Hola, trataré de responder a tu cuestión, no mediante exegesis, sino mediante una transcripción directa del evangelio:
Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come. El les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis. Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer? Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.
Así, Jesús no necesitaba de comida, mas porque era su Padre quién le proveía de alimento, a través del cumplimiento de su voluntad.
Respecto a sus discípulos, Él les dijo:
Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. La vida es más que la comida, y el cuerpo que el vestido. Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves? ¿Y quién de vosotros podrá con afanarse añadir a su estatura un codo? Pues si no podéis ni aun lo que es menos, ¿por qué os afanáis por lo demás?
Se sabe, de los apóstoles como Pablo, que compaginaban sus labores seculares con la predicación del evangelio. Esto, para ganarse su sustento.