NO CELEBRAMOS A LOS MUERTOS, Cristo venció a la muerte!
"Día de Muertos"
En una ocasión, promocionando la televisora a nivel Nacional el “Día de Muertos” pronunciaba más o menos así: “Aunque intentes escapar de ella, algún día te alcanzará”.
Ese comentario me indignó tanto que le preguntaba al Señor: Si yo le había entregado mi vida a Jesús, ¿cómo es que la muerte me al-cansaría?, y ¿cuál es la verdad de todo esto?
https://perspectivadedios.blogspot.com/2017/10/no-celebramos-los-muertos-cristo-vencio.html
En la cultura los países de Latinoamérica, tenemos apego a las tradiciones, entre ellas celebrar “El Día de Muertos”. Eso proviene en el fondo, de un respeto o miedo a lo desconocido que hay después de la muerte, pues es un misterio para muchos.
No solo en las personas, sino también en los animales existe un enigma en esa transición. En fechas recientes, que nuestros perros tuvieron algunos cachorros, por un incidente lamentable falleció una cachorrita. Pero en los momentos de su agonía, me llamó mucho la atención, que tanto mis perros adultos como los perros de otras casas vecinas estuvieron muy inquietos, y en su instinto parecía que lamentaban la muerte de la cachorrita.
La muerte, pude darme cuenta que en verdad es un enigma. Pero para los que seguimos la Doctrina de Cristo, ese enigma es aclarado con toda certeza.
Durante el ministerio del Señor Jesús en La Tierra, los evangelios nos enseñan algunos pasajes donde Él mismo distingue los tipos de muerte:
Tratándose de los que alcanzaron su misericordia, como la mujer viuda que llevaba a sepultar a su hijo (Lucas capítulo 7, versículos 11 al 17) quienes iban camino al sepulcro con un cuerpo inerte y con una gran tristeza a cuestas; durante su camino se encontraron con Jesús y sus discípulos; los primeros, con la tristeza en sus rostros porque con ellos llevaban “la muerte” y los segundos, gozosos porque consigo llevaban “La Vida” representada por el Señor Jesús. Al ver El Señor la tristeza del grupo de personas que encontraron, y sobre todo compadeciéndose de la madre viuda; tuvo misericordia de ella y le dio una esperanza que tan pronto se vio fructificada porque el hijo de esa pobre mujer fue resucitado en ese mismo instante.
Que decir de Lázaro (Juan capítulo 11), que después de cuatro días de muerto, el cual ya hedía dice la Escritura, fue materialmente resucitado por el Seño Jesús.
Lo mismo hizo el Señor con la hija de Jairo (Mateo capítulo 9, versículos del 23 al 26), de quien Él mismo dijo: “No ha muerto sino duerme”.
Bien, pues ahora, esa misma promesa de vida está vigente para usted amado radioescucha. Dice el Señor en su Palabra en Juan 11:25 “Yo Soy La Resurrección y La Vida, el que cree en mí, aunque este muerto vivirá”, y esa es la esperanza que nos tiene Dios reservada para los que atienden a su llamado, diciendo: “No ha muerto sino duerme”.
El apóstol Pablo en la Primera Carta a los Tesalonicenses (Capítulo 4, versículos 13 al 18), nos dice: “Tampoco queremos hermanos, que ignoren acerca de los que duermen (nuevamente emplea la palabra “duermen”, en lugar de “mueren”), para que no se entristezcan como aquellos que no tienen esperanza; porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en Él...”
Dios venció a la muerte, y la muerte no nos toca, porque Dios nos ha dado libertad por encima del “pecado y de la muerte”, en eso consiste la salvación que Dios prometió a los que le siguen (Romanos Capítulo 8, versículos 1 y 2).
¿Dónde está muerte tu aguijón?, ¿dónde está oh sepulcro tu victoria? (1a. a Los Corintios Cap. 15: 51 al 58)
Jesús nos ha dado la victoria sobre la muerte, y hoy podemos gozar de esa bendición.
