La parábola del Buen Pastor revela el núcleo del evangelio: un Dios que no es indiferente, sino que busca, cuida y protege a los suyos con amor sacrificial
.
Jesús se presenta como el Pastor verdadero que conoce a sus ovejas por nombre, que no huye ante el peligro y que está dispuesto a dar su vida por ellas. Lucas 15; Juan 10
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El valor de una sola oveja (Lucas 15)
En Lucas 15, el énfasis está en el valor de una sola oveja
: una entre cien se pierde, y el pastor deja a las noventa y nueve en lugar seguro para ir tras la que falta.
No hay reproche cuando la encuentra, sino gozo
; la pone sobre sus hombros y se reúne a sus amigos diciendo:

Jesús, el Buen Pastor y la Puerta (Juan 10)
En Juan 10, Jesús profundiza la imagen y se revela con varias declaraciones poderosas:
Contexto que da sentido a la enseñanza
En el pastoreo antiguo, el redil era un recinto de piedra con una sola entrada donde las ovejas pasaban la noche protegidas
. Por la noche, el pastor se acostaba en esa entrada; él mismo se convertía en la puerta, usando su cuerpo como protección contra ladrones y depredadores.
Jesús no hablaba en metáforas abstractas, sino desde una realidad conocida por sus oyentes cuando dijo:
El cuidado tierno en la adversidad
La Escritura muestra que el cuidado del Pastor no desaparece en los momentos oscuros, sino que se hace más evidente

.
El Salmo 23 describe a un Dios que hace descansar en delicados pastos, guía junto a aguas de reposo y conforta el alma incluso en medio del valle de sombra de muerte.
Así como el pastor de Lucas 15 carga a la oveja sobre sus hombros con gozo
, Dios no solo nos encuentra, sino que nos sostiene cuando ya no tenemos fuerzas para volver por nuestra cuenta. Su vara y su cayado, símbolos de dirección y protección, infunden aliento y corrigen el rumbo sin dejar de lado la misericordia
.
Una anécdota para reflexionar
Un pastor contó que, durante una fuerte tormenta
, una oveja joven se separó del rebaño y se extravió entre la niebla y el viento. Cuando finalmente la encontró, estaba inmóvil, paralizada por el miedo, empapada y temblando.
No intentó empujarla ni reprenderla; simplemente se inclinó, la cargó sobre sus hombros y caminó de regreso bajo la lluvia, sintiendo el peso de su fragilidad con cada paso.
Días después, esa misma oveja era la primera en seguirlo apenas escuchaba su voz
, aun cuando el clima volvía a ser amenazante.
La lección es evidente: las ovejas no aprenden a seguir al pastor por miedo, sino por haber experimentado su cuidado
. De la misma manera, el creyente no madura por el terror al castigo, sino al conocer personalmente la gracia de Aquel que lo buscó, lo levantó y lo llevó de regreso al redil cuando estaba perdido. Lucas 15:5-6
.
Una lección para la eternidad
Esta parábola no nos llama a confiar en nuestra capacidad de no perdernos, sino en la fidelidad del Pastor para encontrarnos
.
Jesús afirma:
No somos un número más en una multitud religiosa; somos conocidos, llamados y amados por nombre
, como ovejas que pertenecen a un Pastor que jamás abandona su rebaño. Salmo 23:1; Juan 10:3-4.
Su voz sigue resonando hoy, guiando, corrigiendo y consolando a quienes se disponen a escucharla y a responder con obediencia y confianza
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Pregunta
Si Jesús es el Buen Pastor que dio su vida por ti y promete guardarte en Sus manos para siempre. Juan 10:11,28
¿estás escuchando realmente Su voz en Su Palabra y siguiéndolo en tus decisiones diarias, o sigues confiando más en tu propio camino que en Su guía llena de amor?

Jesús se presenta como el Pastor verdadero que conoce a sus ovejas por nombre, que no huye ante el peligro y que está dispuesto a dar su vida por ellas. Lucas 15; Juan 10
En Lucas 15, el énfasis está en el valor de una sola oveja
No hay reproche cuando la encuentra, sino gozo
El mensaje es claro:“Alegraos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido” Lucas 15:4-6![]()
“Habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento” Lucas 15:7![]()
En Juan 10, Jesús profundiza la imagen y se revela con varias declaraciones poderosas:
- El Buen Pastor que “su vida da por las ovejas”, en contraste con el asalariado que huye cuando ve venir al lobo porque “no le importan las ovejas” Juan 10:11-13

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- La Puerta del redil: “el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos” Juan 10:9

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- La vida abundante: “yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” Juan 10:10

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En el pastoreo antiguo, el redil era un recinto de piedra con una sola entrada donde las ovejas pasaban la noche protegidas
Jesús no hablaba en metáforas abstractas, sino desde una realidad conocida por sus oyentes cuando dijo:
Esto conecta con el Salmo 23, donde David declara:“Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas” Juan 10:11![]()
“Jehová es mi pastor; nada me faltará… aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo” Salmo 23:1,4![]()
La Escritura muestra que el cuidado del Pastor no desaparece en los momentos oscuros, sino que se hace más evidente
El Salmo 23 describe a un Dios que hace descansar en delicados pastos, guía junto a aguas de reposo y conforta el alma incluso en medio del valle de sombra de muerte.
Así como el pastor de Lucas 15 carga a la oveja sobre sus hombros con gozo
Un pastor contó que, durante una fuerte tormenta
No intentó empujarla ni reprenderla; simplemente se inclinó, la cargó sobre sus hombros y caminó de regreso bajo la lluvia, sintiendo el peso de su fragilidad con cada paso.
Días después, esa misma oveja era la primera en seguirlo apenas escuchaba su voz
La lección es evidente: las ovejas no aprenden a seguir al pastor por miedo, sino por haber experimentado su cuidado
Esta parábola no nos llama a confiar en nuestra capacidad de no perdernos, sino en la fidelidad del Pastor para encontrarnos
Jesús afirma:
“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano” Juan 10:27-28![]()
No somos un número más en una multitud religiosa; somos conocidos, llamados y amados por nombre
Su voz sigue resonando hoy, guiando, corrigiendo y consolando a quienes se disponen a escucharla y a responder con obediencia y confianza
Si Jesús es el Buen Pastor que dio su vida por ti y promete guardarte en Sus manos para siempre. Juan 10:11,28
¿estás escuchando realmente Su voz en Su Palabra y siguiéndolo en tus decisiones diarias, o sigues confiando más en tu propio camino que en Su guía llena de amor?