Los creyentes cristianos, por sí mismos, es muy poco lo que pueden hacer; en cambio el Padre Eterno todo lo puede realizar. La clave está en que si el Espíritu de Dios mora en mí entonces, “todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Fil.4.13), “porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, POR MEDIO DE NOSOTROS, para la gloria de Dios.” (2-Co.1.20)
Entonces, ¿Por qué no nos unimos de manera organizada y responsable para superar las dificultades de la vida humana? Pongamos los pies sobre la tierra sin dejar de mirar al cielo.
Entonces, ¿Por qué no nos unimos de manera organizada y responsable para superar las dificultades de la vida humana? Pongamos los pies sobre la tierra sin dejar de mirar al cielo.