Caleb;n3265063 dijo:[h=2]UN CRISTIAN0-A; ¿PUEDE DIVORCIARSE;.... Y RE-CASARSE?[/h]
Todo esto se puede solucionar con la separación.nseigi;n3265123 dijo:Bueno. En este tema podemos partir de lo que las Sagradas Escrituras dicen.
Aceptando la visión más restrictiva que se puede tener sobre el divorcio:
Primero: Voy a obviar el hecho de que la Biblia plantea el matrimonio para toda la vida, la fidelidad conyugal como un mandamiento, la procreación como el fin más importante. Incluso bajo expresiones como "ser una sola carne" o comparaciones del amor del esposo con el amor de Cristo por la Iglesia, no podemos menos que afirmar que junto con Malaquías "Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio" (Mal 2:16) y aún más tal como este se establecía en la Ley de Moisés, que para los tiempos de los profetas era ya una norma insuficiente, que Cristo habrá de restringir y dotar de nuevo sentido para quienes son renacidos en Dios.
Este es un tema muy polémico en el que los cristianos nunca se han puesto de acuerdo.
Segundo: Cristo abolió el repudio, pero exceptuó una causa de disolución matrimonial. Hay que decir esta causa se basa en el pecado de infidelidad o adulterio de uno de los cónyuges contra el otro (y contra Dios, pues es pecado). Luego sería absolutamente incorrecto decir que Cristo señaló un medio para poder divorciarse y así volver a casarse, sino que Cristo tuvo misericordia la quien es víctima del adulterio y le concedió el privilegio de la disolución de su matrimonio y de volver a csarse. Son cosas muy diferentes. No es un derecho a ejercer porquien se quiere divorciar y casarse con otra persona, sino un derecho que se le concede a la víctima de un pecado que obviamente no deseaba divorciarse o en todo caso volver a casarse.
a) Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio. (Mateo 5:32) RV60
b) Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera. (Mateo 19:9) RV60
Tercero: El apóstol Pablo menciona un segundo caso en el que es lícita la disolución del matrimonio. Se trata de lo que los teólogos llaman el "privilegio paulino". Veamos el texto:
c) Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios. (1 Corintios 7:15) RV60
En este caso podemos extraer del texto, y de su contexto textual, una serie de elementos mínimos o requisitos:
1. Que el matrimonio no es cristiano, es decir, es un matrimonio natural celebrado por personas no cristianas.
2. Que una de las partes se ha convertido y bautizado a la fe cristiana después.
3. Que la parte no cristiana exija el divorcio, repudio o abandone a esta otra. O actos análogos como que busque la muerte de esta persona o intente matarla (puesto que la muerte significa también la disolución matrimonial).
4. Que la parte cristiana desee esta disolución y la solicite a la Iglesia.
A estos elementos, la Iglesia siempre prudente, ha añadido otros:
1. La parte no cristiana repudia, se divorcia o abandona a la parte cristiana por causa de la nueva fe de esta o por asuntos relacionados.
2. Se debe abrir un proceso e investigar cuidadosamente el caso, en el que debe ser oída la parte no cristiana a fin de conocer todos los detalles, y si no puede ser así al menos se le debe comunicar o amonestar.
3. Se debe buscar en primer lugar que no llegue a suceder el divorcio y que se puedan reconciliar mientras no se tome una decisión.
4. La decisión final debe tomarla una autoridad de la Iglesia, y no quedar al arbitrio de la parte que solicita acogerse a este privilegio.
Cuarto: Los matrimonios nulos o ratos no consumados: estamos ante casos en los que o bien, nunca se produjo un matrimonio verdadero, o bien sólo se produjo una ceremonia de matrimonio pero este no llegó a existir materialmente (por la consumación). En el primero de los casos la celebración matrimonial está viciada y debe considerarse inexistente (por ejemplo casar a una menor contra su voluntad, casarse fuertemente engañado sobre una cualidad esencial de la otra persona...) y en el segundo caso estamos ante un matrimonio que desde el punto de vista natural no se llega a realizar, todo queda en una promesa solemne o en votos, pero tales votos la iglesia puede suspenderlos o dejarlos sin efectos, cuando no se han comenzado nisiquiera a cumplir (y especialmente cuando resulta imposible cumplirlos)
Por ejemplo quien jura ante Dios que levantará con sus manos un autobús, aunque jure válidamente, jura algo imposible; luego tal juramento debe ser anulado o disuelto. Pues quien hace voto de matrimonio pero no puede consumar su matrimonio, ni es capaz de entrar a vivir con la persona con la que se casa, ni una sola noche; puede buscar lo mismo.
