Estimados foristas, la paz:
Dedico este epígrafe a todos aquellos verdaderos hermanos cuyos corazones esperan en el Dios vivo, por lo que sus vidas están alejadas del divagar de este mundo necio y perverso. La lectura de las Escrituras y la comunión con Dios, les fortalecerá y sostendrá en estos días malos, hasta que el día esclarezca.
Este epígrafe lleva un título que quiere caracterizar a aquellas personas acostumbradas a divagar en sus almas, esos que se huelgan en las perversiones de la falacia, y que la maldad de su insensatez, les lleva de error en error.
Los foros e iglesias llamadas "cristianas", están llenas de personas como las descritas, las cuales divagan en las mas profundas tinieblas de la incredulidad.
La incredulidad es una herida que supura la duda, un lago sin salida al mar. Dos ríos malígnos desembocan en este lago de aguas putrefactas, aumentando su gran volumen, cuyas aguas estancadas son la bebida de los inicuos, quienes nunca pueden saciar su sed, que están siempre aprendiendo, sin poder llegar jamás al conocimiento de la verdad.
Uno de estos ríos lleva por nombre "apariencia de piedad". Este arrastra a diferentes personajes, sabios en su propia opinión, ignorantes del amor de Dios, desgraciados que espuman su propia verguenza. El otro lleva por nombre "religion". Su caudal arrastra a muchos incrédulos, necios, los cuales profesan conocer a Dios, pero con sus hechos lo niegan. Algunos locuaces, otros vanos, y otros amantes de los deleites mas que de Dios, para los cuales están reservadas la mas oscuras de las tinieblas.
1 TIMOTEO 4*
1 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios ...
Dios les aumente y bendiga
Dedico este epígrafe a todos aquellos verdaderos hermanos cuyos corazones esperan en el Dios vivo, por lo que sus vidas están alejadas del divagar de este mundo necio y perverso. La lectura de las Escrituras y la comunión con Dios, les fortalecerá y sostendrá en estos días malos, hasta que el día esclarezca.
Este epígrafe lleva un título que quiere caracterizar a aquellas personas acostumbradas a divagar en sus almas, esos que se huelgan en las perversiones de la falacia, y que la maldad de su insensatez, les lleva de error en error.
Los foros e iglesias llamadas "cristianas", están llenas de personas como las descritas, las cuales divagan en las mas profundas tinieblas de la incredulidad.
La incredulidad es una herida que supura la duda, un lago sin salida al mar. Dos ríos malígnos desembocan en este lago de aguas putrefactas, aumentando su gran volumen, cuyas aguas estancadas son la bebida de los inicuos, quienes nunca pueden saciar su sed, que están siempre aprendiendo, sin poder llegar jamás al conocimiento de la verdad.
Uno de estos ríos lleva por nombre "apariencia de piedad". Este arrastra a diferentes personajes, sabios en su propia opinión, ignorantes del amor de Dios, desgraciados que espuman su propia verguenza. El otro lleva por nombre "religion". Su caudal arrastra a muchos incrédulos, necios, los cuales profesan conocer a Dios, pero con sus hechos lo niegan. Algunos locuaces, otros vanos, y otros amantes de los deleites mas que de Dios, para los cuales están reservadas la mas oscuras de las tinieblas.
1 TIMOTEO 4*
1 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios ...
Dios les aumente y bendiga