Hablando de Jesús como verdadero hombre...

Salmos 1

Crea en mi, oh Dios, un corazón limpio...
4 Julio 2012
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Quisiera aclarar algo de manera muy cuidadosa y que para muchos no es nada clara.

1. Diferenciar "Corruptible" de "Corrupto"

  • Corruptible: Puede corromperse (capacidad o potencial para corromperse).
  • Corrupto: Ya está corrompido (condición de corrupción actual).
El primer Adán fue creado bueno, puro, sin pecado, pero corruptible.
Podía pecar y corromperse, y lamentablemente así ocurrió.

Jesús, al venir en carne, también fue hecho hombre en condición corruptible, no corrupta.
Esto significa que, al igual que Adán, Jesús podía en teoría ceder a la tentación, porque si no fuese así, su tentación carecería de sentido.

Lo crucial aquí es que Jesús eligió no pecar.
La Escritura enfatiza claramente que Jesús fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado (Hebreos 4:15).

2. ¿Entonces, Jesús fue corruptible o incorruptible antes de la resurrección?

Aquí está la clave de la confusión:
  • Jesús fue corruptible, es decir, fue hecho carne que podía ser tentada y podía corromperse.
    Jesús sintió genuinamente hambre, sed, tristeza y dolor. Su humanidad era real, auténtica y plena.
  • Jesús nunca fue corrupto (es decir, jamás pecó), pero sí fue genuinamente tentado. Jesús no pecó, no por una incapacidad inherente de su carne humana, sino por elección consciente y voluntaria de su obediencia a la voluntad del Padre.
Es incorrecto, entonces, afirmar que Jesús nació con una carne inherentemente incorruptible (en el sentido de no poder pecar), porque esto lo haría diferente en esencia del primer Adán y quitaría toda validez a su obediencia.

Su obediencia es real precisamente porque podría haber desobedecido (como el primer Adán).
El mérito de Cristo radica justamente en su obediencia perfecta como hombre, no como Dios incapaz de fallar.

3. ¿Dónde aparece entonces la condición incorruptible?

La condición incorruptible se refiere a Jesús tras su resurrección, cuando recibe un cuerpo glorificado.
Al resucitar, Jesús ya no muere más, ya no está sujeto a corrupción alguna (Romanos 6:9).

Antes de morir Jesús tenía:
  • Carne mortal (murió en la cruz). "No un cuerpo de muerte" tal como le llama Pablo en Romanos 7.
  • Carne tentable (experimentó tentaciones reales, Mateo 4:1-11; Hebreos 4:15).
Después de resucitar:
  • Carne inmortal e incorruptible (Romanos 6:9, Apocalipsis 1:18).
  • No sujeta jamás a corrupción ni a tentación alguna.

4. El mérito de Cristo y el valor de su obediencia

El valor extraordinario de la obra de Cristo consiste precisamente en que no actuó como Dios en la carne, sino como hombre dependiente del Padre:

Cristo, aunque era el Verbo divino venido en carne (Filipenses 2:6-8), decidió voluntariamente renunciar a su condición de Dios para tomar nuestra misma condición. Se hizo siervo colocándose bajo autoridad y resistió la tentación usando exactamente los mismos recursos espirituales con los que contó Adán cuando fue creado. Por lo tanto, su victoria fue humana, no divina.

Esto justamente lo capacita para ser nuestro representante y sustituto real.

Conclusión aclaratoria:

No está correcto decir que Jesús antes de resucitar tuvo una carne "incorruptible" (no capaz de corromperse).
La tuvo plenamente corruptible (capaz de pecar), igual que Adán, pero nunca corrompida (no pecó jamás).

La incorruptibilidad absoluta y definitiva aparece después de su resurrección y glorificación.
Su obediencia previa fue una obediencia plenamente humana, enfrentando una verdadera tentación y una verdadera posibilidad de caer en pecado, aunque nunca lo hizo.
 
Su obediencia previa fue una obediencia plenamente humana, enfrentando una verdadera tentación y una verdadera posibilidad de caer en pecado
Jesús era también 100% humano, aquel que decide por gnosticismo o similares categorizar de divinidad la Palabra hecha carne, desatiende que si no fuera así, Jesús no podría haberse declarado Camino.

Por eso yo defiendo con vehemencia que el Camino es SU ejemplo evangélico, que nos dejó una impronta clara que por fe y obras podemos seguir, ambas vertientes son necesarias porque tengo el convencimiento de que la segunda venida no será como muchos piensan en un "platillo volante" entre ángeles y grandes señales, sino en nuestros corazones vivos, plenos de Gracia.

La segunda venida va a ser espiritual, solamente Dios sabe cuando regresará, pero supongo que esto tendrá lugar cuando haya una cantidad suficiente de personas de buen corazón capaces de transformar desde el corazón de la misma sociedad. Supongo que los cristianos somos conscientes de que nuestra fe es utópica, pero mi visión es clara, cuando llegue un punto crítico podremos contemplar como todo se transforma milagrosamente o bien nos vamos al precipicio de esta civilización, no tenemos predestinación, nosotros podemos cambiar el Apocalipsis por el Reino de Dios.
 
Jesús era también 100% humano, aquel que decide por gnosticismo o similares categorizar de divinidad la Palabra hecha carne, desatiende que si no fuera así, Jesús no podría haberse declarado Camino.
Jesús no era también 100% humano.
Jesús era 100% humano y nada más.
Estás hablando de FORMA.
Si hablamos de IDENTIDAD, Jesús es el Verbo.
 
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