La piscina de Betesdá, ¿superstición?

ricardo perales

Lo importante es la salvación de las almas.
23 Abril 2020
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935
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Evangelio​

Juan 5, 1-16
Era un día de fiesta para los judíos, cuando Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las Ovejas, una piscina llamada Betesdá, en hebreo, con cinco pórticos, bajo los cuales yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos. Entre ellos estaba un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.

Al verlo ahí tendido y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo en tal estado, Jesús le dijo: "¿Quieres curarte?" Le respondió el enfermo: "Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua. Cuando logro llegar, ya otro ha bajado antes que yo". Jesús le dijo: "Levántate, toma tu camilla y anda". Al momento el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar.

Aquel día era sábado. Por eso los judíos le dijeron al que había sido curado: "No te es lícito cargar tu camilla". Pero él contestó: "El que me curó me dijo: 'Toma tu camilla y anda' ". Ellos le preguntaron: "¿Quién es el que te dijo: 'Toma tu camilla y anda'?" Pero el que había sido curado no lo sabía, porque Jesús había desaparecido entre la muchedumbre. Más tarde lo encontró Jesús en el templo y le dijo: "Mira, ya quedaste sano. No peques más, no sea que te vaya a suceder algo peor". Aquel hombre fue y les contó a los judíos que el que lo había curado era Jesús. Por eso los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en sábado.

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Muchos creen que eso de la piscina, era pura superstición, realmente, nunca bajaba ningún ángel,
quisiera saber sus opiniones.
 
Esta historia de los evangelios, en específico del de Juan puede tener varios elementos que hacen de la misma una que es mas bien metafórica. Lo primero a notar es los años que llevaba el hombre paralizado. 38. Esos fueron los años que el pueblo de Israel transitó por el desierto como castigo por el pecado cometido por los 10 espías, que trajeron un informe negativo contra la idea de entrar en la tierra prometida. Pasaron dos años desde que los judíos salieron de Egipto hasta ese episodio en que se encontraban ya a pasos de la tierra que sería su destino. Los espías, excepto Yehoshua (Josué) y Caleb, brindaron un informe terrible indicando que el pueblo no estaba listo para entrar a Canaan. Dios entonces condena a Israel a vagar por el desierto 38 años más para sumar un total de 40. Esto indica que ese hombre de la historia del evangelio puede ser una figura de todo el pueblo de Israel. Ante los ojos del Padre celestial, Israel estaba enfermo, paralizado por su religiosidad y egoísmo. Igualmente estaba buscando sanarse por los medios equivocados, no uno que contara con la gracia del Señor. Este hombre simboliza eso. Jesús lo sana, como quería sanar a todo Israel. Esto puede ser metafórico.

Otro elemento simbólico de la historia son los cinco pórticos del estanque. En el evangelio de Juan el número 5 está constantemente apareciendo. 5 fueron los primeros discípulos llamados por Jesús, cinco son los maridos de la mujer samaritana, cinco pórticos en Betesda, 5 son las figuras que están a los pies de la cruz cuando Jesús es crucificado... El 5 puede hacer alusión a la 5ta letra del alef-beit hebreo hei ה. Esta letra simboliza sometimiento, servicio y humildad. Características que destacan el ministerio de Jesús en la tierra.

Por último, el asunto de un ángel que movía el agua: eso no aparece en los escritos originales. Fue añadido muchos años después por algún editor.

Jesús le pidió al paralítico que no dijera nada, pero de todas formas él lo señaló ante las autoridades judías. Lo mismo que hizo el pueblo con Jesús, lo señalaron y lo entregaron a los romanos para que lo ejecutaran. Todo parece ser una gran alegoría.
 
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R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Evangelio​

Juan 5, 1-16
Era un día de fiesta para los judíos, cuando Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las Ovejas, una piscina llamada Betesdá, en hebreo, con cinco pórticos, bajo los cuales yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos. Entre ellos estaba un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.

