que la Biblia plantea el matrimonio para toda la vida, la fidelidad conyugal como un mandamiento, la procreación como el fin más importante. Incluso bajo expresiones como "ser una sola carne" o comparaciones del amor del esposo con el amor de Cristo por la Iglesia, no podemos menos que afirmar que junto con Malaquías "Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio" (Mal 2:16) y aún más tal como este se establecía en la Ley de Moisés, que para los tiempos de los profetas era ya una norma insuficiente, que Cristo habrá de restringir y dotar de nuevo sentido para quienes son renacidos en Dios.

Este es un tema muy polémico en el que los cristianos nunca se han puesto de acuerdo.

Segundo: Cristo abolió el repudio, pero exceptuó una causa de disolución matrimonial. Hay que decir esta causa se basa en el pecado de infidelidad o adulterio de uno de los cónyuges contra el otro (y contra Dios, pues es pecado). Luego sería absolutamente incorrecto decir que Cristo señaló un medio para poder divorciarse y así volver a casarse, sino que Cristo tuvo misericordia la quien es víctima del adulterio y le concedió el privilegio de la disolución de su matrimonio y de volver a csarse. Son cosas muy diferentes. No es un derecho a ejercer porquien se quiere divorciar y casarse con otra persona, sino un derecho que se le concede a la víctima de un pecado que obviamente no deseaba divorciarse o en todo caso volver a casarse.

a) Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio. (Mateo 5:32) RV60

b) Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera. (Mateo 19:9) RV60

Tercero: El apóstol Pablo menciona un segundo caso en el que es lícita la disolución del matrimonio. Se trata de lo que los teólogos llaman el "privilegio paulino". Veamos el texto:

c)
Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios. (1 Corintios 7:15) RV60

En este caso podemos extraer del texto, y de su contexto textual, una serie de elementos mínimos o requisitos:

1. Que el matrimonio no es cristiano, es decir, es un matrimonio natural celebrado por personas no cristianas.
2. Que una de las partes se ha convertido y bautizado a la fe cristiana después.
3. Que la parte no cristiana exija el divorcio, repudio o abandone a esta otra. O actos análogos como que busque la muerte de esta persona o intente matarla (puesto que la muerte significa también la disolución matrimonial).
4. Que la parte cristiana desee esta disolución y la solicite a la Iglesia.

A estos elementos, la Iglesia siempre prudente, ha añadido otros:

1. La parte no cristiana repudia, se divorcia o abandona a la parte cristiana por causa de la nueva fe de esta o por asuntos relacionados.
2. Se debe abrir un proceso e investigar cuidadosamente el caso, en el que debe ser oída la parte no cristiana a fin de conocer todos los detalles, y si no puede ser así al menos se le debe comunicar o amonestar.
3. Se debe buscar en primer lugar que no llegue a suceder el divorcio y que se puedan reconciliar mientras no se tome una decisión.
4. La decisión final debe tomarla una autoridad de la Iglesia, y no quedar al arbitrio de la parte que solicita acogerse a este privilegio.

Cuarto: Los matrimonios nulos o ratos no consumados: estamos ante casos en los que o bien, nunca se produjo un matrimonio verdadero, o bien sólo se produjo una ceremonia de matrimonio pero este no llegó a existir materialmente (por la consumación). En el primero de los casos la celebración matrimonial está viciada y debe considerarse inexistente (por ejemplo casar a una menor contra su voluntad, casarse fuertemente engañado sobre una cualidad esencial de la otra persona...) y en el segundo caso estamos ante un matrimonio que desde el punto de vista natural no se llega a realizar, todo queda en una promesa solemne o en votos, pero tales votos la iglesia puede suspenderlos o dejarlos sin efectos, cuando no se han comenzado nisiquiera a cumplir (y especialmente cuando resulta imposible cumplirlos)

Por ejemplo quien jura ante Dios que levantará con sus manos un autobús, aunque jure válidamente, jura algo imposible; luego tal juramento debe ser anulado o disuelto. Pues quien hace voto de matrimonio pero no puede consumar su matrimonio, ni es capaz de entrar a vivir con la persona con la que se casa, ni una sola noche; puede buscar lo mismo.

