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Salud y bendición en la paz de Cristo.
Lo que planteo en el epígrafe de este tema es una verdad lógica, para aquellos que dicen que creen en Dios, y nos convendría a todos meditar en ello, por el bien de cada uno en particular.
Hay muchos que pretenden ser creyentes en el Dios que se manifiesta por su Espíritu en la Biblia, y sin embargo no cesan de negar y contradecir lo que Dios dice y enseña en su Santa Palabra, cuando Dios les advierte en ella lo siguiente:
Deuteronomio 32:39-41
Ved ahora que yo, yo soy,
Y no hay dioses conmigo;
Yo hago morir, y yo hago vivir;
Yo hiero, y yo sano;
Y no hay quien pueda librar de mi mano.
Porque yo alzaré a los cielos mi mano,
Y diré: Vivo yo para siempre,
Si afilare mi reluciente espada,
Y echare mano del juicio,
Yo tomaré venganza de mis enemigos,
Y daré la retribución a los que me aborrecen.
¿Acaso no son para considerar, con temor de Dios, estas palabras de Dios, que nunca miente? La Escritura nos confirma que el temor de Dios es el principio de la sabiduría. ¿No deberíamos meditar en todo esto con un corazón humilde, buscando a Dios en oración?
Pues solamente Dios puede salvarnos, y para eso nos ha dado a Jesucristo. ¿Podrá alguien salvarse negando a Cristo Jesús y oponiéndose a Él como sus enemigos? Sin embargo vemos en este foro de religión como está lleno de enemigos de Cristo, que niegan el testimonio de su Palabra que fue inspirada por el Espíritu Santo mismo, que es Dios, y que le contradicen abiertamente, sin ningún temor de Dios, aunque la Escritura les demuestre sus graves errores y extravíos, pero ellos hacen oídos sordos, para insistir obstinadamente en su pecado.
¿Podrán, estas personas, tener alguna defensa ante el juicio de Dios sobre sus vidas? Por esta causa les pido a todos, que mediten en estas cosas, porque aparte de la vida aquí en este mundo, existe una eternidad que se va a hacer muy larga para los que sean condenados por Dios, y ya no tendrán ninguna oportunidad más de arrepentirse, para que su destino eterno sea cambiado para salvación.
Solamente en este mundo, Dios da la oportunidad de arrepentirse al ser humano, y luego vendrá el juicio de Dios. Así que mediten en esto, porque dónde vayan a pasar la eternidad, depende de las decisiones que tomen respecto a la Palabra de Dios que les advierte y enseña para su propio bien, y que es Jesucristo mismo.
Ustedes deciden si van a creer a Dios y a obedecerle, y Dios salvará, conforme a sus promesas, a aquellos que decidan por Dios, conforme a las condiciones que Dios establece y aprueba en su Palabra. Y no olviden que a Dios nadie le puede engañar, pues Dios no puede ser burlado. Pues conoce lo que hay en el corazón y la mente de cada uno.
Hay muchos que pretenden ser creyentes en el Dios que se manifiesta por su Espíritu en la Biblia, y sin embargo no cesan de negar y contradecir lo que Dios dice y enseña en su Santa Palabra, cuando Dios les advierte en ella lo siguiente:
Deuteronomio 32:39-41
Ved ahora que yo, yo soy,
Y no hay dioses conmigo;
Yo hago morir, y yo hago vivir;
Yo hiero, y yo sano;
Y no hay quien pueda librar de mi mano.
Porque yo alzaré a los cielos mi mano,
Y diré: Vivo yo para siempre,
Si afilare mi reluciente espada,
Y echare mano del juicio,
Yo tomaré venganza de mis enemigos,
Y daré la retribución a los que me aborrecen.
¿Acaso no son para considerar, con temor de Dios, estas palabras de Dios, que nunca miente? La Escritura nos confirma que el temor de Dios es el principio de la sabiduría. ¿No deberíamos meditar en todo esto con un corazón humilde, buscando a Dios en oración?
Pues solamente Dios puede salvarnos, y para eso nos ha dado a Jesucristo. ¿Podrá alguien salvarse negando a Cristo Jesús y oponiéndose a Él como sus enemigos? Sin embargo vemos en este foro de religión como está lleno de enemigos de Cristo, que niegan el testimonio de su Palabra que fue inspirada por el Espíritu Santo mismo, que es Dios, y que le contradicen abiertamente, sin ningún temor de Dios, aunque la Escritura les demuestre sus graves errores y extravíos, pero ellos hacen oídos sordos, para insistir obstinadamente en su pecado.
¿Podrán, estas personas, tener alguna defensa ante el juicio de Dios sobre sus vidas? Por esta causa les pido a todos, que mediten en estas cosas, porque aparte de la vida aquí en este mundo, existe una eternidad que se va a hacer muy larga para los que sean condenados por Dios, y ya no tendrán ninguna oportunidad más de arrepentirse, para que su destino eterno sea cambiado para salvación.
Solamente en este mundo, Dios da la oportunidad de arrepentirse al ser humano, y luego vendrá el juicio de Dios. Así que mediten en esto, porque dónde vayan a pasar la eternidad, depende de las decisiones que tomen respecto a la Palabra de Dios que les advierte y enseña para su propio bien, y que es Jesucristo mismo.
Ustedes deciden si van a creer a Dios y a obedecerle, y Dios salvará, conforme a sus promesas, a aquellos que decidan por Dios, conforme a las condiciones que Dios establece y aprueba en su Palabra. Y no olviden que a Dios nadie le puede engañar, pues Dios no puede ser burlado. Pues conoce lo que hay en el corazón y la mente de cada uno.
Que Dios les bendiga a todos
Paz a la gente de buena voluntad