Al verlo ahí tendido y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo en tal estado, Jesús le dijo: "¿Quieres curarte?" Le respondió el enfermo: "Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua. Cuando logro llegar, ya otro ha bajado antes que yo". Jesús le dijo: "Levántate, toma tu camilla y anda". Al momento el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar.

Aquel día era sábado. Por eso los judíos le dijeron al que había sido curado: "No te es lícito cargar tu camilla". Pero él contestó: "El que me curó me dijo: 'Toma tu camilla y anda' ". Ellos le preguntaron: "¿Quién es el que te dijo: 'Toma tu camilla y anda'?" Pero el que había sido curado no lo sabía, porque Jesús había desaparecido entre la muchedumbre. Más tarde lo encontró Jesús en el templo y le dijo: "Mira, ya quedaste sano. No peques más, no sea que te vaya a suceder algo peor". Aquel hombre fue y les contó a los judíos que el que lo había curado era Jesús. Por eso los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en sábado.

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Muchos creen que eso de la piscina, era pura superstición, realmente, nunca bajaba ningún ángel,
quisiera saber sus opiniones.

¿No le crees a Dios? , es grave .​

 
-Por supuesto que todo ocurrió tal cual Juan lo describe. Lo milagroso en este relato y que coincide con eventos del antiguo Israel y demás, es interesante, sin que lo uno prive realidad a lo otro.
 
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Evangelio​

Juan 5, 1-16
Era un día de fiesta para los judíos, cuando Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las Ovejas, una piscina llamada Betesdá, en hebreo, con cinco pórticos, bajo los cuales yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos. Entre ellos estaba un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.

Al verlo ahí tendido y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo en tal estado, Jesús le dijo: "¿Quieres curarte?" Le respondió el enfermo: "Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua. Cuando logro llegar, ya otro ha bajado antes que yo". Jesús le dijo: "Levántate, toma tu camilla y anda". Al momento el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar.

Aquel día era sábado. Por eso los judíos le dijeron al que había sido curado: "No te es lícito cargar tu camilla". Pero él contestó: "El que me curó me dijo: 'Toma tu camilla y anda' ". Ellos le preguntaron: "¿Quién es el que te dijo: 'Toma tu camilla y anda'?" Pero el que había sido curado no lo sabía, porque Jesús había desaparecido entre la muchedumbre. Más tarde lo encontró Jesús en el templo y le dijo: "Mira, ya quedaste sano. No peques más, no sea que te vaya a suceder algo peor". Aquel hombre fue y les contó a los judíos que el que lo había curado era Jesús. Por eso los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en sábado.

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Muchos creen que eso de la piscina, era pura superstición, realmente, nunca bajaba ningún ángel,
quisiera saber sus opiniones.
1- Es difícil saber si el relato bíblico es verdadero, pues es cierto lo que comentó el forista DanielZ123 sobre el hecho de que el verso 4 no existe en los mss más antiguos y confiables.

2- En mi opinión personal, creo que "tal vez" en aquella época existió esa creencia del ángel como una supertición.
 
1- Es difícil saber si el relato bíblico es verdadero, pues es cierto lo que comentó el forista DanielZ123 sobre el hecho de que el verso 4 no existe en los mss más antiguos y confiables.

2- En mi opinión personal, creo que "tal vez" en aquella época existió esa creencia del ángel como una supertición.

Ten cuidado, está lleno de mentirosos y cuídate, de los que dicen que los textos más viejos no figura, porque son olvidos y malas copias, el lugar se encontró no hace mucho.​

La piscina de Betesdá
 
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Evangelio​

Juan 5, 1-16
Era un día de fiesta para los judíos, cuando Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las Ovejas, una piscina llamada Betesdá, en hebreo, con cinco pórticos, bajo los cuales yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos. Entre ellos estaba un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.

Al verlo ahí tendido y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo en tal estado, Jesús le dijo: "¿Quieres curarte?" Le respondió el enfermo: "Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua. Cuando logro llegar, ya otro ha bajado antes que yo". Jesús le dijo: "Levántate, toma tu camilla y anda". Al momento el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar.