Quinto: ¿Y si un cristiano se casa con un no cristiano? ¿Puede luego si el no cristiano lo abandona por su fe, acojerse a 1 Corintios 7:15?

a) Si se casa sin permiso de la Iglesia y fuera de la Iglesia, violando las normas de esta, y en esta Iglesia se entiende el matrimonio como un sacramento. En realidad nunca se casó, pues ha rehuído casarse realmente, pues se supone que es cristiana. Convive con esa persona y nada la ata. (Convive en pecado)
b) Si se casó con el permiso de la Iglesia, en una ceremonia en la Iglesia, entonces luego no puede actuar contra sus propios actos. Es un matrimonio válido. Lo que ocurre es que algunas iglesias no permiten los matrimonios mixtos o en yugo desigual.
Todo esto se puede solucionar con la separación.
Y recordemos que estamos hablando de santos.
No de agradar al mundo.
No de hacer las reglas mas llevaderas para los carnales.
Los cristianos morían por su fe.
Los mataban.
No estamos hablando de que les impedían recasarse.
El que se quiera recasar pues que se recase pero que no busque la complicidad de la iglesia y de Dios.
El que salve su vida la perderá, mas el que la pierda la salvará.
De esta gente estamos hablando.
 
CORRIJO LO SIGUIENTE:

horizonte-71;n3265097 dijo:
¿Un cristian@ puede divorciarse? A menos que sea por un hecho comprobado de adulterio, no.

¿Un cristian@ puede volver a casarse después? No, a menos que unos de los contrayentes fallezca.

Para prevenir este tipo de controversias, DESDE UN PRINCIPIO se debe tomar el matrimonio con la seriedad debida. Si alguien se casa bajo el régimen de separación de bienes, esto ya huele a divorcio anticipado... "por si las moscas".


Entonces, ¿pa' qué nos hacemos tarugos?
 
Es que el matrimonio no puede apoyarse en los sentimientos sino en una voluntad comprometida.
Lo triste es que solo los cristianos se enseñorean de su voluntad y por ende pueden comprometerse.
El mundo es esclavo del placer y mantendra la relación mientras obtenga esto.
También están quienes lo mantienen religiosamente o por legalismos varios o presiones culturales.
 
nseigi;n3265123 dijo:
Bueno. En este tema podemos partir de lo que las Sagradas Escrituras dicen.

Aceptando la visión más restrictiva que se puede tener sobre el divorcio:

Primero: Voy a obviar el hecho de que la Biblia plantea el matrimonio para toda la vida, la fidelidad conyugal como un mandamiento, la procreación como el fin más importante. Incluso bajo expresiones como "ser una sola carne" o comparaciones del amor del esposo con el amor de Cristo por la Iglesia, no podemos menos que afirmar que junto con Malaquías "Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio" (Mal 2:16) y aún más tal como este se establecía en la Ley de Moisés, que para los tiempos de los profetas era ya una norma insuficiente, que Cristo habrá de restringir y dotar de nuevo sentido para quienes son renacidos en Dios.

Este es un tema muy polémico en el que los cristianos nunca se han puesto de acuerdo.
¿O sea?.... se pueden divorciar o no?

Segundo: Cristo abolió el repudio, pero exceptuó una causa de disolución matrimonial. Hay que decir esta causa se basa en el pecado de infidelidad o adulterio de uno de los cónyuges contra el otro (y contra Dios, pues es pecado). Luego sería absolutamente incorrecto decir que Cristo señaló un medio para poder divorciarse y así volver a casarse, sino que Cristo tuvo misericordia la quien es víctima del adulterio y le concedió el privilegio de la disolución de su matrimonio y de volver a csarse. Son cosas muy diferentes. No es un derecho a ejercer porquien se quiere divorciar y casarse con otra persona, sino un derecho que se le concede a la víctima de un pecado que obviamente no deseaba divorciarse o en todo caso volver a casarse.
Esto es absolutamente FALSO... (especialmente lo remarcado en rojo).
Jesús jamás permitió "disolución de matrimonio"... ESTO ES FALSO. Y menos aún, jamás permitió el volverse a casar. Partes muy bien diciendo que "en éste tema debemos partir desde lo que las Escrituras nos enseñan".... Pero luego, apenas escrito esto; te sales de las Escrituras, para enseñar una falsedad.


a) Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio. (Mateo 5:32) RV60
b) Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera. (Mateo 19:9) RV60
Escrituras sacadas de su contexto. Jesús estaba regulando la permisión DE MOISÉS; ya antes, había dejado claro, que el matrimonio SEGÚN DIOS (no según Moisés), no se disuelve:
"Entonces se llegaron a él los Fariseos, tentándole, y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquiera causa?
Y él respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que
el que los hizo al principio (Dios), macho y hembra los hizo,
Y dijo: Por tanto, el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y
serán dos en una carne?
Así que, no son ya más dos, sino una carne:
por tanto, lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre" (Mat. 19:3-6)


Tercero: El apóstol Pablo menciona un segundo caso en el que es lícita la disolución del matrimonio. Se trata de lo que los teólogos llaman el "privilegio paulino". Veamos el texto:

c)
Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios. (1 Corintios 7:15) RV60
"sepárese"... no dice "divorciese" ....... Hasta aquí, vamos bien....