Publicado hace 30th October 2017 por Red Él-Maná
"Día de Muertos"
En una ocasión, promocionando la televisora a nivel Nacional el “Día de Muertos” pronunciaba más o menos así: “Aunque intentes escapar de ella, algún día te alcanzará”.
Ese comentario me indignó tanto que le preguntaba al Señor: Si yo le había entregado mi vida a Jesús, ¿cómo es que la muerte me al-cansaría?, y ¿cuál es la verdad de todo esto?
https://perspectivadedios.blogspot.com/2017/10/no-celebramos-los-muertos-cristo-vencio.html
En la cultura los países de Latinoamérica, tenemos apego a las tradiciones, entre ellas celebrar “El Día de Muertos”. Eso proviene en el fondo, de un respeto o miedo a lo desconocido que hay después de la muerte, pues es un misterio para muchos.
No solo en las personas, sino también en los animales existe un enigma en esa transición. En fechas recientes, que nuestros perros tuvieron algunos cachorros, por un incidente lamentable falleció una cachorrita. Pero en los momentos de su agonía, me llamó mucho la atención, que tanto mis perros adultos como los perros de otras casas vecinas estuvieron muy inquietos, y en su instinto parecía que lamentaban la muerte de la cachorrita.
La muerte, pude darme cuenta que en verdad es un enigma. Pero para los que seguimos la Doctrina de Cristo, ese enigma es aclarado con toda certeza.
Durante el ministerio del Señor Jesús en La Tierra, los evangelios nos enseñan algunos pasajes donde Él mismo distingue los tipos de muerte:
Tratándose de los que alcanzaron su misericordia, como la mujer viuda que llevaba a sepultar a su hijo (Lucas capítulo 7, versículos 11 al 17) quienes iban camino al sepulcro con un cuerpo inerte y con una gran tristeza a cuestas; durante su camino se encontraron con Jesús y sus discípulos; los primeros, con la tristeza en sus rostros porque con ellos llevaban “la muerte” y los segundos, gozosos porque consigo llevaban “La Vida” representada por el Señor Jesús. Al ver El Señor la tristeza del grupo de personas que encontraron, y sobre todo compadeciéndose de la madre viuda; tuvo misericordia de ella y le dio una esperanza que tan pronto se vio fructificada porque el hijo de esa pobre mujer fue resucitado en ese mismo instante.
Que decir de Lázaro (Juan capítulo 11), que después de cuatro días de muerto, el cual ya hedía dice la Escritura, fue materialmente resucitado por el Seño Jesús.
Lo mismo hizo el Señor con la hija de Jairo (Mateo capítulo 9, versículos del 23 al 26), de quien Él mismo dijo: “No ha muerto sino duerme”.
Bien, pues ahora, esa misma promesa de vida está vigente para usted amado radioescucha. Dice el Señor en su Palabra en Juan 11:25 “Yo Soy La Resurrección y La Vida, el que cree en mí, aunque este muerto vivirá”, y esa es la esperanza que nos tiene Dios reservada para los que atienden a su llamado, diciendo: “No ha muerto sino duerme”.
El apóstol Pablo en la Primera Carta a los Tesalonicenses (Capítulo 4, versículos 13 al 18), nos dice: “Tampoco queremos hermanos, que ignoren acerca de los que duermen (nuevamente emplea la palabra “duermen”, en lugar de “mueren”), para que no se entristezcan como aquellos que no tienen esperanza; porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en Él...”
Dios venció a la muerte, y la muerte no nos toca, porque Dios nos ha dado libertad por encima del “pecado y de la muerte”, en eso consiste la salvación que Dios prometió a los que le siguen (Romanos Capítulo 8, versículos 1 y 2).
¿Dónde está muerte tu aguijón?, ¿dónde está oh sepulcro tu victoria? (1a. a Los Corintios Cap. 15: 51 al 58)
Jesús nos ha dado la victoria sobre la muerte, y hoy podemos gozar de esa bendición.
Publicado hace 30th October 2017 por Red Él-Maná