Hola.
Es bien sabido por los que viven en Cristo, que la comprensión de "Dios" compete a una comprensión más allá de nuestras limitadas capacidades de pensamiento y razón. Nosotros no podemos determinar la divinidad por nuestra lógica porque lo aprendido nos funciona en nuestra realidad presente. La información de la divinidad sólo está disponible en las Escrituras, y si nos remitimos a citas como Juan 10:30, estaremos de acuerdo que la deidad de Cristo es la misma del Padre. No es como lo dicen los que dicen que solo Dios es el Padre, que la unidad es en propósito. Las mismas palabras de Cristo, cuando oraba en el huerto, son una demostración de que esta unidad es en todos los aspectos de la Persona de Cristo y el Padre.
El criterio de los monólatras y similares descansa sobre el argumento de que el Espíritu Santo nunca ha recibido adoración, ignorando palabras tales como "haremos morada en él" y "sois templo del Espíritu Santo". Una simple lógica humana, partiendo de estos dos argumentos, demuestran que el Espíritu Santo es objeto de culto desde el corazón del cristiano, y eso es sinónimo de adoración. Pero el invento del monstruo del ropero y que llaman "trinidad", les da aliento para llamar despectivamente de politeístas a los que no están de acuerdo con su propia razón imperfecta.
Esta "exclusividad" de Dios en tres Personas es tan sólida, que no admite a nadie más en ello. Es aquí precisamente donde la doctrina catolicorromana de la theotokos pretende insertar en la divinidad a un personaje que en nada se parece a la madre de Cristo. En contraste con los títulos de "madre de Dios" o "dueña y señora de todo lo creado", la mujer que llevó a Cristo en el vientre, nunca habría pretendido ser más que la bienaventurada sierva del Señor.
Los templos, oraciones y votos o mandas que los catolicorromanos hacen a un personaje exclusivo de su religión, se reducen a mitología si se pone en contraste con las Escrituras y la sólida evidencia de Dios en tres personas, haciéndola totalemtne innecesaria. Nada de las Escrituras ubica a maría en una posición indebida, dado que los oráculos proféticos nunca la mencionaron como corredentora, desmintiendo la doctrina de la theotokos, se mire por donde se mire.
Les invito a analizar las evidencias de las Escrituras acerca de la idea de "Dios" y esta exclusividad que marca forntera entre lo real y las teorías bien disfrazadas pero cargadas de mentiras.
Saludos cordiales
Es bien sabido por los que viven en Cristo, que la comprensión de "Dios" compete a una comprensión más allá de nuestras limitadas capacidades de pensamiento y razón. Nosotros no podemos determinar la divinidad por nuestra lógica porque lo aprendido nos funciona en nuestra realidad presente. La información de la divinidad sólo está disponible en las Escrituras, y si nos remitimos a citas como Juan 10:30, estaremos de acuerdo que la deidad de Cristo es la misma del Padre. No es como lo dicen los que dicen que solo Dios es el Padre, que la unidad es en propósito. Las mismas palabras de Cristo, cuando oraba en el huerto, son una demostración de que esta unidad es en todos los aspectos de la Persona de Cristo y el Padre.
El criterio de los monólatras y similares descansa sobre el argumento de que el Espíritu Santo nunca ha recibido adoración, ignorando palabras tales como "haremos morada en él" y "sois templo del Espíritu Santo". Una simple lógica humana, partiendo de estos dos argumentos, demuestran que el Espíritu Santo es objeto de culto desde el corazón del cristiano, y eso es sinónimo de adoración. Pero el invento del monstruo del ropero y que llaman "trinidad", les da aliento para llamar despectivamente de politeístas a los que no están de acuerdo con su propia razón imperfecta.
Esta "exclusividad" de Dios en tres Personas es tan sólida, que no admite a nadie más en ello. Es aquí precisamente donde la doctrina catolicorromana de la theotokos pretende insertar en la divinidad a un personaje que en nada se parece a la madre de Cristo. En contraste con los títulos de "madre de Dios" o "dueña y señora de todo lo creado", la mujer que llevó a Cristo en el vientre, nunca habría pretendido ser más que la bienaventurada sierva del Señor.
Los templos, oraciones y votos o mandas que los catolicorromanos hacen a un personaje exclusivo de su religión, se reducen a mitología si se pone en contraste con las Escrituras y la sólida evidencia de Dios en tres personas, haciéndola totalemtne innecesaria. Nada de las Escrituras ubica a maría en una posición indebida, dado que los oráculos proféticos nunca la mencionaron como corredentora, desmintiendo la doctrina de la theotokos, se mire por donde se mire.
Les invito a analizar las evidencias de las Escrituras acerca de la idea de "Dios" y esta exclusividad que marca forntera entre lo real y las teorías bien disfrazadas pero cargadas de mentiras.
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