[En este caso podemos extraer del texto, y de su contexto textual, una serie de elementos mínimos o requisitos:

1. Que el matrimonio no es cristiano, es decir, es un matrimonio natural celebrado por personas no cristianas.
Y aquí, estamos mal... Todo matrimonio, que se realice bajo un documento, es válido, mayormente si uno de los dos es cristiano. Pablo no habla de dos inconversos; sino, de un cristiano y un inconverso.

esta doctrina es muy acomodada; es semejante a la ley del embudo; lo ancho para mi, lo angosto para los otros. Con este tipo de enseñanzas, podemos invalidad cualquier matrimonio, diciendo simplemente, "este es de Dios", "este no es de Dios". Sobretodo, si alguno AHORA es cristiano, pero se caso siendo infiel o impío... y ¡zas!, dejan botada a su mujer, y los frescos, se casan con otra, "porque el matrimonio antiguo no era de Dios" ¡¡frescura mayúscula!!
2. Que una de las partes se ha convertido y bautizado a la fe cristiana después.
Antes o después, debe someterse a la voluntad de Dios, Dios no establece un matrimonio "cristiano", sino, establece el matrimonio universal, para toda la raza humana. Y si no, debate con citas lo contrario.
3. Que la parte no cristiana exija el divorcio, repudio o abandone a esta otra. O actos análogos como que busque la muerte de esta persona o intente matarla (puesto que la muerte significa también la disolución matrimonial).
Solo la última causal, es válida, para disolución del matrimonio, que muera uno de los contrayentes. No voy a especular ni elucubrar, de que manera morirá.
4. Que la parte cristiana desee esta disolución y la solicite a la Iglesia.
¿SI?..... ¿donde está escrito?... libro... capítulo, versículo. por favor.

A estos elementos, la Iglesia siempre prudente, ha añadido otros:

1. La parte no cristiana repudia, se divorcia o abandona a la parte cristiana por causa de la nueva fe de esta o por asuntos relacionados.
2. Se debe abrir un proceso e investigar cuidadosamente el caso, en el que debe ser oída la parte no cristiana a fin de conocer todos los detalles, y si no puede ser así al menos se le debe comunicar o amonestar.
3. Se debe buscar en primer lugar que no llegue a suceder el divorcio y que se puedan reconciliar mientras no se tome una decisión.
4. La decisión final debe tomarla una autoridad de la Iglesia, y no quedar al arbitrio de la parte que solicita acogerse a este privilegio.

Cuarto: Los matrimonios nulos o ratos no consumados: estamos ante casos en los que o bien, nunca se produjo un matrimonio verdadero, o bien sólo se produjo una ceremonia de matrimonio pero este no llegó a existir materialmente (por la consumación). En el primero de los casos la celebración matrimonial está viciada y debe considerarse inexistente (por ejemplo casar a una menor contra su voluntad, casarse fuertemente engañado sobre una cualidad esencial de la otra persona...) y en el segundo caso estamos ante un matrimonio que desde el punto de vista natural no se llega a realizar, todo queda en una promesa solemne o en votos, pero tales votos la iglesia puede suspenderlos o dejarlos sin efectos, cuando no se han comenzado nisiquiera a cumplir (y especialmente cuando resulta imposible cumplirlos)

Por ejemplo quien jura ante Dios que levantará con sus manos un autobús, aunque jure válidamente, jura algo imposible; luego tal juramento debe ser anulado o disuelto. Pues quien hace voto de matrimonio pero no puede consumar su matrimonio, ni es capaz de entrar a vivir con la persona con la que se casa, ni una sola noche; puede buscar lo mismo.