Quinto: ¿Y si un cristiano se casa con un no cristiano? ¿Puede luego si el no cristiano lo abandona por su fe, acojerse a 1 Corintios 7:15?
a) Si se casa sin permiso de la Iglesia y fuera de la Iglesia, violando las normas de esta, y en esta Iglesia se entiende el matrimonio como un sacramento. En realidad nunca se casó, pues ha rehuído casarse realmente, pues se supone que es cristiana. Convive con esa persona y nada la ata. (Convive en pecado)
b) Si se casó con el permiso de la Iglesia, en una ceremonia en la Iglesia, entonces luego no puede actuar contra sus propios actos. Es un matrimonio válido. Lo que ocurre es que algunas iglesias no permiten los matrimonios mixtos o en yugo desigual.
horizonte-71;n3265097 dijo:¿Un cristian@ puede divorciarse? A menos que sea por un hecho comprobado de adulterio, no.
¿Un cristian@ puede volver a casarse después? No, a menos que unos de los contrayentes fallezca.
Para prevenir este tipo de controversias, DESDE UN PRINCIPIO se debe tomar el matrimonio con la seriedad debida. Si alguien se casa bajo el régimen de separación de bienes, esto ya huele a divorcio anticipado... "por si las moscas".
Entonces, ¿pa' qué nos hacemos tarugos?
¿O sea?.... se pueden divorciar o no?nseigi;n3265123 dijo:Bueno. En este tema podemos partir de lo que las Sagradas Escrituras dicen.
Aceptando la visión más restrictiva que se puede tener sobre el divorcio:
Primero: Voy a obviar el hecho de que la Biblia plantea el matrimonio para toda la vida, la fidelidad conyugal como un mandamiento, la procreación como el fin más importante. Incluso bajo expresiones como "ser una sola carne" o comparaciones del amor del esposo con el amor de Cristo por la Iglesia, no podemos menos que afirmar que junto con Malaquías "Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio" (Mal 2:16) y aún más tal como este se establecía en la Ley de Moisés, que para los tiempos de los profetas era ya una norma insuficiente, que Cristo habrá de restringir y dotar de nuevo sentido para quienes son renacidos en Dios.
Este es un tema muy polémico en el que los cristianos nunca se han puesto de acuerdo.
Esto es absolutamente FALSO... (especialmente lo remarcado en rojo).Segundo: Cristo abolió el repudio, pero exceptuó una causa de disolución matrimonial. Hay que decir esta causa se basa en el pecado de infidelidad o adulterio de uno de los cónyuges contra el otro (y contra Dios, pues es pecado). Luego sería absolutamente incorrecto decir que Cristo señaló un medio para poder divorciarse y así volver a casarse, sino que Cristo tuvo misericordia la quien es víctima del adulterio y le concedió el privilegio de la disolución de su matrimonio y de volver a csarse. Son cosas muy diferentes. No es un derecho a ejercer porquien se quiere divorciar y casarse con otra persona, sino un derecho que se le concede a la víctima de un pecado que obviamente no deseaba divorciarse o en todo caso volver a casarse.
a) Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio. (Mateo 5:32) RV60
Escrituras sacadas de su contexto. Jesús estaba regulando la permisión DE MOISÉS; ya antes, había dejado claro, que el matrimonio SEGÚN DIOS (no según Moisés), no se disuelve:b) Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera. (Mateo 19:9) RV60
"sepárese"... no dice "divorciese" ....... Hasta aquí, vamos bien....Tercero: El apóstol Pablo menciona un segundo caso en el que es lícita la disolución del matrimonio. Se trata de lo que los teólogos llaman el "privilegio paulino". Veamos el texto:
c) Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios. (1 Corintios 7:15) RV60
Y aquí, estamos mal... Todo matrimonio, que se realice bajo un documento, es válido, mayormente si uno de los dos es cristiano. Pablo no habla de dos inconversos; sino, de un cristiano y un inconverso.[En este caso podemos extraer del texto, y de su contexto textual, una serie de elementos mínimos o requisitos:
1. Que el matrimonio no es cristiano, es decir, es un matrimonio natural celebrado por personas no cristianas.
Antes o después, debe someterse a la voluntad de Dios, Dios no establece un matrimonio "cristiano", sino, establece el matrimonio universal, para toda la raza humana. Y si no, debate con citas lo contrario.2. Que una de las partes se ha convertido y bautizado a la fe cristiana después.
