No escribo esto desde la duda ni desde el enfado, sino desde algo más silencioso.
Durante un tiempo he tenido la sensación de que rezaba… pero no avanzaba.
Seguía pidiendo luz, claridad, paz, y sin embargo por dentro todo seguía igual de confuso. No peor, pero tampoco mejor. Como si la oración se hubiera vuelto repetitiva, casi automática.
No he dejado de creer ni de rezar. Pero sí he empezado a preguntarme si, en algunos momentos, el problema no es la fe, sino cómo nos colocamos ante Dios. Si a veces esperamos respuestas cuando quizá lo que toca es aprender a escuchar de otra manera.
¿Alguien más se siente igual?¿Como lo habéis afrontado?
Durante un tiempo he tenido la sensación de que rezaba… pero no avanzaba.
Seguía pidiendo luz, claridad, paz, y sin embargo por dentro todo seguía igual de confuso. No peor, pero tampoco mejor. Como si la oración se hubiera vuelto repetitiva, casi automática.
No he dejado de creer ni de rezar. Pero sí he empezado a preguntarme si, en algunos momentos, el problema no es la fe, sino cómo nos colocamos ante Dios. Si a veces esperamos respuestas cuando quizá lo que toca es aprender a escuchar de otra manera.
¿Alguien más se siente igual?¿Como lo habéis afrontado?