¿Es tu razón una herramienta… o el ídolo que gobierna tus decisiones?

laralonso1985

Miembro senior
20 Julio 2025
200
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“Tu lógica es una brújula rota en un océano infinito.”
No porque la razón sea mala, sino porque nunca fue diseñada para ser soberana.

Vivimos en una cultura que canoniza el pensamiento autónomo. Pensar “por uno mismo” se presenta como la cúspide de la madurez humana: cuestionar toda autoridad, desconfiar de lo trascendente, erigir el criterio personal como árbitro final. La Escritura no celebra esa autonomía; la diagnostica.

> “Fíate de Jehová de todo tu corazón,
y no te apoyes en tu propia prudencia.
Reconócelo en todos tus caminos,
y él enderezará tus veredas.”
Proverbios 3:5–6

El texto no condena el uso de la razón; condena su entronización. El problema no es pensar, sino apoyarse. Cuando el intelecto se convierte en punto de apoyo final, deja de ser herramienta y se transforma en fundamento falso.

Eclesiastés y el colapso del saber autosuficiente

Eclesiastés lleva la autonomía intelectual hasta su límite. Observa, analiza, acumula conocimiento… y concluye:

> “Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia;
y quien añade ciencia, añade dolor.”
Eclesiastés 1:18

No es antiintelectualismo; es realismo teológico. La razón sin temor de Dios produce análisis sin dirección, información sin sabiduría y control sin descanso.

El autoengaño práctico del creyente


No se niega a Dios con los labios; se lo neutraliza en la práctica. Primero se decide, luego se racionaliza y al final se espiritualiza:

“Oré y sentí paz.”

“Dios cerró una puerta.”

“Todo tiene sentido.”

Pero la advertencia permanece:

> “Hay camino que al hombre le parece derecho,
pero su fin es camino de muerte.”
Proverbios 14:12

“Reconocer” a Dios no es consultarlo; es someterle el timón.

La soberanía que incomoda y salva


Aceptar la soberanía divina implica admitir que Dios no debe ajustarse a nuestras expectativas, eficiencia o rentabilidad. Eclesiastés cierra con una conclusión filosófica contundente:

> “Teme a Dios y guarda sus mandamientos,
porque esto es el todo del hombre.”
Eclesiastés 12:13

Fuera de Dios, incluso el pensamiento más brillante termina vacío.


Pregunta:

¿Confías en Dios… o solo en Él cuando confirma lo que ya decidiste?