Solo la última causal, es válida, para disolución del matrimonio, que muera uno de los contrayentes. No voy a especular ni elucubrar, de que manera morirá.3. Que la parte no cristiana exija el divorcio, repudio o abandone a esta otra. O actos análogos como que busque la muerte de esta persona o intente matarla (puesto que la muerte significa también la disolución matrimonial).
¿SI?..... ¿donde está escrito?... libro... capítulo, versículo. por favor.4. Que la parte cristiana desee esta disolución y la solicite a la Iglesia.
Reglas o normas humanas, carnales, sin sustento bíblico. ¿Se te olvido que debías considerar las Escrituras en este tema?A estos elementos, la Iglesia siempre prudente, ha añadido otros:
1. La parte no cristiana repudia, se divorcia o abandona a la parte cristiana por causa de la nueva fe de esta o por asuntos relacionados.
2. Se debe abrir un proceso e investigar cuidadosamente el caso, en el que debe ser oída la parte no cristiana a fin de conocer todos los detalles, y si no puede ser así al menos se le debe comunicar o amonestar.
3. Se debe buscar en primer lugar que no llegue a suceder el divorcio y que se puedan reconciliar mientras no se tome una decisión.
4. La decisión final debe tomarla una autoridad de la Iglesia, y no quedar al arbitrio de la parte que solicita acogerse a este privilegio.
Cuarto: Los matrimonios nulos o ratos no consumados: estamos ante casos en los que o bien, nunca se produjo un matrimonio verdadero, o bien sólo se produjo una ceremonia de matrimonio pero este no llegó a existir materialmente (por la consumación). En el primero de los casos la celebración matrimonial está viciada y debe considerarse inexistente (por ejemplo casar a una menor contra su voluntad, casarse fuertemente engañado sobre una cualidad esencial de la otra persona...) y en el segundo caso estamos ante un matrimonio que desde el punto de vista natural no se llega a realizar, todo queda en una promesa solemne o en votos, pero tales votos la iglesia puede suspenderlos o dejarlos sin efectos, cuando no se han comenzado nisiquiera a cumplir (y especialmente cuando resulta imposible cumplirlos)
Por ejemplo quien jura ante Dios que levantará con sus manos un autobús, aunque jure válidamente, jura algo imposible; luego tal juramento debe ser anulado o disuelto. Pues quien hace voto de matrimonio pero no puede consumar su matrimonio, ni es capaz de entrar a vivir con la persona con la que se casa, ni una sola noche; puede buscar lo mismo.
Quinto: ¿Y si un cristiano se casa con un no cristiano? ¿Puede luego si el no cristiano lo abandona por su fe, acojerse a 1 Corintios 7:15?
a) Si se casa sin permiso de la Iglesia y fuera de la Iglesia, violando las normas de esta, y en esta Iglesia se entiende el matrimonio como un sacramento. En realidad nunca se casó, pues ha rehuído casarse realmente, pues se supone que es cristiana. Convive con esa persona y nada la ata. (Convive en pecado)
b) Si se casó con el permiso de la Iglesia, en una ceremonia en la Iglesia, entonces luego no puede actuar contra sus propios actos. Es un matrimonio válido. Lo que ocurre es que algunas iglesias no permiten los matrimonios mixtos o en yugo desigual.
salmo51;n3265186 dijo:Es que el matrimonio no puede apoyarse en los sentimientos sino en una voluntad comprometida.
Lo triste es que solo los cristianos se enseñorean de su voluntad y por ende pueden comprometerse.
El mundo es esclavo del placer y mantendra la relación mientras obtenga esto.
También están quienes lo mantienen religiosamente o por legalismos varios o presiones culturales.
salmo51;n3265147 dijo:Todo esto se puede solucionar con la separación.
Y recordemos que estamos hablando de santos.
No de agradar al mundo.
No de hacer las reglas mas llevaderas para los carnales.
Los cristianos morían por su fe.
Los mataban.
No estamos hablando de que les impedían recasarse.
El que se quiera recasar pues que se recase pero que no busque la complicidad de la iglesia y de Dios.
El que salve su vida la perderá, mas el que la pierda la salvará.
De esta gente estamos hablando.
Caleb;n3265066 dijo:¿Puede un cristiano divorciarse?... ¿puede un ministro divorciarse? (ya sea hombre o mujer; tomando en cuenta que hay mujeres "pastoras"?)
a) Si se casa sin permiso de la Iglesia y fuera de la Iglesia, violando las normas de esta, y en esta Iglesia se entiende el matrimonio como un sacramento.