Judas entregó a Jesús para realizar un debate con los sacerdotes judíos. Nunca quiso que Jesús fuera juzgado y condenado a muerte. Por esto se arrepintió.
El dinero siempre ha sido mal visto por Jesús. El dinero y las riquezas mundanas esclavizan y apartan de Dios. Jesús siempre predicó la justicia y la igualdad. El dinero es contrario a esto; porqué favorece la codicia, el egoísmo, la envidia, el individualismo y la desigualdad (que lleva a algunos a ser ricos y a otros pobres).
Algunos han convertido el dinero y la riqueza en su ídolo o falso dios. Pero no hay mayor riqueza verdadera que la del Reino de Dios.