El Sacrificio De La Cruz y sus Beneficios En Cristo

Johnny Saborio Granados

Preparando La Iglesia para Los últimos Tiempos
30 Noviembre 2024
87
10
Costa Rica
linktr.ee
En este estudio presento una exposición bíblica, doctrinal y hermenéutica de la afirmación, cuidando la precisión teológica y evitando simplificaciones indebidas.

1. Jesucristo nos salvó: restauración de la comunión perdida

Base bíblica

Romanos 5:18–19

1 Corintios 15:21–22

Colosenses 1:13–14

Descripción bíblica

Adán, antes de la caída, vivía en comunión directa con Dios (Gn 1:26–28; 2:25). El pecado rompió esa relación (Is 59:2). Cristo, como el postrer Adán, restaura lo que el primer Adán perdió, no volviendo al Edén terrenal, sino reconciliándonos con Dios de manera superior y definitiva.

Clave hermenéutica

Pablo usa una tipología Adán–Cristo:

Adán = cabeza federal de la humanidad caída

Cristo = cabeza federal de la nueva humanidad redimida

(Ro 5; 1 Co 15)

2. Jesucristo nos lavó: restauración de la inocencia y justicia

Base bíblica

1 Corintios 6:11

Apocalipsis 1:5

Hebreos 10:22

Descripción bíblica

Adán fue creado sin culpa ni vergüenza (Gn 2:25). En Cristo, el creyente es lavado y justificado, no por obras, sino por la sangre del Cordero. Esta limpieza no es simbólica, sino judicial y espiritual.

Clave doctrinal

Esto se llama justificación:

No solo se borra el pecado

Se imputa la justicia de Cristo

(Ro 3:24; 2 Co 5:21)

3. Jesucristo nos sanó: restauración integral del ser humano

Base bíblica

Isaías 53:4–5

1 Pedro 2:24

Salmo 103:2–4

Descripción bíblica

La caída afectó espíritu, alma y cuerpo (Gn 3). Cristo sana primero la raíz del problema: el pecado. Toda sanidad física, emocional y espiritual fluye de la redención, aunque su consumación plena será escatológica.

Hermenéutica equilibrada

Sanidad espiritual: presente y segura

Sanidad física: real, pero no absoluta aún

(Ro 8:23)

4. Jesucristo nos redimió: restitución del dominio perdido

Base bíblica

Gálatas 4:4–7

Efesios 1:7

Colosenses 2:14–15

Descripción bíblica

Adán recibió autoridad para señorear la creación (Gn 1:26). El pecado entregó ese dominio a la muerte y al engaño. Cristo nos redime del dominio del pecado y nos restituye autoridad espiritual bajo su señorío.

Nota doctrinal importante

No recuperamos un dominio independiente como el de Adán, sino uno delegado y sometido a Cristo (Mt 28:18–20).

5. “Tener el lugar en Cristo” que Adán tenía antes de caer

Base bíblica

Efesios 2:5–6

Romanos 8:1–4

Juan 17:21–23

Descripción bíblica

Adán estaba:

En comunión con Dios

Sin condenación

Con autoridad delegada

El creyente en Cristo está:

En comunión restaurada

Sin condenación (Ro 8:1)

Sentado con Cristo en lugares celestiales (Ef 2:6)

Punto hermenéutico clave

No volvemos simplemente al estado adámico; lo superamos en Cristo, porque:

Adán era inocente

El creyente es justificado y adoptado

Adán podía caer

El creyente está unido a Cristo eternamente

6. Base doctrinal sistemática

Cristología: Cristo como segundo/postrer Adán

Soteriología: salvación integral (justificación, regeneración, adopción)

Antropología bíblica: restauración del diseño original

Escatología: restauración ya–pero–todavía–no

Texto clave integrador

“Si alguno está en Cristo, nueva criatura es” (2 Co 5:17)

Conclusión teológica

Jesucristo no solo nos devuelve al punto cero de Adán antes del pecado; nos eleva a una posición superior, en unión con Él. Lo que Adán perdió por desobediencia, Cristo lo restauró y lo perfeccionó por obediencia (Fil 2:8–11).Visitame Para Saber Más