Quinto: ¿Y si un cristiano se casa con un no cristiano? ¿Puede luego si el no cristiano lo abandona por su fe, acojerse a 1 Corintios 7:15?

a) Si se casa sin permiso de la Iglesia y fuera de la Iglesia, violando las normas de esta, y en esta Iglesia se entiende el matrimonio como un sacramento. En realidad nunca se casó, pues ha rehuído casarse realmente, pues se supone que es cristiana. Convive con esa persona y nada la ata. (Convive en pecado)
b) Si se casó con el permiso de la Iglesia, en una ceremonia en la Iglesia, entonces luego no puede actuar contra sus propios actos. Es un matrimonio válido. Lo que ocurre es que algunas iglesias no permiten los matrimonios mixtos o en yugo desigual.
Reglas o normas humanas, carnales, sin sustento bíblico. ¿Se te olvido que debías considerar las Escrituras en este tema?
 
salmo51;n3265186 dijo:
Es que el matrimonio no puede apoyarse en los sentimientos sino en una voluntad comprometida.
Lo triste es que solo los cristianos se enseñorean de su voluntad y por ende pueden comprometerse.
El mundo es esclavo del placer y mantendra la relación mientras obtenga esto.
También están quienes lo mantienen religiosamente o por legalismos varios o presiones culturales.

De acuerdo...
 
salmo51;n3265147 dijo:
Todo esto se puede solucionar con la separación.
Y recordemos que estamos hablando de santos.
No de agradar al mundo.
No de hacer las reglas mas llevaderas para los carnales.
Los cristianos morían por su fe.
Los mataban.
No estamos hablando de que les impedían recasarse.
El que se quiera recasar pues que se recase pero que no busque la complicidad de la iglesia y de Dios.
El que salve su vida la perderá, mas el que la pierda la salvará.
De esta gente estamos hablando.

De acuerdo.....
 
Caleb;n3265066 dijo:
¿Puede un cristiano divorciarse?... ¿puede un ministro divorciarse? (ya sea hombre o mujer; tomando en cuenta que hay mujeres "pastoras"?)

DEPENDE......Que tal el varón de 32 años, cuatro años casado, sin don de continencia....y la esposa se va con el lechero o el médico......claro que se puede divorciar y casarse nuevamente.....
DEPENDE......Que tal la mujer de 38 años, 12 años de casada. El esposo ingresa a una secta satánica......claro que se puede divorciar y volver a casar.

Los que digan que se pueden separar pero no casar entonces los están condenando a la fornicación, masturbación........
 
a) Si se casa sin permiso de la Iglesia y fuera de la Iglesia, violando las normas de esta, y en esta Iglesia se entiende el matrimonio como un sacramento.

Esto si es el colmo del idiotismo religioso.

Solo a los imbéciles se les ocurre darle respaldo a una secta que engaña a sus miembros y los conduce al mismo infierno.

El matrimonio bíblico es sumamente santo.

Y no se presta para que un grupo sectario se erija como el que controla la vida de sus miembros.

Esto es obra de Satanás.

Las normas bíblicas se hallan en la Escritura no en los grupos religiosos.

Y a este respecto la Escritura es muy clara:

2 Corintios 6:14 No os unáis en YUGO DESIGUAL con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?

Solo los redimidos por la sangre de Cristo y miembros del Cuerpo de Cristo sobre la tierra, disciernen y llevan a la practica los santos preceptos habidos en el matrimonio, como por ejemplo este:

Hebreos 13:4 Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho SIN MANCILLA; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.

Por otro lado, y de manera espiritual, la figura del matrimonio es usada por el Espíritu Santo para simbolizar las futuras Bodas del Cordero:

22. Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;
23. porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.
24. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.
25. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,
26. para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,
27. a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
28. Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.
29. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia,
30. porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.
31. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.
32. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.

El matrimonio bíblico es tan hermosamente Santo, que cada redimido por la sangre de Cristo es una sola UNIÓN INDISOLUBLE con Cristo.

El divorcio jamás ha sido contemplado por Cristo en sus redimidos.

De ahí el gran respeto y solemnidad del que se une en matrimonio dentro de los santos preceptos bíblicos.

Lo demás es pura falsedad y engaño donde el divorcio es la base de la mentira de Satanás que vino a destruir la unión indisoluble entre Cristo y su Iglesia.

Natanael1
 
La causa de fornicación nada tiene que ver con el adulterio.
Es para el caso en que uno de los cónyuges se entera de que el otro no llega virgen al matrimonio.
Aún si ya se conocieron.
De todas maneras, si el conyuge engañado sigue adelante con la relación, ya no puede chistar. Alpiste. Fuiste.