Aquel día era sábado. Por eso los judíos le dijeron al que había sido curado: "No te es lícito cargar tu camilla". Pero él contestó: "El que me curó me dijo: 'Toma tu camilla y anda' ". Ellos le preguntaron: "¿Quién es el que te dijo: 'Toma tu camilla y anda'?" Pero el que había sido curado no lo sabía, porque Jesús había desaparecido entre la muchedumbre. Más tarde lo encontró Jesús en el templo y le dijo: "Mira, ya quedaste sano. No peques más, no sea que te vaya a suceder algo peor". Aquel hombre fue y les contó a los judíos que el que lo había curado era Jesús. Por eso los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en sábado.

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Muchos creen que eso de la piscina, era pura superstición, realmente, nunca bajaba ningún ángel,
quisiera saber sus opiniones.
Al igual que los enfermos de ese estanque, nosotros somos así, ponemos la mirada en el agua, la tierra, la moneda, la economía, etc, para ver cuando se mueve. Hace algunos años estando en una casa de unos hermanos en otro país fijé mi vista en el movimiento del agua en un vaso sobre la mesa, estaba temblando, esa vez estábamos sentados, pasó leve. Y en otra ocasión fue más fuerte la sacudida del temblor, estaba parado y sentí el temblor y me reí y solo atiné a tomarme de un mueble, ¿pero en ese momento de crisis donde va a estar tu mirada? ¿En el evento o en Jesús? ¿De veras en la crisis vas a poner tus ojos en el autor y consumador de la fe o en el problema?


La mirada de ese hombre enfermo por 38 años ya no estaba en el agua, estaba postrado, probablemente ya ni se enderezaba para ver el estanque, sus fuerzas en la carne se debilitaron tanto que solo miraba hacia el cielo, o cerraba sus ojos, pensando "Oh Dios, para mi no hay esperanza, así moriré".

Tanto fue asi, que ese día al entrar al estanque, todos al ver a Jesús parado, no le dijeron nada, no les importaba la presencia de este galileo, les importaba el estanque para ser el primero en sanar, pero al pararse delante de este hombre, los ojos de ambos se encontraron, hablaron, fue sano, no era pecado que el maestro le hubiera dicho al final "Toma tu lecho y anda" en pleno día de reposo. Porque ese día, para ese enfermo paralítico había dejado de ser una carga de 38 años de enfermedad.
No creo que haya sido superstición, un ángel puede hacer temblar y mover el agua. Apo. 16:17
 
Última edición:

Ten cuidado, está lleno de mentirosos y cuídate, de los que dicen que los textos más viejos no figura, porque son olvidos y malas copias, el lugar se encontró no hace mucho.​

La piscina de Betesdá
Amigo, ten por favor más comprensión de lectura.

1- La piscina si existió.
2- Lo que no está en las escrituras es lo que dice el versículo 4 sobre el angel que bajaba y movía el agua.
 
No se encuentra Juan 5:3-4 en el códice sinaítico ni en el códice Vaticano, por eso no se agrega en las biblias católicas.
 
En mi opinión es un relato de la superstición pagana, la piscina de Betesda estaba dedicada un dios griego de la curación, el añadido del ángel que bajaba es una clara interpolación de algún copista cristiano, seguramente en el evangelio de San Juan original no habría estado ángel alguno.

De todas formas el mismo relato lo confirma, ¿qué le dice Jesús al paralítico?, que coja su camilla y se vaya, ¿le dice algo del agua?, si fuera un ángel del Señor no habría habido un claro desmentido del propio Jesucristo. El hombre tiene fe, y la fe siempre termina por sanar.

Donde hay milagros hay fe, sin fe no hay milagros. Es importante interiorizarlo.
 
Pero no puede otorgar la sanidad, bueno por lo menos no recuerdo ningún caso bíblico de algún ángel haciendo alguna sanación.
-Es que no era el ángel quien sanaba, sino el agua agitada por él. Así Naamán sanó de su lepra tras zambullirse siete veces en el Jordán (2Reyes 5:14), y el ciego de nacimiento recobró la vista tras lavarse en el estanque de Siloé, como el Señor Jesús le mandó (Jn 9:7).